lunes, 11 de enero de 2021

Tiempos finales

 

Joel 2: 28 -32

Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

Lo que marca la venida de nuestro Señor Jesucristo son todas estas señales, pero solo el Padre sabe el día y la hora. Seguirán dando fechas y se seguirán equivocando porque solo Dios sabe el día y la hora.

En la tierra sangre y fuego, habla de puro juicio.

Esto no se publica en las denominaciones porque les interesa es el dinero.

Todo el que invoque a Jesucristo será salvo. El invoca a Jesucristo invoca a Dios porque él es Dios.

Monte de Jerusalén, hacia las alturas nos dijo Dios hace rato.

Remanente es muy excelso y pocos.

No importa la contingencia porque nosotros tenemos la esperanza en Jesucristo.  

Daniel 12: 1 – 4

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

El príncipe de la potestad del aire se opone a que tú avances, a que tu creas.

Los que se hayan inscritos en el libro de la vida.

Dice que habrá gran angustia, está hablando de la gran tribulación, pero el remanente será librado y será librado por medio del arrebatamiento.

Los que durmieron (murieron]) en Cristo Jesús irán a vida eterna. Los que no para vergüenza y confusión.

Los entendidos somos los que tenemos a Cristo en el corazón.

Dice que la ciencia aumentará y así es, pero un solo virus nos tiene postrados.

I Corintios 15: 49 55

Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

El cuerpo que tenemos no va a subir. Será restaurado por el poder del Espíritu Santo, antes de subir.

No todos moriremos, pero si seremos transformados.

El hombre espiritual es el que permite que el Espíritu Santo lo transforme.

La mirada debe estar puesta en Cristo Jesús.

Somos un pueblo en resurrección, llenos de la esperanza de Dios.

I Tesalonicenses 4: 13 – 18

 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Cuando dice “los que duermen”, se refiere a los que han muerto.

Los muertos en Cristo resucitarán primero y luego nosotros seremos transformados y arrebatados.

Jesucristo no va a poner los pies en la tierra en el rapto lo vamos a recibir en el aire cuando seamos arrebatados.

Por este motivo tenemos que alentarnos y animarnos por la palabra.

Estas señales nos deben dar es alegría.

Mateo 24: 1

Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.

No se ha podido con la pandemia.

 

Señales antes del fin

Mateo 24: 3-

 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.  Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.

Estamos viviendo eso hace años.

La primera señal es el engaño.

Hay muchos en este momento, en todo el mundo, diciendo que son Cristo. Serán engañados.

Y habrá pestes, coronavirus, fiebre bubónica, sida, ébola.

Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

Muchos no aguantarán.

Unos a otros se aborrecen, miremos los partidos políticos, por ejemplo, ese odio que destilan.

Mateo 24:

Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Esto está todo cumplido

sábado, 2 de enero de 2021

Una gran demanda

 

Nos gusto hablar muchos de las promesas que Dios tiene para nuestra vida mas o menos 3.500 promesas hay en la Biblia, pero de las demandas se habla poco.

Isaías 66: 1 – 2

Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?  Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

Los judíos les gustaba hacer templos y Dios se los ordenó en su momento.

Dile a mi pueblo que esta es la gran demanda dice el Señor.

La gran demanda es que usted se arrepienta de la soberbia y en general del pecado.

La casa que hemos de edificar para el Señor es nuestro corazón dispuesto para él.

La gran demanda pues es ser sencillos y humildes y temblar ante la palabra de Dios, es decir obedecerla.

Proverbios 15: 33

El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.

Para ser destacado hay que tener primero humildad. Dios respalda la humildad y la honestidad como usted se comporte en la empresa donde labora.

I Pedro 5: 5: 11

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

En la juventud es donde suele haber más brotes de soberbia.

Ojo dice que sumisos unos a otros.

Dios resiste a los soberbios.

Dios da gracia a los humildes.

El nos exaltará si nos humillamos delaten de Dios. Él nos lo está prometiendo hoy.

La fe que nos asiste es que Jesucristo es la esperanza de gloria.

Todos necesitamos fortaleza. Que nos establezca en la gloria de Dios.

Proverbios 22: 4

Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

Riqueza primero espirituales y luego lo de acá: buscad primero el reino de Dios y su justicia y lo demás será añadido.

Honra es que no exalta ante cualquier situación.

Vida es Jesucristo. La sangre es vida porque por ella van los nutrientes al cuerpo. Eso fue lo que derramó en la cruz del Calvario. Nos dio la vida y la vida eterna.

Jeremías 21: 8

Y a este pueblo dirás: Así ha dicho Jehová: He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.

Dios había enviado castigo sobre Israel castigo porque fueron soberbios.

