viernes, 13 de junio de 2014

Avanzar



Cuantos se sienten hoy desalentados y que no reciben respuesta. Nada, para adelante esta palabra es para nosotros.

¿Cuántas veces el pueblo de Israel se vio desalentado y desfallecía y no había aliento en ellos, mas sin embargo ellos mandaron una palabra de clamor, de gemir delante del Señor y a través de este gemido Dios escuchó y les mandó el libertador. Dios llega en el momento preciso.

Miramos para todo los lados y todo se ve cerrado, pero la mano de Yahvé está lista para salvarnos No se ha acortado la mano de Jehová para levantar. Él es experto en restaurarnos cuando más mal estamos. Lo que pasa es que nosotros nos desanimamos muy fácil.

Cuando Dios le dijo al pueblo de Israel que avanzara ellos se asustaron porque vieron a todos los egipcios.
Po qué causa nos estamos asustando en este día, cuáles son esos gigantes que nos están acosando cuáles son esas murallas que nos tienen acorralados.

Dios nos dice que nos ha dado poder y que avancemos, hay momento difíciles y que decaemos, pero Dios está ahí para levantarnos. No estamos con un Dios débil, estamos con un Dios fuerte.

Dios nos manda que sigamos adelante que no retrocedamos. No se deje desanimar por ninguna voz. Dios dice que él es nuestra fortaleza nuestro pronto auxilio en la tribulación.

Somos el ejército de Dios y el ejército de Dios no para ni retrocede, sigue hacia adelante, hacia la meta, el ejército de Dios pelea, es conquistador, batalla hasta el fin. Somos vencedores.

No dejare la oración hasta que no vea tu gloria.  Jesús les dijo a María y a Marta: “nos os he dicho que si creyeres veréis la gloria de Dios”. Dios trae respuesta, es un Dios que oye, que ve.

No es tiempo de llorar, es tiempo de avanzar, es tiempo de conquistar, tenemos que ir hacia la meta, tenemos que ir a arrebatar lo que es nuestro porque Dios nos lo dio. 

Josué 1: 2 – 3

Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.  Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

El pueblo estaba triste y desconsolado y Dios le da esta orden a Josué.

En quien está poniendo usted su mirada hoy, que lo está haciendo detenerse. La mirada debe estar puesta en Jesús y avanzar no retroceder.

Levántate y pasa esa dificultad porque Dios nos ha dado el poder para hacerlo, remontémonos. Qué promesa le ha dado a Dios que usted no ha querido avanzar y poseer.

La promesa que Dios dio a Israel seguí vigente. Dios no se ha acabado y nuestro líder es Jesucristo. Nos da miedo, hay que declarar que donde llegamos es terreno del Dios todo poderos.

El versículo 5 dice.

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

Por qué permitimos que ese Goliat venga y nos haga frente si Dios dijo que nadie nos podrá hacer frente. Por qué permitimos que una tristeza grande se enseñoree de nosotros. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida, no dice en algunos días, dice en todos. Si él está con nosotros ¿Quién contra nosotros? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios si Dios es el que justifica? ¿Quién condenará si Dios ya justificó por la sangre de Jesucristo?

Por qué nos sentimos solos si él dice que no nos desamparará. El diablo utiliza mil estrategias para desanimarnos.

En el versículo 6 dice:

  Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

Nosotros estamos llamados para dar y convidar porque las bendiciones de Dios están a nuestro favor, pero nos toca esforzarnos y ser valientes.

Cuando vamos a la oración debemos ir con una buena actitud. No dudando. Dios pelea por mí. 

El versículo 7:

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Para nosotros poder obtener las respuestas tenemos que hacer es esforzarnos y ser valientes. Si nos esforzamos en las cosas de Dios podemos entrar y poseer.

En el versículo 8 dice:

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Nunca se apartará de tu boca, muchas veces en las situaciones difíciles le permitimos al enemigo que nos quite la palabra.

Muchas veces rompemos la bendición de Dios porque no andamos conforme a la palabra. Dios nos dice una cosa y nosotros hacemos otra.

La palabra es bálsamo para tu alma para nuestras heridas, es esperanza, cobra vida en medio de la dificultad. Es oír la Palabra y hacerla.

