domingo, 3 de julio de 2022

Nuestra fortaleza es la debilidad del diablo

 

Éxodo 1: 7 – 12

1:7 Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra.

Cuando llegaron a Egipto empezaron a multiplicarse

1:8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo:

1:9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros.

Lo vieron más fuerte, así nos ve el diablo. Si podemos creer y somos consciente de lo que el Espíritu Santo nos está diciendo, somos fuertes.

Es tanto el poder que tenemos que cuando Yahvé envió a Moisés contra Farón, lo mandó con la palabra y puso una vara en sus manos, esa vara es la autoridad. Para nosotros esa autoridad la tenemos en Jesucristo, con esa autoridad reprendemos las tinieblas y el diablo tiene que huir. Con la palabra y con la autoridad que Moisés utilizó, Dios empezó a mostrarle milagros

1:10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.

El que los estaba subyugando les tenían miedo. El pueblo de Israel no se había apercibido de la debilidad que había en Faraón. El diablo, cuando nos ve a nosotros, tiembla. Cuando nos ve tiene que soltar lugares, personas, situaciones porque estamos parados en Jesucristo. Esa es nuestra fortaleza y es la debilidad del diablo. El gozo de Jesucristo en nosotros es la debilidad, es la tristeza para el diablo

1:11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.

El diablo nos pone la vida a cuadritos a ver si blasfemamos o si desistimos.

Nos tenemos que llenar de fe.

Yahvé habla por medio de su palabra y nosotros tenemos que hacer lo que dice esa palabra.

1:12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.

Si cuando tenemos problemas nos ponemos a llorar el diablo se ríe, si nos ponemos a orar el diablo llora.

Si vemos la situación pequeñita como la ve Dios, no como la vemos nosotros, el diablo tiene que soltar. Si la vemos grande el diablo no la suelta.

 

Nehemías 8: 9 – 10

8:9 Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.

Estaban tristes porque ellos habían pecado contra el Señor y los enemigos había empezado a destruirlos, a traer ruina contra los israelitas y mataron a muchos del pueblo de Dios.  Cuando Esdras y Nehemías se levantaron y les mostraron la palabra y les hicieron el propósito, el plan de Dios para su pueblo, para sus vidas como lo está haciendo ahora por medio de esta palabra, el pueblo empezó a levantarse y salir de toda esa ruina. El Espíritu Santo ahora no está haciendo entender el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros, los propósitos que Dios tiene para nuestras, que entendamos lo que el Espíritu Santo nos está hablando, no tenemos por qué salir de acá tristes.

Nehemías les dijo no llores, es día Santo para Yahvé Dios, es santo porque es un día donde le estamos consagrando a Dios nuestra vida.

Ho le estamos diciendo a Dios que vamos a caminar de su mano para el diablo suelte lo que nuestro es.

La demanda es la consagración a Jehová y la promesa es que la tristeza y la desolación se van.

8:10 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

La fortaleza nuestra es la debilidad del diablo.

En medio de esa situación el gozo de Jehová es mi fortaleza

1 Samuel 7: 1 – 14

7:1 Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová.

El pueblo estaba triste porque no tenían la presencia de Dios. Nosotros ya no dependemos del Arca, de ese cajoncito, porque cada uno de nosotros somos portadores de esa presencia de Yahvé Dios. A dondequiera que vayamos tenemos vamos con la presencia de Yahvé, Dios.

7:2 Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.

7:3 Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.

El pueblo de Israel estaba sufriendo porque los filisteos lo estaban oprimiendo. ¿Qué problemas lo está oprimiendo a usted?

Requisito número uno es volvernos a Yahvé Dios. Si nos volvemos de todo corazón la cobertura de Dios está con nosotros. Debemos quitar de nuestras vidas lo que a Dios le desagrada.

¿Qué hay en mi vida que está estorbando nuestro caminar con Dios?

Si ponemos a Dios en primer lugar lo demás es añadido.

Cuando el diablo ve a un pueblo que se decide por su creador, el diablo tiene que retirarse.