Camino de vida es obediencia.

Camino de muerte es la desobediencia.

Genesis 2: 9

Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Acá dijo lo mismo que le dijo a Jeremías. Acá está el árbol de vida y árbol de muerte.

Apocalipsis 2: 7

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

Y hoy nos está diciendo que seamos obedientes a su palabra.

Lo mismo de Génesis 2:9

Para poder vencer hay que ser obediente a la palabra de Dios.

Mateo 5: 8

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Al corazón lo limpia la palabra de Dios, el agua de Dios que es la palabra. El agua de vida.

Para los nacidos de nuevo no hay ninguna malicia.

Todo lo que se hace es para la Gloria de Dios.

I Reyes 3: 3 – 14

Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. E iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba Salomón sobre aquel altar. Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.

Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?

Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días. Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos.

Después de sacrificar se le apareció Dios a Salomón.

Salomón pidió sabiduría.

Lo ha hecho. Lo que acabamos de pedir Dios lo ha hecho.

Le dio, también, las cosas que no pidió

martes, 29 de diciembre de 2020

El desafío

 

Hay un desafío, una pandemia por causa del pecado del hombre. Todas las señales que se están dando es por causa de nuestro pecado, pero hay un gosen para nosotros.

Gosén es el lugar de Egipto donde los Israelita vivieron en paz en Egipto

Podemos disfrutar de nuestro Padre, estar delante de Dios, cumpliendo hoy a lo que él nos mandó.

El hombre tiene hoy un desafío y todos los estamentos del Estado está puesto a prueba por un enemigo que no se está viendo.

Sentimos el poder ce Cristo, el refrigerio

Mateo 6:34

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Salmo 118: 24

Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.

En estos dos versículos aparentemente hay una contradicción con lo que está sucediendo, este es, precisamente, el desafío

Somos el pueblo más capacitado por el Espíritu Santo para afrontar cualquier situación

Lucas 17: 20-21

Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

El reino está dentro de nosotros significa que en lo que hago todo florece, en todo me va bien

Jeremías 20: 11

Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.

Mateo 14: 22 – 33

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

 

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

Cuando Pedro miró las circunstancias, no miró a Cristo, entonces tuvo miedo y se hundió

Sin embargo, la misericordia de Dios lo sacó

Daniel 3: 12 - 30

Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.

 

Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

 

Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado. Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.

Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.

Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

El ángel del Señor estaba con ellos protegiéndolos.

jueves, 24 de diciembre de 2020

Al volverse

 

Zacarías 1: 3

Diles, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Amós 4: 6-9

Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová. También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó. Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová. Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí, dice Jehová.

Isaías 44: 21 – 26

Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides. Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí. Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, profundidades de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado. Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo; que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría. Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré.

Salmos 107: 1-14

 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

        Porque para siempre es su misericordia.

 Díganlo los redimidos de Jehová,

        Los que ha redimido del poder del enemigo,

Y los ha congregado de las tierras,

        Del oriente y del occidente,

        Del norte y del sur.

 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino,

        Sin hallar ciudad en donde vivir.

 Hambrientos y sedientos,

        Su alma desfallecía en ellos.

 Entonces clamaron a Jehová en su angustia,

        Y los libró de sus aflicciones.

 Los dirigió por camino derecho,

        Para que viniesen a ciudad habitable.

 Alaben la misericordia de Jehová,

        Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

 Porque sacia al alma menesterosa,

        Y llena de bien al alma hambrienta.

 Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte,

          Aprisionados en aflicción y en hierros,

 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová,

          Y aborrecieron el consejo del Altísimo.

 Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones;

          Cayeron, y no hubo quien los ayudase.

 Luego que clamaron a Jehová en su angustia,

          Los libró de sus aflicciones;

 Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,

          Y rompió sus prisiones.

Isaías 41 8: 20

Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

 

No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor. He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás, y collados reducirás a tamo. Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

 

Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.

 

Hechos 3: 18-19

 

Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

domingo, 13 de diciembre de 2020

¿A qué Iglesia perteneces?

 


Esta pregunta te la hicieron o te la van a hacer.

La respuesta es: “a la única iglesia de nuestro Señor Jesucristo. La que el fundó en el siglo I.

–        Cuando digas: única, te van a preguntar 


       ¿Cuál es?

–         Los nacidos de nuevo en Cristo Jesús.

C   Con esta respuesta bíblica desaparecen todas las denominaciones.

Juan 3: 1 - 8

Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Nicodemo era un principal entre los judíos y que sabías de la ley.

Ya empezó Jesucristo a hablarle del "nacer de nuevo".

En el versículo 3 dice "ver" y en el 5 dice: "entrar".