Hay que hacer conforme a todo lo que está escrito en la palabra de Dios. Cuando guardamos y cuando la hacemos y la declaramos todo nos saldrá bien.

En el 9 dice:

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Otra vez que te esfuerces y seas valiente. Jehová TU DIOS,  estará contigo a donde quiera que vayamos. Ahí está Dios.

Josué 3. 5

Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.

Santifiquémonos, dejemos el desánimo, dejemos la tristeza, dejemos ese problema en el altar del Señor porque Dios va a hacer maravillas porque grandes son las obras de Jehová. 

Dios nos dice que reparemos el altar que es nuestro corazón, que nos santifiquemos y nos consagremos a él, que los problemas lo pongamos en su presencia. Él llevó nuestras cargas, nosotros volvemos y nos las llevamos y en lugar de salir con el costal lleno de bendiciones, salimos con el costal lleno con las cargas.

El requisito para poder avanzar es que nos santifiquemos, que depuremos el altar, que depuremos nuestros corazones para que Dios haga maravillas. ¿Errores?, sí, pero para eso está el divino abogado que intercede por nosotros. Vengamos a Dios con una actitud de corazón dispuesto para que Dios muestre su gloria en cada uno de nosotros. Tenemos que dar el paso de fe santificarnos para que veamos su gloria, no es para mañana, recordemos esa palabra anterior: “Con mano fuerte”, no se detenga avance.

Josué 7: 10 – 12

Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?  Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.  Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.

Dios les dio una orden para que no cogiera nada del campamento del enemigo y alguien cogió algo y lo guardó, ese era el anatema.

Que maldición tenemos en nuestra vida que no nos deja avanzar y no nos deja continuar. Los recuerdos del pasado no nos dejan avanzar.

Muchas veces nos mentimos a nosotros mismos pensando que estamos bien y no lo estamos y les hacemos creer a otros. Por eso se enseñorea el enemigo de nosotros porque tenemos puertas abiertas y no dejamos que Cristo rompa cadenas.

Si no sacamos lo que a Dios le desagrada no podremos ver la gracia de Dios. David venció a Goliat porque en él no había tapujos. Se mostró tal como era.

Declaremos la palabra, pero que entre Dios y nosotros no haya reserva.

Josué 8: 1

Jehová dijo a Josué: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra.

Nosotros somos soldados guerreros de Dios. Josué tuvo que poseer guerreando. Josué se aferró a la palabra que Dios daba a través de Moisés, él estaba al lado de Moisés y nosotros estamos al lado de Jesucristo. Josué se levantó y tomo posesión. Dios quiere que nosotros poseamos.

Por eso somos tan pocos porque la gente quiere todo en las manos, cuando a nosotros nos dan todo en las manos no valoramos, no cuidamos.

Dios nos dice que nos esforcemos para que valoremos y veamos que las cosas se consiguen en oración, guerreando y que sepamos que Dios es bueno y que si oye. Nos hace valorar lo que nos da, para que cuidemos la bendición para que no retrocedamos.

No se desanime, no tire la toalla, esto es de vencedores siga guerreando y clamando por lo que quiere.

Josué 18: 1 – 3

Toda la congregación de los hijos de Israel se reunió en Silo, y erigieron allí el tabernáculo de reunión, después que la tierra les fue sometida.  Pero habían quedado de los hijos de Israel siete tribus a las cuales aún no habían repartido su posesión.  Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?

Hasta cuando seguiremos con negligencia esperando que el otro haga por nosotros. La guerra espiritual es para conquistar. Te he puesto para destruir, ara plantar, para conquistar, dice el Señor. Hasta cuándo vamos a permitir que el enemigo siga con lo nuestro.

¿Hasta cando la tristeza, la soledad, la depresión? ¿Que sigan pasando los años y nosotros dejando ir la bendición?

Dios dice: ¿Acaso me tardaré en responder a aquellos que claman día y noche?

Muy pocas denominaciones se le miden a la guerra espiritual porque es algo de mucho compromiso, porque saben que se tienen que sacrificar, pero no nos alcanzamos a imaginar el resultado tan grande que tiene la oración de guerra espiritual.

