miércoles, 16 de abril de 2014

La fe inflexible



Nosotros estamos aquí por la misericordia de Dios.

Por la fe que Dios derramó en nuestros corazones, alguien predico la palabra de Dios y por esa fe nosotros estamos aquí.

Por la palabra de Dios fueron creados los cielos y la tierra y el universo entero y por esa palabra Dios nos dio vida a nosotros.

El enemigo trata de desdibujarnos la palabra de Dios, el nos desdibuja las promesas de Dios y cuando estamos pasando por situaciones difíciles, él nos desdibuja todo para que no creamos que en la palabra de Dios hay poder.

Proverbios 30: 5

Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. 

Es limpia sin contaminación, por tanto si Dios dice que hará algo, lo hace.

Dios es escudo para los que en él esperan.

Nuestra fe no se puede doblar, independientemente de lo que estemos viviendo, porque ¿En qué Dios hemos confiado?

Dios dice levántate, a un leproso le decía sé limpio y se limpiaba, a nosotros nos predicó palabra para que fuésemos salvos y por su misericordia somos salvos.

Si nos sentimos desprotegidos el nos dice hoy que es escudo alrededor nuestro. Él nos cuida y nos protege.

Proverbios 29: 25

El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado. 

Cuando dejamos que la duda entre en nuestros corazones impedimos que el Espíritu de Dios actúe en nuestro favor.

Cuando dudamos le estamos diciendo a Dios que no puede ayudarnos.

El miedo apaga la fe. Dios quiere que botemos el miedo, porque Dios dice que ni los incrédulos, ni los cobardes heredarán el Reino,  porque Dios dice que el Reino de los cielos es para los violentos.

Juan 6: 60

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?

La palabra tiene que ser dura para que la podamos oír. 

Saltemos al 67:

Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 

Muchos rechazan la palabra de Dios y buscan un evangelio que los contemple y los sobe. No quieren aquello que los confronte. Buscan un evangelio que les digan: “Tranquilo usted está muy bien, traiga los diezmos, ofrende que usted está muy bien”. Y estando mal y pecando contra el mismo Dios.

¿Porque nos hablan duro nos queremos ir?

En el 68

Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 

¿A quien iremos nosotros, vamos a seguir dependiendo de un hombre o de unas circunstancias, viendo que político hay por ahí que nos puede ayudar?

Si estamos cansados el nos levanta, tiene palabras de vida. El Espíritu Santo está profetizando hoy sobre tu vida, sobre tu alma, para que tu alma se levante, recobre vida. Él nos dio vida estando muertos en delitos y pecados y el Espíritu Santo soplo vida.

Sigue el versículo 69

Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Pero para algunos de nosotros parece que ni conociéramos ni hubiéramos creído, porque a veces nuestro comportamiento no es de hijos de fe.

Cuando somos hijos de fe nosotros declaramos esta palabra y le decimos a Dios: sabemos que tú estás arreglando nuestra situación.
 
Cristo es el Salvador para cualquier problema, no para algunos, para cualquiera.

El Dios al que nos hemos acercado no es un Dios muerto es un Dios vivo.

Isaías 37: 10

Así diréis a Ezequías rey de Judá: No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria.
 
Aquí vinieron unos mensajeros de Satanás donde el rey Ezequías para desanimarlo.
¿Cuántos mensajeros han venido a quitarle a usted la fe y a desanimarlo?

El enemigo poniendo miedo e interrogante a la palabra de Dios. El enemigo cuestiona la palabra de Dios.

La palabra de Dios es viva y eficaz y es la misma por toda la eternidad, no es para hoy o para mañana, es para siempre.

Si la palabra de Dios no tuviera poder, Satanás no trataría de tergiversarla por medio de tantas personas.
No permita que el enemigo le robe la palabra.

El nombre de Ezequías significa Dios fortalece, nosotros no nos llamamos Ezequías, pero si tenemos a Jesucristo que nos fortalece. 

