domingo, 13 de marzo de 2016

Quién es tu ídolo



Idolatría es todo lo que le quita el primer lugar a Dios. 

1.        Representación Religiosa 

Salmo 115: 1-4

No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad. ¿Por qué han de decir las gentes?: ¿Dónde está ahora su Dios? Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres”.

Los ídolos son de ellos, de la iglesia católica. Que no acatan partes de la Biblia y porque oculta cosas por medio de la mentira.

Salmo 115: 4

“Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos. Oh Israel, confía en Jehová; Él es tu ayuda y tu escudo. Casa de Aarón, confiad en Jehová; él es vuestra ayuda y vuestro escudo. Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo”.

Nos está hablando a nosotros, no tenemos necesidad de imágenes de nada, él es nuestro escudo y es nuestra ayuda. Tenemos que depositar toda nuestra confianza en él. 

No tenemos por qué tener ninguna representación religiosa.

2.       Un artista, un deportista, un actor

Salmo 30: 5

He aquí, diste a mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive”.

Un artista si es hijo de Dios no tiene por qué hacer escenas que no le agradan a Dios.

Cuántos siguen artistas o deportistas como que fueran lo máximo en su vida. A veces cristianos y dándole el primer lugar a seres humanos y no a Dios.

3.       Tu vanidad, un espejo
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Pasarse horas en los espejos, no es que no nos tengamos que ver bien por supuesto que sí. Pero sin exagerar, sin depender de eso. Qué hace un hijo de Dios una hora en los espejos, que hace un hijo de Dios viviendo pendientes de la moda. Lo que nos pueda dar n los padres, o el dinero que ganamos, no entrar en deudas por las marcas.

Mi ídolo era un equipo de fútbol, ya estaba buscando a Dios, pero para ir al grupo llevaba la Biblia escondida para que no me la vieran. En el grupo no levantaba las manos a Dios porque me daba pena.

Una vez en el estadio en una final de mi equipo, yo gritaba, levantaba las manos, brincaba y bailaba. El Espíritu  Santo se me manifestó y me hizo ver que a un equipo de fútbol era capaz de levantarle manos, pero que a él, que me había dado la vida, no era capaz. Me senté y fue el partido más aburridor de la vida, me puse a llorar y la gente a mi alrededor, pensaba que yo lloraba emocionado por el equipo. Pero no, era por el dolor avergonzado con el Padre Eterno.

Eclesiastés 1: 2

“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad”.

Todos los apegos son vanidades. 

I Pedro 3: 2-5

considerando vuestra conducta casta y respetuosa.  Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.  Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos;”

Es considerando una conducta casta y respetuosa, nos dice que seamos sobrios en el vestir y en la presentación personal.

Claro que me puedo poner buenos vestidos, pero son nada al lado del blanco y resplandeciente que nos va a poner cuando lleguemos ante el Padre Celestial.

Sino el interno, el de corazón, el incorruptible de un espíritu afable…

A veces una persona no bien vestida, tiene el vestido interno mejor que nosotros.

Cuando no puedo vestir como el vecino y hay aflicción hay idolatría y envidia.

4.       Padres, hijos, hermanos, familia

Salmo 27: 10

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá”.

Hay quienes cuando se muere un familiar, se les acaba la vida. Cuando se quiere cambiar la realidad, hay idolatría.

La falta de una persona duele, pero no nos puede llenar de tristeza.

Aunque el mundo me dejare, con todo Yahvé me recogerá.

La salvación no es colectiva es individual. 

No podemos apegarnos a nuestros hijos, son prestados.

La autoridad en la casa no son los hijos, son papá y mamá.

Lucas 14: 24-27

Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena. Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo:  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”.

Aborrecer acá significa no tener apego. Si no es capaz de dejar padre y madre y lo que sea por Jesucristo.

Isaías 44: 6 - 11

Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.  Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.  ¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?  He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una”.

El Señor nos viene anunciando lo que viene, lo que está por venir. Nos dice que no temamos.

Nadie conoce otro fuera de Yahvé, el que todo nos lo da.

5.       Bienes materiales

Carro, casas, dinero.

Se le ora a Dios por un empleo y se lo da y no puede volver al grupo porque se está muy ocupado.

O hacemos como se hace en una reconocida religió que se le va a orar a una imagen y se le echa una moneda, como queriendo comprar a la imagen o tal vez a Dios. Pero a Dios no se le compra. Dios nos da por pura misericordia.

A veces Dios no nos da lo que pedimos porque no estamos firmes con él. 

Cuando pones la mirada en él, él te bendice y te da.

Cuando Dios nos da la bendición nos relajamos, entonces ya no nos puede bendecir más. 

Mateo 6: 25 -33

“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

Los gentiles, los impíos buscan esas cosas.

 Nuestro Padre sabe lo que necesitamos. 

Nosotros atajamos las bendiciones. Entreguémonos al Señor y no atajemos más las bendiciones dejémoslas llegar.

Lo que tienen los hijos de Dios están bajo Bendición. Lo que tienen el impío está bajo maldición porque sus ojos están puestos en esas cosas materiales, no tiene a Cristo en su corazón.

Una persona con dinero no puede comprar la salvación.

6.       Brujos, hechiceros, agoreros, horóscopos 

Deuteronomio 18: 9 – 13

Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios”.

A Dios no le gusta la consulta de brujos y de adivinadores, dentro de ellos los horóscopos.

Que hace un hijo de Dios consultando brujos, adivinos o haciendo juegos de azar balotas y loterías a Dios no le gusta eso. Es abominación a Dios.

No hay reencarnación, que haces pidiéndole a un alma. No se le pide sino a Dios.

7.       El cajón del diablo y la internet

Hebreos 12: 2

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.

Que hace un hijo de Dios en el cajón del diablo viendo telenovelas y realitis y cosas que no agradan a Dios.  Por ahí entra todo, violencia, pornografía, todo.

Dos tres horas ante un televisor a ante la internet, es botar el tiempo, es idolatría a esos aparatos.

8.       Música, baile, fiestas, licor

I Pedro 4: 1 – 8

Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,  para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.  A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;  pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.  Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios. Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.  Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”.

¿Vamos a seguir en el mundo, en idolatrías? No.

En cristo lo tenemos todo.

La Demandad de Dios

I Juan 2: 1-6

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.  El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;  pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.  El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.

I Juan 2: 15 -17

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.

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