Nos falta decisión para hacer esa oración que es muy fuerte.

Si tomamos la decisión hoy veremos maravillas

Josué 17: 17 – 18

Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte,  sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

Somos gran pueblo porque hemos sido comprados por la sangre de Jesucristo y tenemos gran poder y el Señor nos puede hacer vencedores. Tenemos que trabajar porque tenemos grande poder.

El enemigo quiere hacernos creer que somos débiles y que estamos derrotados, pero el Espíritu de Dios nos está diciendo que tenemos poder. Tenemos una identidad de reyes y sacerdotes. 

Josué 14: 6 – 9

Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.  Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.

Un hombre de muchos años. Para ser un conquistador no hay edades. Dios conquista a través de un niño, un adulto, un anciano.

El pueblo desanimado por unos líderes, pero Caleb, no se dejó desanimar y animó al pueblo. Siguió a Dios y recibió la bendición.

Estamos bien y bajamos los niveles de oración, perdemos mucho tiempo en muchas cosas. 

Se acercaron a un ministerio donde se les enseña a arrebatar, donde se enseña a no quedarse quietos 

Josué 11: 4 – 14

Estos salieron, y con ellos todos sus ejércitos, mucha gente, como la arena que está a la orilla del mar en multitud, con muchísimos caballos y carros de guerra.  Todos estos reyes se unieron, y vinieron y acamparon unidos junto a las aguas de Merom, para pelear contra Israel.  Mas Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros quemarás a fuego.  Y Josué, y toda la gente de guerra con él, vino de repente contra ellos junto a las aguas de Merom.  Y los entregó Jehová en manos de Israel, y los hirieron y los siguieron hasta Sidón la grande y hasta Misrefotmaim, y hasta el llano de Mizpa al oriente, hiriéndolos hasta que no les dejaron ninguno.  Y Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos, y sus carros quemó a fuego.  Y volviendo Josué, tomó en el mismo tiempo a Hazor, y mató a espada a su rey; pues Hazor había sido antes cabeza de todos estos reinos.  Y mataron a espada todo cuanto en ella tenía vida, destruyéndolo por completo, sin quedar nada que respirase; y a Hazor pusieron fuego. 

 Asimismo tomó Josué todas las ciudades de aquellos reyes, y a todos los reyes de ellas, y los hirió a filo de espada, y los destruyó, como Moisés siervo de Jehová lo había mandado.  Pero a todas las ciudades que estaban sobre colinas, no las quemó Israel; únicamente a Hazor quemó Josué.  Y los hijos de Israel tomaron para sí todo el botín y las bestias de aquellas ciudades; mas a todos los hombres hirieron a filo de espada hasta destruirlos, sin dejar alguno con vida.

Los que vemos como enemigos Dios los esparce, los hace cenizas. 

No descansaban hasta que no derrotaban al último enemigo y nosotros nos damos vacaciones dejando que el enemigo tome más fuerzas.

Josué obedeció la palabra. 

Nosotros no avanzamos en las órdenes de Dios y eso retiene la bendición.

Dios dice que lo de los impíos de su pueblo es y se conquista en guerra espiritual. Dios nos está mandando a que reclamemos lo que es nuestros, nuestra bendición, no se la dejemos al enemigo, peleemos por ella.

Josué 21: 43 – 45 

De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella.  Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.  No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.

Dios es fiel y verdadero, su palabra no miente, no faltó ni a una de sus promesas. Que las promesa de Dios no dejen de cumplirse en nosotros por negligencia.

Jeremías 27: 5

Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise.

Dios quiere que poseamos, que seamos de avanzada, Dios tiene poder para sacarnos de cualquier situación. Si seguimos la palabra de Dios esto es para nosotros.

miércoles, 11 de junio de 2014

Los siete espíritus de Dios (Apocalipsis 2)







Espíritu de Jehová y Espíritu de Sabiduría


Apocalipsis 1: 4

Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono;

Las siete iglesias son Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea. Existían físicamente pero son tipos de iglesias de todos los tiempos

Gracia y paz a vosotros. Gracia es un regalo. Gracia abarca el favor y las bendiciones de Dios. Yo quiero que estés en gracia para que te pueda bendecir, dice el Señor, eso significa ese saludo.