Si ponemos a Dios en el primer lugar, si le obedecemos, le servimos y quitamos todo lo que estorba nos librará de la ruina, de le enfermedad, de los problemas emocionales

7:4 Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a Astarot, y sirvieron sólo a Jehová.

Obedecieron.

Lo importante es obedecer, no que estemos alabando a Dios y orando, pero desobedeciendo a Dios. Obedezcamos y veremos que tenemos el favor de Dios.

Si usted está andando bien con el Señor Jesucristo eso se tiene que ver a donde usted vaya.

Yahvé Dios dice que él no deja a sus hijos en vergüenza,

7:5 Y Samuel dijo: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová.

Pudo orar, Samuel, cuando obedecieron.

Nosotros no podemos limitar a Dios, tenemos es que creer y que él obre como a él le plazca.

7:6 Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.

Vino convicción y un genuino arrepentimiento.

Ese genuino arrepentimiento y apartarnos del pecado para que los cielos se abran

7:7 Cuando oyeron los filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel; y al oír esto los hijos de Israel, tuvieron temor de los filisteos.

Miraron las circunstancias.

Si tenemos un corazón arrepentido y buscamos a Dios genuinamente, ¿por qué nos asustamos ante la dificultad?

7:8 Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: No ceses de clamar por nosotros a Jehová nuestro Dios, para que nos guarde de la mano de los filisteos.

Tenían miedo. Nosotros somos así, nos da miedo y le decimos a los hermanos: ore por mí.

Los que debemos orar somos nosotros.

7:9 Y Samuel tomó un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó.

Cuando clamamos de todo corazón

7:10 Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.

El diablo es atrevido sabe cuando estamos orando de corazón y él hace el intento a ver cómo vamos a reaccionar.

Cuando oramos en los cielos truena y en la tierra tiemblan los demonios y se repliegan.

7:11 Y saliendo los hijos de Israel de Mizpa, siguieron a los filisteos, hiriéndolos hasta abajo de Bet-car.

Si estamos recibiendo esta palabra el diablo tiene miedo.

Esos truenos sirvieron para llenar de valentía y de poder al pueblo de Israel.

Cuando el diablo nos mueve las finanzas, la salud o cualquier otra cosa, nosotros no podemos temblar ni atemorizarnos.

7:12 Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.

La gloria de Dios era tan grande porque nos ayudará hoy y por la eternidad.

7:13 Así fueron sometidos los filisteos, y no volvieron más a entrar en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.

No volvieron. El diablo no puede volver con lo mismo.

Cuando clamamos por una situación no podemos esperar que eso va a volver.

7:14 Y fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y el amorreo.

No vemos más porque no le creemos a papito Dios. No le pongamos límites a papito Dios, la bendición viene por donde usted menos se imagina. El utiliza los canales que menos pensamos, no mire a las personas, mire a papito Dios.

Hoy es el día pídale al Señor que le ordene al diablo que tiene que soltar, lo que suyo es.

Hoy es el día de la restitución, hoy es el día que recibamos lo que el diablo nos ha quitado.

Si me lo dieron a mí, yo por qué me lo dejo quitar. Cuando Dios te da algo es porque quiere bendecirte.

Cuando papito Dios te da algo él no te lo quiere quitar, si no, no te lo hubiera dado. Cuando nos lo quitan es por nuestra negligencia, por nuestra dureza de corazón.

Por nuestra negligencia, por nuestra ingratitud nos dejamos quitar las bendiciones. Por querer hacer las cosas en nuestras fuerzas nos dejamos quitar lo que Dios nos regaló.

No solo les restituyó lo que era de ellos, sino que derrotó al enemigo y los puso a vivir en paz.

Número 22: 1 – 16

22:1 Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos de Moab junto al Jordán, frente a Jericó.

22:2 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo.

22:3 Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.

Somos una amenaza para el diablo.  Y el diablo tuvo gran temor de esta palabra que estamos entendiendo hoy.

22:4 Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab.

22:5 Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí.

22:6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.

El rey de Moab sabía la bendición que había en el profeta.