El que no ha nacido de nuevo y el que no ha permanecido en el nuevo nacimiento van por muy mal camino. El camino de nuestro Señor Jesucristo es pura santidad. En total dependencia del Padre.

El agua es la palabra de Dios y el Espíritu Santo inspiró esa palabra.

La palabra de Dios limpiando y el Espíritu Santo haciéndola una realidad y se ve el fruto.

Jesucristo quiere decir salvación y Cristo el que unge con el Espíritu Santo.

Según el versículo 8 ya no nos pertenecemos, las decisiones ya no son las nuestras. Las decisiones son de Dios. 

Cuando yo voy a tomar decisiones debo pedir a Dios en la oración que me muestre su voluntad.

Juan 3: 30

Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.

Es necesario que Jesucristo crezca en mí y que yo disminuya. 

Hasta donde vamos no se ha hablado de religiones ni denominaciones que son inventadas por el hombre para llegar a Dios. Dios nos ordena alabarlo de la manera que él quiere.

II Corintios 5: 17

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

I Corinitos 1: 1-3

Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

No dijo ninguna denominación. A la iglesia de Dios que está en cualquier parte del mundo, porque en todas partes del mundo hay un remanente de Dios que ha nacido de nuevo.

La gracia de Dios es un regalo y tiene que traer paz, una paz que sobrepasa cualquier circunstancia.

I Corinitos 6: 17-20

Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

 El que se une al Señor Jesucristo, cuando lo recibes te unes a él y serás un espíritu con él. 

Cuando recibí a Cristo en el corazón, vino el Espíritu Santo yo ya no me pertenezco. 

Fuimos comprados por precio, el precio fue la sangre de nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario. 

Que la gente pueda ver el fruto del Espíritu Santo.

II Timoteo 2: 19

Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo

No habla de denominaciones. 

Somos conocidos porque su Espíritu Santo mora en nuestras vidas y damos el fruto.

Efesio 1: 1-6

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

En Cristo Jesús, no en denominación alguna. 

Ya somos bendecidos en Cristo Jesús.

Santos y sin mancha.

Para la alabanza de la gloria de su gracia. 

Estar en Cristo no es estar acá o allá, es estar en la Roca que es Jesucristo.

Romanos 8: 1

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Ninguna condenación hay para los que están en tal o cual denominación, NO. Los que están en Cristo Jesús

Vamos al 14

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.

Acá están la verdadera Iglesia, los que son guiados por el Espíritu Santo.

Gálatas 5: 22 – 24

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Templanza es tener el carácter de nuestro Señor Jesucristo para decirle no, al pecado.

Los que son de Cristo, no de tal o cual denominación.

lunes, 7 de enero de 2019

Convicción, visión, bendición


Una persona con convicción es la que tiene la certeza y la seguridad en lo que está creyendo.

Visión es el modo de entender las cosas, no se puede tener convicción si no se tiene clara la visión.

Cuando una persona tiene convicción y la visión clara la bendición se deja caer.

Algunos de nosotros no estamos totalmente convencidos, no hay convicción total porque la visión se ha opacado se ha dañado., y así la bendición no se derrama sobre nuestras vidas.

Un pueblo con convicción y visión es un pueblo bendecido eternamente y para siempre, en el día a día anda de victoria en victoria y de triunfo en triunfo.

Eso es lo que somos en Cristo Jesús, unos bendecidos.

Si uno es un profesional y no siente lo que es, no lo hace bien.

La luz se acerca a la oscuridad y ésta desaparece.

No nos podemos contaminar con lo que no es de Cristo.

Oímos y oímos palabra y viene la situación y nos desanimamos, así no puede ser.

La verdad de ayer y de siempre la vamos a hacer una realidad ahora, si tengo convicción, tengo visión y entonces soy un bendecido. Tengo que moverme como lo que soy.

Daniel 4: 17

“La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres”.

El contexto es que Daniel acaba de recibir el sueño de Nabucodonosor y viene la interpretación.

Hay una sentencia también para nosotros, Dios ha sentenciado sobre nuestras vidas la bendición eterna.

No importa lo que usted esté viviendo, no importa por lo que haya pasado, hay una sentencia, hay una palabra de Dios sobre nuestras vidas que somos sus bendecidos eternamente y para siempre, esto es sentencia de Dios y el diablo no la puede revocar, nosotros la podemos retardar con nuestro comportamiento, pero la sentencia está dada y es de bendición.

Yo tengo que estar convencido de lo que la verdad de Dios dice para que la realidad que esté viviendo no desdiga de la verdad de Dios.

La realidad, lo que usted está viviendo es una cosa, pero la verdad de Dios dice otra.

Todo don perfecto, toda dadiva proviene de lo alto, tanto para el impío como para el creyente.