Paz Einer que quiere decir  unir dos cosas que estaban sueltas. Es esa paz que sobrepasa todo entendimiento que muchos de nosotros hemos experimentado, en ocasiones cuando estamos atravesando cosas muy difíciles y tenemos gran tranquilidad.

“…del que es y que era y que ha de venir…”  acá se nombra al Padre. Esa gracia y esa paz vienen del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Inicialmente dice que de parte del Padre, luego que viene de parte de los siete espíritus. Vamos a ver cuáles son eso siete espíritus Veamos 2 versículos donde se nombran eso siete espíritus:

Apocalipsis 4: 5 

Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.

Lámparas nos habla de luz y el Espíritu Santo es el que nos va a iluminar, es el que nos va a enseñar, El fuego representa el Espíritu Santo, en Pentecostés se presentó en lenguas de fuego. 

Apocalipsis 5:6

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

Siete cuernos que significan poder y siete ojos. Para ver por toda la tierra y buscando quien le sirva. Y Sabemos quién le sirve a Dios: el que esté en el camino de la perfección, Dios está buscando adoradores en espíritu y en verdad.

El cordero es un cordero tierno lleno de amor y que fue inmolado. Era un cordero tierno y sin embargo predicaba de la manera tan dura que lo hacía 

Zacarías 4:1 

Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño.  Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él;

Lo mismo que en el Nuevo Testamento porque Dios es el mismo ayer hoy y mañana.

Saltemos al 10

Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Estos siete son los ojos de Jehová, que recorren toda la tierra.

Isaías 11: 1 – 2

Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Acá es donde se nos nombran los siete espíritus de Dios que son los ojos de Dios que reposaban en Jesucristo. El número siete representa la plenitud de Dios.

El Espíritu de Jehová 

El Espíritu de Jehová es el Espíritu Santo en plenitud, la Biblia lo llama además el Espíritu de Dios o Espíritu Santo, es el que en el versículo 2 del Génesis se movía sobre la faz de la tierra. El que venía sobre los profetas y estos actuaban, por medio de él se expulsan demonios. Es el que Guía los hijos de Dios como dice en Romanos 8: 14:

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Es el que guía a los hijos de Dios 

Es el mismo Espíritu de Hasem Adnonai, el Espíritu del Padre.

Es el mismo que mora en nosotros según 1 Corintios 3:16:

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

El espíritu de Jehová es el mismo que mora en nosotros.

Dios es el mismo ayer, hoy y mañana, pero el Espíritu Santo operaba de una manera distinta en el Antiguo Testamento a como actúa en el Nuevo y hoy.

En el Antiguo Testamento operaba sobre ellos.

Ejemplo Jueces 6: 34 

Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.

Jueces 15:14

Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.

En el Nuevo testamento cuando recibimos a Jesucristo entra el Espíritu Santo dentro de nosotros y es un sello.

Somos privilegiados para  el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento venía el Espíritu Santo Sobre ellos, en cambio él está en nosotros.

Juan 14: 16

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre

Lo primero que vemos en este versículo Nos da el Espíritu de Jehová para que esté con nosotros para siempre. Y lo pidió Jesucristo. 

Espíritu de sabiduría

Chokma en hebreo Sofía en griego.

Importante  poder ser llamados por Dios hombres sabios.

Capacidad de poder percibir y comprender las verdades de la Biblia. Habilidad para aplicar ese conocimiento. Es otorgada por Dios pertenece al Espíritu Santo.

Mateo 11: 25-26

En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.

Se las reveló a los niños que son sus hijos y las escondió a los sabios y entendidos del mundo.

Proverbios 2: 6

Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia

El padre nos da esa sabiduría a través de Espíritu Santo. 

Éxodo 28: 3

Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote.

Llamó sabios para que hicieran las vestiduras. 

Éxodo 31:2-7

Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor. Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado; el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, el propiciatorio que está sobre ella, y todos los utensilios del tabernáculo,

Éxodo 35: 25

 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.

Las mujeres sabias hilaban, no dice que las que no tenía nada más que hacer sino las que eran sabias.

Éxodo 36: 1

Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.

Proverbios 1: 7

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

El temor de Jehová es obediencia y produce sabiduría.