Se sabe la bendición que hay en nosotros. Cuantas maldiciones nos lanzan y mientras más nos maldicen, más nos bendice Dios a nosotros.

Como van a maldecir lo que Yahvé dios bendijo desde antes de la fundación del mundo.

¿Usted sabe lo fuerte que es en Cristo?

Josué 10: 1 – 7

10:1 Cuando Adonisedec rey de Jerusalén oyó que Josué había tomado a Hai, y que la había asolado (como había hecho a Jericó y a su rey, así hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los israelitas, y que estaban entre ellos,

10:2 tuvo gran temor; porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus hombres eran fuertes.

Ciudades fuertes, hombres poderosos y Dios los entregó en manos del pueblo de Israel.

10:3 Por lo cual Adonisedec rey de Jerusalén envió a Hoham rey de Hebrón, a Piream rey de Jarmut, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón, diciendo:

10:4 Subid a mí y ayudadme, y combatamos a Gabaón; porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel.

El diablo no se está quieto cuando nosotros tenemos paz, nos va a molestar por todos los lados

10:5 Y cinco reyes de los amorreos, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón, se juntaron y subieron, ellos con todos sus ejércitos, y acamparon cerca de Gabaón, y pelearon contra ella.

10:6 Entonces los moradores de Gabaón enviaron a decir a Josué al campamento en Gilgal: No niegues ayuda a tus siervos; sube prontamente a nosotros para defendernos y ayudarnos; porque todos los reyes de los amorreos que habitan en las montañas se han unido contra nosotros.

10:7 Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.

Fueron los valiente y hombres de guerra, esforzados.

No tengamos miedo ante las situaciones.

10:8 Y Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.

10:9 Y Josué vino a ellos de repente, habiendo subido toda la noche desde Gilgal.

10:10 Y Jehová los llenó de consternación delante de Israel, y los hirió con gran mortandad en Gabaón; y los siguió por el camino que sube a Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda.

10:11 Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.

Dios peleó por ellos.

10:12 Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:  Sol, detente en Gabaón; y tú, luna, en el valle de Ajalón.

Que el día no continuara porque ellos necesitaban acabar al enemigo.

No descansemos hasta no logra el objetivo.

10:13 Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.  ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.

10:14 Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.

Dios atendió a hombre y eso somos nosotros. Dios nos oye.

Yahvé pelea por nosotros.

10:15 Y Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.

10:16 Y los cinco reyes huyeron, y se escondieron en una cueva en Maceda.

El enemigo se escondió.

Esto es para que mostremos la gloria de Dios, la victoria que Dios nos ha dado.

sábado, 7 de mayo de 2022

Una vez más, la mesa se sirve

 

Carlos, mayo 1° de 2022

Es tiempo de nuestra alegría

Una vez la mesa es servida por el Espíritu Santo.

Génesis 17: 1 -2

17:1 Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.

Se le apareció y miren la edad que tenía. Para papito Dios no hay niños, ni jóvenes, ni adultos ni viejos. La edad no importa acá. Porque somos niños cuando recibimos a Cristo y permitimos que el Espíritu Santo haga una obra. Recuerde que la connotación de ser niños es que somos crédulos, le creemos inmediatamente.

El Dios Todopoderoso es el que se nos apareció hace rato y se nos sigue apareciendo a través de su palabra, a través de la experiencia y ver las maravillas que él puede hacer en nuestras vidas.  Lo que está haciendo ni siquiera llega a los tobillos de lo que va a hacer.

Nosotros somos un pueblo con una esperanza muy viva y con unas promesas grandísimas para que no andemos de cualquier manera.

Es tiempo de nuestra alegría. Una vez más la mesa la sirve el Espíritu Santo, para que no andemos cabizbajos, para que no andemos como derrotados.

“Yo soy el Dios Todopoderoso ¿habrá algo imposible paras mí?”

Cuando habla de perfecto no es que ya no cometamos errores, lo perfecto es nuestra disposición para obedecer a su palabra.

17:2 Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.

Con esas condiciones él pone su pacto.