II Corintios 1: 9

Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;

Dios permite cosas para que no confiemos en nosotros mismos. Para que confiemos  en Dios, para que confiemos en  que él tiene respuestas donde parece que nada hubiera. Dios es todo, el suple para todas nuestras necesidades: “Todo lo puedo en Cristo que nos fortalece”

Dios da vigor a nuestros huesos, da fuerza a nuestro cuerpo.

Dios se fortalece en nuestras debilidades, Dios nos quiere levantar.

Nosotros le ponemos peros a los milagros de Dios. Nuestra fe es muy pequeña para que Dios pueda actuar. “Dios cambia nuestro lamento en baile” dice la Escritura.

Tenemos que dejar de ser tan miedosos para creerle al Señor. O todo o nada, o seguimos hacia adelante o nos devolvemos, porque si seguimos así no vamos a ver la respuesta de Dios.

Dios quiere un pueblo atrevido, un pueblo esforzado. ¿Se cayó en el intento? Vuelva y levántese. El águila cuando llega a cierta edad se va a las montañas y se arranca las plumas y se quiebra el pico, les nacen nuevas y así ella vive unos años más.

Dios dice que el renueva el plumaje, pero si le creemos.

Dios quiere que nuestros problemas desaparezcan, pero tenemos que ser esforzados. Debemos permitir que el Espíritu de Dios nos renueve

I Pedro 1. 3- 7

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,  para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 

Nos hizo renacer no para que viviéramos desanimados y en derrota sino para tener una esperanza viva. La salvación está reservada para nosotros por tener a Cristo como la esperanza viva.
La fe nos da poder. Sin fe no se puede hablar con autoridad. Si no tiene fe no tiene autoridad para decirle a la situación: “cese ya”.

Si tiene fe aunque sea pequeña como grano de mostaza ejérzala. 

La fe es probada. Sale de acá fortalecido y llega al problema y empieza a renegar, pierde la fe, cuando debe ser al contrario frente al problema hay que tener firmeza. En situación difícil debemos alabar a Dios y que cuando llegue la respuesta Dios nos encuentre alabándolo.

Judas 1: 3

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. 

Tenemos que batallar por la fe, tenemos que cuidarla porque es un regalo que Dios nos da. No significa que tenemos que pelear con los que no la tienen, significa que debemos batallar porque la que nosotros tenemos permanezca en nosotros y crezca.

El enemigo nos dice que no somos escuchados y que las puertas están cerradas, No. La puerta está abierta.
Este tiempo no es para dudar porque las profecías están cumplidas casi todas. Cristo no ha venido por misericordia, esperando que entren más personas a la salvación.

Estaba Jeremías preso, Jerusalén asediada, en esclavitud, era para desanimarse y él decía: “había como un fuego ardiente en mi y trate de dejarlo pero no pude”, así es la palabra de Dios.
 
Salmos 5: 11 – 12

Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre. Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

En nosotros debe estar el gozo del Señor y si no está pidámoslo. Demos canciones de júbilo, porque Dios está con nosotros y nos defienden. Debemos regocijarnos en Dios independiente de lo que estemos viviendo. Sintámonos bendecidos porque somos justos, hemos sido justificados en la sangre de Jesucristo.

lunes, 7 de abril de 2014

Pellízcate



Está basada en el Salmo 119: 43 – 45

No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, Porque en tus juicios espero. Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente. Y andaré en libertad,
Porque busqué tus mandamientos.

Cuando nos reunamos hagámoslo con todo el corazón.

“No quites de mi boca en ningún tiempo”, esto significa que no se quite bajo ninguna circunstancia, estemos pasando por lo que estemos pasando.

El enemigo es el que nos roba la palabra de Dios, inclusive acá en este lugar, pone nuestro pensamiento en otra parte para robarnos la palabra de Dios. Hay que pellizcarse, si nos estamos desconcentrando hay que volver a poner toda la atención en la palabra.