Job 28:28

 Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.

Salomón pide sabiduría y el Señor le da eso y bienes materiales.

I Corintios 12:8

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;

La sabiduría es el primero de los dones del Espíritu Santo.

Si nos hacemos obedientes, el Espíritu Santo nos da sabiduría y con más sabiduría el Señor nos va a utilizar más.

lunes, 2 de junio de 2014

Lava tu corazón



Cuando Dios ungió a David, el corazón de David fue cambiado. El corazón de cada uno de nosotros tiene que ser cambiado, necesitamos ser renovados para que Dios nos remonte como las águilas como dice la alabanza.

Zacarías 3: 1 – 7

Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?  Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel.  Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.  Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.  Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar.

El enemigo siempre está ahí para acusarnos. Cuando nosotros venimos a Dios con un corazón contrito y humillado, el que reprende al enemigo es Dios. Es Dios quien va delante de nosotros haciendo camino, es Dios quien ejerce todo poder y toda autoridad, cuando decidimos creerle a él de corazón.

Dios ha sido demasiado bueno con nosotros y él es digno de recibir la mejor alabanza y la mejor adoración porque él siempre ha estado con nosotros y siempre nos ha sustentado, nos ha levantado cuando hemos querido decaer.

Muchas veces no fluye la alabanza porque estamos mirando que hace nuestro hermano o estamos pensando en nuestras cargas.

Dios es tan bueno con nosotros que nos habla, él envía su palabra que corre por nuestro ser y nos confronta y cada día nos perdona y nos limpia porque nos ama y no quiere que nosotros cometamos errores.

Cuantas veces tomamos las decisiones por nuestra cuenta y vienen las consecuencias y aun así Dios tiene misericordia de nosotros y nos levanta 

En versículo 2

Dios nos escogió, y si estás hoy aquí  es porque Dios quiso y te trajo, estás hoy aquí porque Dios te escogió.  Lo mejor que le vamos a dejar a nuestros hijos es el testimonio de Jesucristo.

Josué era un sacerdote y sus vestiduras eran viles. Cuando nosotros estábamos en el fango Jesucristo nos recogió, el Señor nos tomó y nos rescató y nos dio un lugar con él. Nosotros siendo “reyes y sacerdotes” como dice apocalipsis, nuestras vestiduras está sucias, pues las manchamos con el pecado.

En el versículo 4 nos viste de gala. Las vestiduras de Josué fueron cambiadas por unas vestiduras de santidad, de pureza.

Cuando Dios nos cambia las vestiduras es porque nos quiere llevar a un nivel más alto, quiere usarnos y quiere que le sirvamos. ¿Nos estamos preparando para que Dios nos pueda usar?

Hay mucha gente que quiere oír una palabra limpia, una palabra que no sea plata, plata, prosperidad y dinero, una palabra que exhorte, que limpie, que confronte y nosotros que estamos acá recibiendo en este lugar pequeño, muchas veces no valoramos lo que Dios nos ha dado, esas bendiciones tan lindas que nos proporciona acá.

“Si guardas mis ordenanzas” es decir si cuidas tus vestiduras, la palabra de Dios dice en Eclesiastés que en todo tiempo estén tus vestidos blancos. 

David anhelaba estar en la presencia de Dios. ¿Nosotros también anhelamos lo mismo? Nos afligimos porque un amigo nos traicionó, porque la esposa no nos apoyó, porque una madre se disgustó, pero ¿nos afligimos cuando no sentimos la presencia del Señor? ¿Cuándo no dejamos fluir el Espíritu Santo, será que nos entristecemos de igual manera? Si la presencia de Dios es lo más importante en nuestras vidas, la aflicción debería ser más grande cuando Dios no está cerca de nosotros.

Muchas veces tenemos que hacer muchas cosas que no queremos por agradar al Señor. Dice la palabra que tenemos que apartarnos de los malos caminos. Juan Bautista decía que había que hacer frutos dignos de arrepentimiento. Cristo decía que por el fruto se conoce el árbol.

Muchas veces hablamos muchas cosas, pero no estamos haciendo lo que Dios nos dice, no estamos ejerciendo su palabra pues Dios quiere que seamos testimonio en todo tiempo y lugar.