Más adelante le dijo: “En ti serán benditas todas las naciones”, porque humanamente de Abraham vendría Jesús al mundo.

Te multiplicaré en gran manera.

Yahvé Dios no resta ni divide, sino que multiplica. Nosotros tenemos una bendición muy grande, en nuestro trabajo, dondequiera que nos movamos. Tenemos una bendición grande y el diablo la quiere opacar.

Es nuestro tiempo de la alegría del gozo. Hoy seremos levantados por medio de su palabra.

 

Génesis 17: 9 -11

17:9 Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones.

Te multiplicaré, ¿en quién estamos creyendo?, decimos de labios, pero nuestro corazón no se ha podido afirmar, dice el Espíritu Santo de Dios: yo puedo transformar absolutamente todo.

Se nos apareció esta palabra hoy.

Guardarás el pacto que es andar perfecto delante de Dios.

Reclamamos promesas, pero no cumplimos las demandas de Dios. Tantas promesas servidas en la palabra y nosotros dormidos. Una vez más la mesa se sirve, una vez más el Espíritu Santo la pone delante de nosotros.

Pidamos en grande conforme a la voluntad de Yahvé Dios Pide que yo te daré. Dice el salmo 2 del 7 al 9: “pídeme por herencia las naciones porque mi hijo eres tú”

¿Que estamos haciendo con la fe, que estamos haciendo con la palabra?

Recuerde el pacto: yo te recibo como Señor y Salvador. Señor para que gobiernes, ya no nos pertenecemos más Yahvé Dios nos va a guiar absolutamente en todo

17:10 Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.

17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.

Un cristiano no está circuncidado físicamente porque ya no andamos en circuncisiones hechas por hombres.

El pacto es obedeciendo la palabra, y eso por el poder del Espíritu Santo, y yo te voy a multiplicar.

Cuando Jesucristo multiplicó los panes, al final, dijo que recogieran lo que había sobrado, no se desperdició nada.

Hoy tenemos que coger todo lo que está en la mesa, no podemos desperdiciar nada de esta palabra.

Debemos salir de acá, totalmente felices, esperanzados, confiados. Empoderado, sacando pecho; no importa lo que se venga, el Todopoderoso va delante de nosotros y hace maravillas.

Mateo 26: 27 – 28

1:12:50

26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;

26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

El nuevo pacto. Comparemos lo de Abraham con lo que está pasando acá con nuestro Señor Jesucristo, es exactamente lo mismo.

Cuando les cortaban el prepucio a los varones del pueblo de Dios en el pacto con Abraham, sale sangre. Era tipo de lo que iba a pasar en el nuevo pacto: hay presencia de sangre, pero la sangre del nuevo pacto es redentora.

En el nuevo pacto hay corte también, hay corte con las obras de la carne y a la carne le va a doler, porque quiere seguir haciendo lo mismo que venía haciendo, quiere seguir practicando el pecado.

Cuando hablo del nuevo pacto es porque el otro ya era viejo. Ya no es circuncidando un pene, ya es circuncidando el pecado que hay en nuestras vidas.

Una vez más la mesa se sirve para un pueblo que tiene que vivir en fiesta y en victoria.

Remisión es el acto de remitir, de suspender una pena que había contra nosotros por que alguien pagó un precio. ¿Cómo le parece el precio que tenemos nosotros?, la sangre de nuestro Señor Jesucristo.

Le dijo a Abraham: “en tu cimiente serán bendecidas todas las naciones”, esa cimiente es Jesucristo.

Colosenses 2: 9 –

 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

Él es Jesucristo y es para todos.

En Jesucristo habita la plenitud de la Deidad.

Quien me puede hacer frente si yo tengo a Jesucristo en el corazón. En notros habita una esperanza viva.

Y se tiene que ir toda enfermedad. No puede haber derrota en nosotros. La victoria está servida y es eterna.

2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Estoy completo en Cristo Jesús. Yahvé a través de mí va a cambiar todo escenario, todo lo que se esté viendo oscuro porque en mi habita la plenitud de Jesucristo, todas sus promesas son posibles, si lo crees.