Nosotros tenemos talentos y dones. Los impíos no pueden tener mas que talentos, no pueden recibir dones espirituales ya que estos provienen del Espíritu Santo que había en los que han recibido a Cristo en el corazón.

Los dones espirituales son para demostrar que la gloria de Dios está en su pueblo y dios los da a aquellos que han creído en él, que tienen la visión perfecta.

Como pueblo tenemos una visión distorsionada. Con una doctrina de estas tan sana y a veces torcemos a los lados y eso no debe ser.

Al final del año vino una palabra a nosotros: Al despojarse, ¿Usted se despojo totalmente? ¿O después de convencerse acá llega a la casa a lo mismo? Si es así ahí no pasa nada.

Si Dios nos está trayendo este mensaje es porque hemos perdido convicción, la visión está opacada y por eso las bendiciones las vemos a cuentagotas.

La bendición de Dios es integral y lo primero a lo que le tenemos que apuntar porque es un decreto de Dios, a la bendición integral. Si Dios dice que somos su pueblo y que somos bendecidos por qué nos vamos a sentir menos.

Esta palabra usted la tiene que digerir, introyectar.

Son las últimas oportunidades que Dios está dando a su pueblo, en otras partes no se habla de este tipo de cosa.

Si yo tengo la mirada puesta en Jesucristo, autor y consumador de la fe yo por fe puedo ver claramente todo lo que se me ha sido dado, regalado, usted no tiene que pagar ningún precio usted lo único que tiene que hacer es quedarse quieto y dejarse bendecir. Renunciar a lo que está estorbando para recibir la bendición.

Tenemos que buscar la llenura del Espíritu Santo de Dios lo demás se viene pegado. Si tengo al Espíritu Santo lo único que tengo que hacer es avivar ese fuego.

Ezequiel 3: 12

“Y me levantó el Espíritu, y oí detrás de mí una voz de gran estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Jehová desde su lugar”.

El Espíritu es el que nos tiene que levantar hoy, si le abrimos las puertas de nuestro corazón.

En la versión aramea dice desde su templo y ¿quiénes somos su templo?

Bendita sea la gloria de Dios desde su templo, el Espíritu Santo hoy nos despierta y nos está levantando esta palabra porque nos quiere remontar. Grandes cosas tiene Dios para nosotros.

Si no aprovechamos esta palabra las bendiciones sobre su vida ya no estarán en cierne.

Esta palabra está tan definitiva que si dejamos pasa las bendiciones no las volveremos a ver.

Bendita la gloria de Dios y cuando yo estoy en bendición, las maldiciones que profieran contra mí se convertirán en bendiciones.

Josué 8: 18

“Entonces Jehová dijo a Josué: Extiende la lanza que tienes en tu mano hacia Hai, porque yo la entregaré en tu mano. Y Josué extendió hacia la ciudad la lanza que en su mano tenía”.

Está, Dios, través de Josué conquistando una ciudad.

Usted y yo tenemos que conquistar ya.

Extiende tu lanza hacia los objetivos. Algo tiene que pasar acá. Extendió las promesas de Dios, la sentencia de Dios, la bendición de Dios.

Yo veo el hogar restablecido, yo veo las finanzas en alza, en bendición, yo me veo lleno del Espíritu Santo de Dios y siendo utilizado como nunca, ya me veo en lo sobrenatural de Dios.

Extiende esa promesa, promúlgala, declárala con convicción. Veo esos proyectos ahora.

Así como Josué extendió la lanza hacia el objetivo, así también yo, esos contratos revientan en el nombre de Jesús de Nazareth, en el nombre de Jesucristo la bendición de Dios cae ahora porque extendemos nuestra fe porque Dios dijo: mí es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.

Extiende esa espada del Espíritu que corta a diestra y a siniestra, nada me puede estorbar, mira el camino, lo puedo ver. La espada del Espíritu muestra el camino: yo soy el camino, yo soy la solución, yo soy la restauración, yo soy Yahvé Giré, yo soy tu proveedor, yo soy Yahvé Rafá, yo soy tu sanador, yo soy todo para ti dice el Señor.

El Dios de Israel dice:

No importa la debilidad pueblo mío, nunca se te olvide que delante de ti estoy yo, arriba de ti, soy tu vanguardia, tu retaguardia, soy tu cobertura. Quítate caparazón de incredulidad de religiosidad porque lo mejor está vertido sobre mi pueblo, arrebata ahora. Mí Espíritu los levanta, mi Espíritu está desbordado sobre vosotros en bendición, sois unos bienaventurados en haber llegado a este lugar.

