Mateo 22: 34 – 40
22:34 Entonces los fariseos, oyendo
que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
Fariseos y saduceos era las dos grandes sectas, los saduceos no creían en
la resurrección, ni en los ángeles
22:35 Y uno de ellos, intérprete de
la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 22:36 Maestro, ¿cuál es el gran
mandamiento en la ley?
Siempre hablan con amabilidad los religiosos
22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Está en Deuteronomio 3:5
22:38 Este es el primero y grande
mandamiento.
Él se daba a conocer. El Dios de Israel se da a conocer a través de su
verbo, Jesucristo.
A partir de hoy lo haré. ¿haré qué?: Amar a Yahvé, Dios verdadero sobre
todas las cosas.
Amara a Dios con todo el corazón es que mis pensamientos permanezcan en él.
Con toda tu mente, con todo tu pensamiento cautivo a la obediencia a
Jesucristo, no pensemos más en el problema, que lo que le duela, lo que esté
pasando en lo económico, en lo espiritual, en la familia, en lo referente a la
ciudad, en lo referente a lo de vecindario nuestra oración es muy eficaz e
influyente como dice en Santiago capítulo 5: es muy eficaz.
22:39 Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Amaras a lo que el hizo a lo máximo de su creación que somos nosotros.
No solo amar a los que nos aman sino a aquel que no te quiere, al que te
hace la vida imposible, al que es hostigoso
22:40 De estos dos mandamientos
depende toda la ley y los profetas.
Desde estos dos depende toda la ley, toda la palabra.
¿Cómo invertimos el tiempo que Dios nos regaló, oramos en la mañana, dimos
gracias por los alimentos, por el techo, el vocabulario es para edificación o
es soez?
A partir de hoy lo haré: amaré a Yahvé Dios.
Amarás al Señor tu Dios, es una orden no es una opción.
No echarle basura al Espíritu Santo que mora en nosotros.
Jeremías 6: 8: 21
6:8 Corrígete, Jerusalén, para que
no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra
inhabitada.
Corrígete Jerusalén, estaba dando una orden.
Papito Dios nos ama y manda sus profetas y sus ministerios.
Lo que nos une a Yahvé Dios es el amor y el amor se expresa obedeciendo su
palabra. Nos toca a nosotros, y a partir de hoy lo haré.
Si algo tengo que corregir lo haré
Corrígete para que no te convierta en desierto. En un desierto no hay nada.
Papito Dios nada que ver con el pecado.
6:9 Así dijo Jehová de los
ejércitos: Del todo rebuscarán como a vid el resto de Israel; vuelve tu mano
como vendimiador entre los sarmientos.
6:10 ¿A quién hablaré y amonestaré,
para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar;
he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.
Pregunta muy profunda porque le estaba hablando a un pueblo que conocía la
palabra y está yendo reiterativamente al error. Oídos incircuncisos no quiere
oír la palabra.
Ellos sabían el mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas.
6:11 Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy
cansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la
reunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la
mujer, tanto el viejo como el muy anciano.
Cansado de contenerse por la violación de su palabra.
La ira vendrá sobre todos.
6:12 Y sus casas serán traspasadas a
otros, sus heredades y también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobre los
moradores de la tierra, dice Jehová.
Hipotecar, vender. Así están los juicios, hoy.
Por eso Dios nos está invitando a que a partir de hoy lo hagamos: obedecer
a papito Dios.
A partir de hoy lo haré
6:13 Porque desde el más chico de
ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta
el sacerdote, todos son engañadores.
Miremos como está el sistema religioso. Todo el liderazgo podrido
6:14 Y curan la herida de mi pueblo
con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.
Miremos lo que está pasando hoy todo promulgan la paz y no se ve por
ninguna parte.
6:15 ¿Se han avergonzado de haber
hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener
vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán,
dice Jehová.
Ya nada produce vergüenza.
6:16 Así dijo Jehová: Paraos en los
caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino,
y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No
andaremos.
Pare en su vida hay que amar a Yahvé Dios por encima de todo.
El buen camino es Jesucristo. Caminemos en la palabra de Yahvé Dios.
Les dio la oportunidad y no quisieron. Oídos incircuncisos.
6:17 Puse también sobre vosotros
atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No
escucharemos.
Poniendo en alerta y no escucharon.
6:18 Por tanto, oíd, naciones, y
entended, oh congregación, lo que sucederá.
6:19 Oye, tierra: He aquí yo traigo
mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis
palabras, y aborrecieron mi ley.
Trae maldición, ruina espiritual en todo lo que se hace.
6:20 ¿Para qué a mí este incienso de
Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son
aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.
¿Para qué toda la parafernalia? si no hay obediencia.
Amar a Dios sobre todas las cosas, a partir de hoy lo haremos.
Incienso tífico la oración. ¿para que ese incienso si no obedece mi
palabra?
6:21 Por tanto, Jehová dice esto: He
aquí yo pongo a este pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos
juntamente; el vecino y su compañero perecerán.
Puro juicio.
San Mateo 13: 10 – 23
13:10 Entonces, acercándose los
discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
13:11 El respondiendo, les dijo:
Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a
ellos no les es dado.
13:12 Porque a cualquiera que tiene,
se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será
quitado.
Se le dará más porque está en actitud de recibir.
13:13 Por eso les hablo por
parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
13:14 De manera que se cumple en
ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y
viendo veréis, y no percibiréis.
13:15 Porque el corazón de este
pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus
ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón
entiendan, y se conviertan, Y yo los sane.
El corazón se ha embotado.
Ojo con este versículo, el común en este versículo es el corazón.
La palabra se entiende en la cabeza que es el corazón bíblico.
Se oye la palabra, pero hay que entender. Abrí el corazón es prestar
atención a su palabra.
Cuando yo entiendo, me convierto y Jesucristo nos sana.
Me sana lo interior y luego lo exterior y las finanzas.
El Salmo 120 dice que los libre de su ruina.
Lo que nos perdemos por no amarlo sobre todas las cosas, pero a partir de
hoy lo haremos.
13:16 Pero bienaventurados vuestros
ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
13:17 Porque de cierto os digo, que
muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que
oís, y no lo oyeron.
13:18 Oíd, pues, vosotros la parábola del
sembrador:
13:19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no
la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este
es el que fue sembrado junto al camino.
13:20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es
el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
13:21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de
corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la
palabra, luego tropieza.
13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es
el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas
ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra,
éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a
sesenta, y
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