Marcos 9: 2 – 7

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos. Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos. Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados. Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.

Cuando un hijo obedece alegra el corazón del Padre. Las vestiduras de Jesús resplandecían porque él obedecía en todo tiempo y en todo momento.

La luz de Cristo brillará en nuestros días cuando decidamos andar en obediencia. No podemos ser cristianos de título, tenemos que dar testimonio como siervos, como hijos. No podemos ser hijos de título porque Dios mira más allá.

Los fariseos estaban llenos de letras y de títulos, pero su corazón estaba alejado de Dios. Muchas veces nosotros nos creemos buenos y nos justificamos y creemos que porque sabemos toda la palabra estamos sobrados y perdemos la capacidad de asombrarnos. A veces pensamos que ya es suficiente, que el que necesita es el que no conoce de Dios, o mi hermano que cayó y que necesita ser levantado por Dios. No es así nosotros necesitamos de Dios cada día. Dios quiere que podamos dar frutos dignos de arrepentimiento. En Juan 15 dice que si nosotros permanecemos en él entonces podemos llevar nuestro fruto.

El que está en la obra de Dios él le demanda cada día más porque quiere usarlo poderosamente.

Todos tenemos deseos y anhelos, pero ¿Cuántos desean con que Dios los use? Son muy pocos los que anhelan eso, sin embargo es un privilegio muy grande predicar su palabra.

Ningún lavador puede hacerlos tan blancos, nadie puede blanquear en la tierra los pecado y menos encubrir. Dios en su misericordia dice: “yo sé que tú eres débil, yo sé que tienes debilidades, pero entrégamelas a mí que yo quiero limpiarte”, pero muchas veces nosotros no permitimos que él nos limpie.

La palabra de Dios dice: “el que confiesa sus pecados y se aparta alcanza misericordia”. Si no permitimos que Dios nos limpie es porque no hay temor de Dios en nosotros. 

Al que venciere le darán vestiduras blancas. Es al que termine la carrera. 

¿Cuántas veces nos hemos alejado del Señor y el mismo nos vuelve a traer? El Señor trae respuestas a su pueblo. Hemos visto la bendición del Señor en tantos testimonios que hemos escuchado.

Apocalipsis 7: 9 – 14

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;  y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,  diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.  Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?  Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Damos palmas al Señor porque él nos lo da todo, nos ha restaurado y nos sustenta. Hay que cantar con el corazón. Jesucristo no murió por los ángeles sino por ti y por mí. 

Jesús es bendición, nosotros podemos salir de la tribulación por Cristo el Señor, Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza.

Nosotros tenemos libertad de congregarnos y de predicar la palabra, pero a cuántos siervos se les ha prohibido esto en diferentes lugares y tiempos. ¿Será que si nos amenazaran seguiríamos diciendo yo creo en Jesucristo?

Jeremías 4: 14

Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?

Dios nos liberó de muchas cosas, pero qué de las zorrillas, de la ira, de la soberbia, la vanidad, del chisme, de la envidia. 

Debemos dar el fruto, la paz, el gozo, la misericordia y si no lo tenemos pidámoslo a Dios.

No dijo, los hechos o las acciones de iniquidad, dijo los pensamientos de iniquidad. Dios dice que de la abundancia del corazón habla la boca. El domingo se viene a la palabra y se abre, pero luego no la miramos.
Hasta cuando no permitirás que Dios no te moldee y haga cosas grandes en tu vida. 

Dios quiere usarnos, quiere bendecirnos, es un privilegio predicar la palabra. Jesucristo siempre predicó la palabra y estuvo en esta tierra como siervo, pero está como rey allá. Obtuvo su galardón, su recompensa, fue humillado hasta lo sumo, y Dios le dio a Jesucristo nombre sobre todo nombre y ante el nombre de nuestro Señor Jesucristo se dobla toda rodilla que está en los cielos y en la tierra.

Si el impío se vuelve de sus caminos Dios tendrá misericordia. 

Apocalipsis 22: 10 – 14

Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.  El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.  Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

Limpia mi corazón o Dios. Limpia mis vestiduras oh Padre. Transforma mi corazón Señor.