Bendito seas Dios de Israel que has abierto los cielos y tu pueblo su corazón y has implantado esta palabra y muchas más que has traído a través de tus vasos y las que traerás, en el nombre de Jesucristo bendecimos a Israel, bendecimos tu nombre, hermoso Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Dios de Moisés, Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos y te decimos que eres todo para nosotros.

Hoy por tu palabra, yo tengo convicción, porque la visión se me ha aclarado por el colirio que hoy me has echado y por lo tanto las bendiciones del Dios de Israel caen sobre mí, caen sobre nuestras familias, no solamente en este lugar sino en tu pueblo en el mundo entero, aquellos de corazón puro que invocan tu nombre, oramos por ellos, te damos gracias por nuestros hermanos que no conocemos, en el nombre de Jesús de Nazareth, gracias papito Dios.

Josué 8: 26

“Porque Josué no retiró su mano que había extendido con la lanza, hasta que hubo destruido por completo a todos los moradores de Hai”.

A partir de hoy vamos a clamar y revierte todo y reverdece la vida todo.

lunes, 5 de noviembre de 2018

COMO NEHEMÍAS


¿Quién fue Nehemías?, fue un gran ciervo de Dios y además fue un gran líder.

Un líder es una persona que encabeza un movimiento sea político, social o religioso. Los hay buenos y los ha malos. Lideres buenos y valientes como David.

Saul tomaba los hombres fuertes y valientes y los ponía en su ejército, pero David los formaba, en I Samuel 22 dice la palabra de Dios que a David se le arrimaban los angustiados, los endeudados, los amargados, aquellos que no tenía esperanza y Dios a través de David formó un ejército de valientes.

Nosotros en este lugar estamos siendo formados, para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó a su luz admirable y gloriosa. Porque no tenemos un espíritu de cobardía sino de poder, de amor y de dominio propio y tenemos que tomar y poseer el lugar que nos corresponde. Dios le dijo a Josué: esfuérzate y sé valiente, donde pongas la planta de tus pies es de bendición. No le dijo que iba a ser fácil, le dijo que iba a ser con guerra, le dijo que peleara, que se esforzara, que fuera valiente y a eso es a lo que Dios nos llama en esta mañana. Cada vez que entramos en oración, que estamos alabando a Dios, estamos en una guerra espiritual, porque lo que el diablo te quiere quitar es el sacrificio hacia Dios, la alabanza, la adoración, las ganas de orara, el deseo de estar en la presencia de Dios, el placer y el deleite por la casa de Dios. Porque el diablo quiere quitarte la fe, quiere quitarte tu lugar.
Dios quiere que tomes el lugar que te corresponde, como hijo de Dios, como príncipe de su pueblo, como sacerdote del Dios altísimo.

Cuando la batalla es dura, la victoria también es grande, si le crees a Dios todo es posible. Lo que Dios a empezado en nuestras vidas, Dios lo perfeccionará.

Nehemías 1: 1 – 3

Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino, que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén.  Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.

Nehemías estaba sirviendo al rey y estaba siendo testimonio y ejemplo, su corazón ardía por Jerusalén. Él estaba tranquilo ganando su sustento, no tenía problema porque su corazón estaba en comunión con Dios, pero preguntó por sus hermanos judíos en Jerusalén, le dijeron que estaban en humillación y afrenta, estaban en una situación mala, deplorable, los muros de Jerusalén había sido derribados, no había un templo donde orar, donde buscar a Dios, las cosas de Dios estaban abandonadas y Nehemías no se quedó ahí conforme, no se quedó lamentándose, no se quedo llorando sobre la situación, no se conformó, como a veces nos conformamos con la situación que estamos viviendo.

Nehemías no se conformó, él oró y actuó. Dice la palabra que él entro en ayuno y oración.

Había una situación en ese momento de la cual solo la mano poderosa de Dios los podía levantar y empezó Nehemías a orar al Dios Todopoderoso y a reconocer primeramente que esa situación estaba presente porque el pueblo había pecado de tal manera que esas consecuencias habían venido sobre su vida.

Nehemías 1: 4 - 5

Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;

Le estaba reconociendo a Dios que era más fuerte que ese problema, que Dios puede levantar de los escombros.  Dios dice: “No temas a las circunstancias porque yo estoy para defenderte”. Dios nos ha puesto para edificar, para levantar, para restaurar los muros que están caídos. Dios puede levantar esas ruinas, esos ministerios que están apagados.

Nehemías 1: 6

“esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado”.