Hay que declararle a Satanás la palabra de verdad. Porque el diablo están poniendo una cantidad de problemas  

No quites de mi boca tu palabra de verdad y es en cualquier tiempo, en el tiempo más aciago. Por las cosas que usted esté pasando, declare la palabra.

Esperamos que Dios haga justicia. 

Los milagros suceden por la comunión con el Espíritu Santo.

La perfecta voluntad de Dios es que vivamos en holgura, el quiere que vivamos muy bueno. 

Qué está pasando con la comunión con Dios. Hay que dejar esas murmuraciones, malos pensamientos y todo lo que nos estorba.

El compromiso por no apartar de la boca la palabra de Dios,  es guardar la ley de Dios siempre.
Lo que se está ordenando para nosotros en este tiempo no se está cumpliendo porque estamos declarando, pero no estamos guardando el corazón para Dios.

Si se guarda el corazón viene la conclusión: “andaré en libertad porque busqué tus mandamientos”.
Tenemos que estar andando en línea con Dios. No podemos desistir hay que ser constantes.

¿Dónde está nuestro corazón realmente? Pellizquémonos, tenemos que despertar de este letargo. Hay algunos que siguen muy aletargados y Dios no quiere eso para nosotros.
“y andaré en libertad porque busqué tus mandamientos”. Ese “busqué” es actitud. Ando en la libertad de Dios porque mi actitud es de buscarle

II Corintios 10: 3 – 4

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 

Por eso es que nos tenemos que pellizcar de una manera definitiva y andar despiertos, porque las fortalezas más impresionantes están en estos últimos tiempos para que no fluya en nuestras vidas lo que Dios ha dicho de nosotros, lo que Dios ha profetizado a la iglesia de los últimos tiempos.

Sacamos muchas disculpas para las cosas de Dios, sabemos que hay poder en la oración individual, pero mucho más poder en la colectiva.  Debemos reunirnos, que no nos de pereza reunirnos para alabar y glorificar al Señor. No nos podemos dejar robar este momento tan grande de estar reunidos, esta oportunidad tan espectacular.

Porque “Aunque andamos en la carne no podemos militar según la carne”. La carne dice por ejemplo: no hay esperanza, no se puede ya estás muy viejo”. En cambio Dios dice: “Tu eres mi  hijo, para mí todo es posible”. Piense en Abraham, de 90 años  igual que su esposa y tuvieron a Isaac.

“Las armas son poderosas para la destrucción de fortalezas”. Poder para vencer el poder de fortalezas que nos tienen en la pobreza, en la enfermedad, en la desidia. Ya conocemos las armas espirituales: oración, la palabra de Dios, la alabanza, la sangre de Jesucristo.

Son tremendas fortalezas, no subestimemos a Satanás, pero también son tremendas las armas que Dios nos dio y reunidos sí que le damos duro a Satanás. Lo que hace que llegó este grupo acá esto se está estremeciendo y falta aun más. Vamos a insistir y nos llenamos de la gloria de Dios. Dice la palabra que somos como la luz de la aurora que no la detiene nadie. Así somos nosotros como hijos de Dios, ¿cómo nos vamos a detener en la negligencia, en la pereza?

Daniel 10: 12 – 13

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.  Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 

La solución ha venido.  Si nos disponemos a buscar a Dios tiene que venir la respuesta, tiene que venir la solución. Esto es una ley divina. Si no está llegando es porque algo está pasando.

“A causa de tu oración yo he venido”, por causa de tu oración, por causa de pellizcarte y reaccionar yo  he venido y he traído las bendiciones. A la gran bendición la gran oposición. Pero honrará la disposición porque las “armas de nuestra milicia no son carnales”. La disposición de Daniel es más grande que la de nosotros que estamos en un mejor pacto y que deberíamos estar más dispuestos.

No nos podemos conformar acá, de venir enfermos tienen que ser sanados espiritual y corporalmente.

Dispongámonos de tal manera que debemos preguntarnos si lo que estamos viendo u oyendo glorifica a Dios o no lo glorifica. Sería mejor estar orando que viendo eso en TV o en  la internet.