Dios quiere que seamos intercesores, cada uno guerreando por nuestras casas, por nuestras familias, respaldando nuestros hermanos en la oración, cubriéndonos la espalda los unos a los otros porque el enemigo no puede destruir un pueblo que está unido. Cuando hay un equipo unido para un mismo propósito el enemigo no puede parar eso. Pidamos que Dios traiga almas a este lugar, que lo que Dios ha hecho en cada uno de nosotros, Dios lo siga haciendo allá afuera. Que las personas que están afuera vean la gloria de Dios en cada uno de nosotros.

Además, tiene que haber un arrepentimiento genuino, el enemigo respeta cuando tú andas en integridad y quieres agradar a Dios, el no respeta lo duro que reprendamos, ni lo duro que cantemos, él respeta la vida de comunión con Dios que haya en nosotros. Que seamos reconocidos en el mundo espiritual y que estemos convencidos de quien vive en nuestro corazón.

Dice la palabra que Nehemías confeso sus pecados y se arrepintió. Dios quiere intercesores que estén en la brecha, que se levanten en la madrugada a orar por el pueblo. Si queremos muchas bendiciones tenemos que levantarnos en el nombre de Cristo Jesús, no podemos seguir despilfarrando la palabra que Dios nos ha dado en este lugar, porque Dios tiene cosas grandes y maravillosas para cada uno de nosotros, no dejemos que otro tome nuestro lugar, que otro tome lo que a mí me corresponde.
Un líder está para enseñar a otros líderes, para hacer a otros discípulos, para que la obra de Dios no se quede estancada.

Nehemías 1: 7 - 11

“En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey”.

Nehemías le estaba recordando a Dios lo que él es, que es tardo a la ira y grande en misericordia. Le recordó las promesas que Dios había dado a su pueblo. Si nosotros obedecemos, las ventanas de los cielos son abiertas sobre nuestras vidas, pero si estamos en desobediencia será todo lo contrario. Cuando estamos en desobediencia el enemigo se levanta contra nosotros. Cuando estamos en obediencia hay un respaldo total sobre nuestras vidas.

En el salmo 127: 1 dice que si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican, si Dios no está en nuestros proyectos, en nuestros sueños, en nuestro hogar, en nuestro pensamiento esa obra nunca va a prosperar.

Si Dios está en nuestro pensamiento, en nuestros sueños, en nuestros proyectos, Dios va a derramar su gracia y dará la provisión para esos proyectos, esos sueños como lo hizo con Nehemías.

Dice la palabra que Nehemías quería ir a Jerusalén. Como el rey conocía a Nehemías y el rey no solo le dio permiso, sino que le dio grandes provisiones, le proporcionó todo lo necesario.

En cada lugar donde estamos, Dios derrama su gracia en nuestras vidas para con los impíos para que ellos siembren en nuestras vidas, para que ellos nos ofrenden.

Nehemías no estaba buscando enriquecerse. Nosotros debemos tener ese amor por la obra de Dios. Si estamos clamando por la casa de oración obremos en consecuencia. Dios va a bendecir porque nuestro corazón tiene el primer amor, tiene a Jesucristo, que seamos agradecidos, Nehemías era agradecido y decía: yo no puedo estar tan tranquilo si mis hermanos están tan mal.

Como puedo estar tranquilo y no ser agradecido con las personas que nos enseñan, que nos ministran, con la obra de Dios en nuestras vidas, porque no es con el hombre es con Dios, es de compromiso.
Estamos pidiendo una casa de oración, pero se nos olvida la obra de Dios, oramos por nuestros sueños y los de nuestros hijos, pero ese amor hacia las cosas de Dios no está en cada uno de nosotros. Pidamos a Dios que ponga en nosotros ese amor y esa pasión por las cosas de Dios para que seamos realmente bendecidos, porque Dios ama al dador alegre.

Dice la palabra de Dios que el rey le dio a Nehemías todas las provisiones.

Dice en Nehemías 2: 10

“Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel”.

Cuando Dios tiene un propósito con nosotros se va a levantar un tobías y un sanbalat, cuántas veces estás bien y contento en tu vida  y viene una zorrilla de desánimo, viene un chisme, un comentario, una palabra que te quiere desanimar.

Si Dios te apoya, el mundo no te va a aplaudir, sino que el enemigo a través de estos hombres se va a disgustar, porque sabemos que nuestra lucha no es contra carne y sangre sino contra principados y potestades en las regiones celestes, porque el enemigo no quiere que tu tomes el lugar que te corresponde, te quiere ver atado y que tu no fluyas.

Cuántas veces se te va el gozo por cualquier cosa. Nehemías era radical estaba convencido,  no era un hombre de doble ánimo.

Dice la palabra que Nehemías empezó a mirar a Jerusalén lo que estaba pasando y vio la realidad, los muros estaban derribados todo estaba arruinado y en el versículo 17 les dijo:

Nehemías 2: 14

“Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio”.