Cambiemos la actitud vamos a buscar más a Dios, pero más en lo colectivo.

Hay potestades que no dejan fluir y nosotros durmiendo. 

II Reyes 6: 16 – 18 

El le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.  Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.  Y luego que los sirios descendieron a él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: Te ruego que hieras con ceguera a esta gente. Y los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo. 

Estaban rodeados y el criado estaba temeroso.

“No tengas miedo” es lo que le dijo a Daniel el ángel y está 365 veces en la Biblia.

 La constante en estos versículos es la oración, el contacto con Dios para que pase lo sobrenatural. Siempre hay un obstáculo, en nuestro caso puede ser la ceguera espiritual, que no nos deja ver las maravillas de Dios.
El criado dudó aunque tenía allí a Eliseo, y nosotros tenemos a Jesucristo y no le estamos creyendo a sus promesas, lo tenemos dentro de nuestro corazón, en el viejo pacto lo tenían afuera. Pidamos que se nos quite la ceguera espiritual para poder ver que para Dios no hay nada imposibles.

Se imagina lo que nos estamos perdiendo por no tener ese contacto con Dios. Si en el viejo pacto hacían todo eso como será en este nuevo pacto que es mucho mejor.

Ese criado seguro le produjo tristeza a Eliseo. Puede ser que nosotros le estemos produciendo tristeza a Dios con nuestra actitud y falta de compromiso y de pellizcarnos.

Más disposición está pidiendo el Espíritu Santo, que entreguemos nuestro corazón, si queremos ver cumplido lo prometido: dispongámonos. 

Deuteronomio 20:1 

Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. 

Si estoy con Dios es que las circunstancias se van a enseñorear, no se puede enseñorear, hay que pellizcarse, Dios está conmigo, aunque el problema lo veamos tan grande. El criado de Eliseo no podía percibir y nosotros no tenemos la condición de criados, tenemos la condición de hijos. El hijo abre su boca y ¿papá no le dará?

I Crónicas 12: 38

Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David por rey. 

Nosotros somos soldados y Dios puede hacer grandes cosas por medio de nosotros. En este pasaje las veces de Jesucristo las hace David. Hay que pellizcarse. 

Jesucristo es rey de reyes y tiene que ser visto en la tierra a través de su cuerpo, de su iglesia.
Ebrón en el hebreo quiere decir unido, ligado a.

Nosotros, por la sangre de Jesús, estamos ligados a Jesucristo. Nosotros tenemos que actuar con un corazón perfecto para que Jesucristo sea visto en nuestras vidas. Muchas veces la gente no está viendo a Jesucristo en nuestras vidas.

El pueblo quiso poner a David por rey porque vio unos soldados dispuestos y de buen ánimo.

Si nosotros nos pellízcanos, cuando la carne nos diga no vayas, no ores, vaya con más ganas porque ese día la bendición es más grande. Hay que pellizcarse. 

Dios nos puso acá para que Jesucristo sea exaltado. Estamos llamados a romper cadenas. 

Jeremías 1: 9 – 12

 Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.  Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.  La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro.  Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra. 

Dios ha tocado nuestra boca, nuestros ser, la ha tocado para que profeticemos para que hablemos a las dificultades a los problemas que se están enseñoreando, tienen que caer. 

Que autoridad tan grande nos ha dado Dios en su palabra, esa palabra mora en nuestro corazón y está esperando que nos dispongamos para que la podamos declarar y declarando la solución porque nos hemos guardado para Dios, este es el llamamiento de Dios a Jeremías y este es el llamamiento total, definitivo de Dios a su iglesia para que se pellizque.

Dios nos puso para reinar, ¿cómo se van a enseñoreara las fortalezas? Como vamos a llevar nosotros la ruina si el arruinado es Satanás que fue derrotado en la cruz del calvario.