Prácticamente les dijo ustedes ven el mal en que están y Dios tuvo que traer uno de afuera para mejorar y levantar.

Que Dios tenga que mandar a otro de afuera para que Dios nos muestre el poder en Jesucristo. Para que nos muestre que todo el conocimiento y todo lo que Dios nos ha dado es grande y poderoso.
Ellos lo estaban viendo, pero ninguno se había levantado a guerrear, pelear y a orara para que esos muros fueran levantados y que Dios tuviera misericordia de ellos.

En Nehemías 2: 18 – 20 dice

“Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bienPero cuanto lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?  Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén”.

Le dijo al enemigo: Tú no tienes poder ni autoridad sobre mi vida, sobre mi casa, sobre mi familia, sobre mis finanzas. El declaró con todo poder y convicción: El Dios de los cielos, él me prosperará.
Aunque se levanten un Tobías y un Sanbalat, lo que Dios ha dicho que se hará en nuestras vidas se cumplirá, levántese el que se levante.

No tiene poder tus palabras, no tienes autoridad pues el Dios Todopoderoso nos prosperará y dice, nosotros nos levantaremos. Levantémonos pues por nuestros hogares, por nuestras familias, con todo poder y autoridad de los cielos.

Dice en Nehemías que se pusieron en acción.

Dice que tapo los portillos que es donde pueden pasar las zorrillas y cosas tan diminutas. Los portillos son esas puertas pequeñitas, pero el enemigo entra y las hace grandes. Esos portillos tienen que ser cerrados en nuestras vidas.

Todos se dispusieron cambiaron la actitud.

Hubo un hombre que se levantó a guerrear por nosotros, por nuestros hijos, por nuestras finanzas. Ellos se levantaron a pelear y empezó Dios a pelear por ellos. En el nombre de Jesús yo declaro que nos levantamos como pueblo para pelear, para edificar, para limpiar, para sacar los escombros, para sacar la dureza de corazón, la religiosidad, todo apego en nuestras vidas, toda envidia , todo celo todo resentimiento, toda raíz de amargura, en el nombre de cristo Jesús, todo desánimo, toda incredulidad se va de mi vida, los escombros, lo que no sirve lo echo fuera de mi vida en el nombre de Cristo Jesús.

En ese pueblo no podía haber ningún perezoso, todos tenían que estar trabajando. Batallando en todo momento.

Nehemías 4: 1 -2

“Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas?”

¿Por qué, si eran débiles, se preocupaba por ellos?, si el enemigo dice que tú eres débil es para que no avances, por que el diablo te hace ver débil, pero dice la palabra: diga el débil fuerte soy.

El enemigo le había quitado el hacer sacrificios a Dios, el continuo sacrificio, la alabanza la adoración, el deseo de congregarse, el primer amor, la pasión por las cosas de Dios. Pero el enemigo estaba temblando porque sabía que había un hombre que lo había entendido, porque sabía que los corazones del pueblo estaban siendo abiertos y la palabra estaba cayendo en buena tierra y se iba a levantar ese pueblo.

El que era débil en ese momento era el enemigo, él era el que estaba temblando porque sabe que, si te levantas, nadie te puede detener.

Dice la palabra que ¿Acabarán en día? Si se puede, porque Dios hace como él quiere y dice la palabra que un día es como mil años, nuestros tiempos están en las manos de Dios, si Dios lo quiere hacer en un momento, lo hace; si lo quiere hacer mañana lo hace. Solamente es que lo creas que estés convencido en tu corazón, que Dios lo hace, que Dios levanta.

Cristo no está muerto él está vivo, resucitó y nosotros hemos resucitado con él. Dios puede levantar lo que quiera, cualquier ministerio, dios restaura todas las cosas.

Nehemías 4:3

“Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará”.

Esas zorrillas que tu ves, la pereza, el desánimo es una zorrillas horrible porque no deja avanzar en el propósito de Dios. La incredulidad no deja avanzar.

Eso es lo que quiere el enemigo en nosotros, mandar ese tipo de zorrillas, pero como los portillos estaban cerrados, las zorrillas no podía entrar. Cuando los portillos están cerrados, el enemigo no puede penetrar, el enemigo no puede tocar nuestras vidas.

Nehemías 4: 4

“Oye, oh Dios nuestro, que somos objeto de su menosprecio, y vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza, y entrégalos por despojo en la tierra de su cautiverio”.

Devuelve el baldón sobre sus cabezas, el baldón son las intrigas las injurias. Porque el diablo viene por un camino y por siete tiene que salir huyendo. Lo que ellos han declarado sobre nuestras vidas en maldición, se nos retribuye en bendición. Él estaba declarando que devolvía esa maldad siete veces a su lugar de origen. Es lo que hacemos acá cuando batallamos, porque no tienen poder sobre nuestras vidas.

Nehemías 4: 5-8

“No cubras su iniquidad, ni su pecado sea borrado delante de ti, porque se airaron contra los que edificaban. Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho; y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño”.

Cuando el enemigo arremete contra nuestras vidas tenemos que hacer lo que dice en el versículo 9:

“Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche”.

Cuando el enemigo quiere mandar sus dardos entonces nosotros no tenemos que levantarnos a guerrea, a orar, a pelear, a batallar.

Nehemías 4: 10 – 11

“Y dijo Judá: Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado, y el escombro es mucho, y no podemos edificar el muro.  Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y hagamos cesar la obra”.

El enemigo quiere poner ceguera espiritual en nuestras vidas, alterarnos la visión de las cosas.

El enemigo no te va a perdonar, porque no tiene misericordia, dice la palabra que el enemigo vino a mentir, matar y destruir. Pero Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia.

El enemigo no vino para sobar y tenerte ahí, él te quiere es matar, te quiere es destruir, dañar. Él no quiere que tu hogar sea prospero, el quiere destruir los hogares, las vidas, derrumbar los ministerios para que la obra de Dios cese y no permanezca. Pero como cantamos en la alabanza: “esta obra no va a parar”. La obra que Dios ha empezado en mi vida continuará.

Nehemías 4:13

“Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos”.

No puso cada uno, sino que los puso por familias porque somos columnas, somos cabezas, si tu caes en tu hogar, nuestros hijos y esposas les va mal.  Hasta al pueblo le va mal cuando un líder cae.

La palabra dice que las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas para la destrucción de fortalezas.

Nehemías 4: 14 - 16

“Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas. Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea. Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá”.

Puede estar en tu trabajo, en tu lugar de estudio, pero no dejes de pensar en Dios.

Nehemías 4: 20

“En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros”.

El enemigo no quiere que nos volvamos a congregar porque cuando el pueblo alaba a Dios suceden cosas maravillosas, cosas extraordinarias. No es como nos parezca es como él nos ha dicho que se debe hacer en nuestras vidas.

Lo que hicimos ahora en la guerra, desatamos las bendiciones, esto no es un juego, es creyéndolo en nuestro corazón. Los milagros se reciben por fe y para fe. Cuando batallamos lo hacemos por fe. Pablo dijo: pelea la buena batalla de la fe.

El enemigo quería desviarlos de la obra, pero Nehemías decía: yo no puedo dejar la obra quieta.

Yo no puedo ir a las cosas del mundo, esta obra la tengo que terminar porque Dios me ha encomendado esta obra.

Nehemías no decayó, sus manos no se debilitaron porque él estaba en continua comunión con Dios, con su Espíritu Santo, entonces tenía todo el discernimiento para saber con qué intenciones venía las personas a su vida. No venían con cachos y con cola, venían muy sutilmente con lisonjas.

Ellos decían que sus manos se iban a debilitar, pero él seguía clamando diciendo: Señor fortalece tú mis manos. Cuando el enemigo te quiera debilitar, pide a Dios fortaleza.

Luego le dijeron a Nehemías: te van a matar. Viene el enemigo con amenazas a decirte que vas a perder el empleo, que tus hijos se van a perder. Cuántas amenazas llegan sobre nuestras vidas: que qué va a ser del futro de tus hijos, que no vas a ser sanado.

Nehemías dijo:  en Nehemías 6: 121: ¿un hombre como yo ha de huir a esconderse?

Nehemías tenía temor de Dios y sabía que no había que tener miedo a los que matan el cuerpo, pero al alma nada pueden hacer.

Dice la palabra que Nehemías no se debilitó, no se dejo desviar, no se dejo confundir y el pueblo así mismo caminó detrás del líder y la presencia del Espíritu Santo estaba sobre el líder y el pueblo pudo ver la victoria.

Nehemías 6: 15-16

“Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días. Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra”.

Dios dice humíllate en lo secreto y Dios te exaltará en público.

Dios nos dio una palabra que dijo: tú eres mi siervo y en ti me gloriaré. En Isaías 41: 10 dice: “No temas ni desmayes porque yo estoy contigo, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. En el salmo 119 dice que el consuelo son las promesas de Dios.

Cuando vengan esas zorrillas, cuando se levanten un Tobías y un sanbalat, el diablo para que tu decaigas, declárale las promesas que Dios ha hecho sobre tu vida y declárale que el Dios Todopoderoso, Jesucristo es su nombre, él te prosperara y hará todo lo que él ha dicho sobre tu vida.