El también apresura su palabra para ponerla por obra cuando nosotros  nos disponemos. “yo la apresuro para que venga una lluvia de bendiciones.

jueves, 3 de abril de 2014

Cumple tu palabra



Mateo 5: 33 -37

Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
Este estudio tiene dos objetivos uno principal y otro secundario. El principal es que el Espíritu Santo nos quiere recordar que dimos una palabra a Dios y que debemos cumplirla si anhelamos la salvación y el otro hacer un análisis de la oración de fe para cuando nos toque.
Cuando alguien hace la oración de fe, que solo se hace una vez, nos comprometemos a recibir a Cristo y pedimos perdón. Recordemos la oración de fe:

"Padre Santo en el nombre de nuestro señor Jesucristo me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón. Reconozco que Jesucristo murió en la cruz del Calvario para nuestra salvación. Límpiame Jesucristo con tu sangre preciosa. Te recibo como mi Señor y mi Salvador, inscribe min nombre en el libro de la vida. Amén"

Para un cristiano no existen las mentiras blancas, no hay mentiras pequeñas. Nuestro sí, debe ser sí y nuestro no, no 

Veamos las componentes de la oración de fe que son: hay arrepentimiento, hay perdón por la sangre, recibimos a Jesucristo como Señor y Salvador y le pedimos que apunte nuestros nombres en el Libro de la Vida:

Miremos uno por uno.

Arrepentimiento 

Hechos 26:20 

Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,
sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. 

No estamos acá por casualidad, fue una orden impartida y muchos doblaron sus rodillas por usted y por mí. 

El evangelio fue predicado para que se arrepintieran, pero con una condición: El hacer obras dignas de arrepentimiento.

Mateo 3:8-9

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.

Para disfrutar del regalo que Cristo nos dio, que es la salvación, tenemos que hacer obras dignas de arrepentimiento

Mateo 4:17

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Mateo 7:19

Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
El reino de los cielos es un regalo, pero para recibirlo hay que dar el fruto. Cuando se da el fruto ya se está en el reino de los cielos. Cristo acercó el reino de los cielos a nosotros.

2Co 7:9 -10

Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto. 

La tristeza para arrepentimiento produce arrepentimiento y luego vida. La tristeza del mundo produce muerte

II Pedro 3:9

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Si las profecías ya están dadas, Cristo no ha venido es por misericordia para dar oportunidades a otras personas.

Arrepentimiento y Perdón

Hechos 3:19 -21

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,  y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;  a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. 

Lucas 5: 17 – 24

Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar. Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.  Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?  Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados(dijo al paralítico):A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

La fe tan grande de estas perdonas, Cristo le da el regalo más grande le perdona los pecados, pero ellos iban por el milagro y Cristo demuestra que si hay perdón de Pecados en Cristo el Señor

Romanos 2:4 -6 

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?  Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 

Se está muy apegado al pecado y a las cosas del mundo.

Lucas 3:3

Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, 

Juan prepara el camino con bautismo de arrepentimiento

 Lucas 24:47

y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 
El arrepentimiento y el perdón deben ir juntos

Reconocer que Jesucristo murió en la cruz por nosotros 

Lucas 24: 46

y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

Lucas 9: 22

y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.

Derramamiento de Sangre 

Hebreos 9: 22 a final 

Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión. Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.  Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;  y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.  De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,  así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Remitir es Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación. El sacerdote en el antiguo testamento sacrificaba un cordero para entregar al lugar santísimo en el Arca. Cristo hizo un sacrificio por una sola vez para abrirnos la entrada al lugar santísimo de una vez y para siempre.

I Corintios 7:23

por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. 

Señor y Salvador 

Juan 1:12

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 

Nos dio la libertad y la potestad de ser sus hijos.

II Pedro 1: 10-11

Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.  Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 
Es nuestra elección recibir el regalo del reino de los cielos.

Romanos 10:9

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 

Usted confiesa con su boca cuando recibe a Cristo como Señor y Salvador, será salvo.

Libro de la vida 

Salmos 69:28

Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos.

Apocalipsis 3:5

El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

Filipenses 4:3

Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.