Si hay un tiempo de expresar y vivir lo creído es éste.

Dice Isaías 60 que las tinieblas se extendieron sobre toda la tierra. Pero Yahvé dice que “sobre mi pueblo está la luz del Espíritu Santo”.

Nadie nos puede quitar lo que se nos ha dado.

2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;

En Cristo fuimos circuncidados.

Cuando vino el Señor Jesucristo a mi vida, a la carne no le toca sino someterse al Rey de reyes y Señor de señores.

Esta palabra hoy está trayendo tremenda circuncisión, está cortando con la tristeza, con la desesperanza, con “el no se puede”, que es que estoy muy pequeño, que es que estoy muy joven, que es que estoy muy viejo, para Yahvé Dios no hay nada imposible.

Isaías 44: 21 – 28

44:21 Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides.

Nos dice acuérdate porque se nos olvida con quien hicimos el pacto, a quien entregamos nuestras vidas, quién es el que señorea nuestra existencia.

Yahvé Dios implorando que no lo olvidemos, esto nos muestra la misericordia que hay en Dios.

Tienen mi Espíritu Santo para que brillen en alegría, en poder y en victoria siempre.

La enfermedad viene porque somos naturaleza caída, pero se tiene que ir, pues quien nos ha sanado y nos seguirá sanando.

Una vez más la mesa está servida. “pueblo mío no deseches esta palabra, no la deseches, no me olvides. Recordar Deuteronomio 5: 29: quien diera que tuvieren tal corazón que obedecieran mi palabra todos los días para que ellos y sus hijos les fuese bien para siempre.

Echémosle mano a esto.

Una vez mas la misericordia de Dios se muestra para que entendamos que Él es por nosotros, que él es Todopoderoso y que a él no le queda grande ningún problema

44:22 Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.

La niebla aparece, pero cuando el sol calienta desaparece.

Ese es Jesucristo, Malaquías 4: “yo soy el sol de justicia”.  Esa neblina que hay ahora él la disipa si podemos creer.

44:23 Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, profundidades de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado.

Lo hizo ya, ¿ustedes pueden creer eso?

Él está mirando como reaccionamos, si confiamos o no confiamos. Todos tiene que alabar a Yahvé.

Yahvé redimió a su pueblo.

44:24 Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;

Yahvé es el libertador. Está hablando de su poder.

44:25 que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.

Toda brujería tiene que caer.

44:26 Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré;

Despertemos de la maldita incredulidad. El Espíritu Santo está despertando la palabra en tu pueblo.

Lo que profetizó Dios no tiene reversa, solamente es que tu creas.

Yo hare reverdecer, dice el Señor.

Sus ruinas, las dificultades, él las hace pedazos.

44:27 que dice a las profundidades: Secaos, y tus ríos haré secar;

Israel pasó en seco, más de seis millones de personas.

Puede haber un mar de dificultades se tienen que abrir y tu pueblo pasa en seco, en victoria.

44:28 que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.

Ciro era rey de Persia, un pueblo pagano.

Dio la orden para que Ciro fuera a reedificar a Jerusalén.

Así Dios nos puede poner en gracia.

Disfrutemos todo lo que hagamos, el trabajo no lo hagamos como para un patrón, sino como para el Señor, con alegría y verá que prosperará su vida, sus finanzas, todo prosperará.

II Samuel 6: 11 – 15

Contexto: llevaban el Arca que significa la presencia de Yahvé Dios y los que la llevaban tropezaron y el Arca iba a caer, uno del pueblo de Dios fue a tocar el Arca e inmediatamente cayó muerto.

Alguien puede decir, pero cómo pasa esto si quería era colaborar, pero es que la palabra dice que el que se acerque a Yahvé tiene que estar santificado. Las cosas de papito Dios no se toman de cualquier manera.

Dios no iba a dejar que eso se cayera, solamente los sacerdotes podían llevar esa presencia.

David se sintió indigno y no quiso llevar el Arca a Jerusalén.

6:11 Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.

Por la presencia de Dios en nuestra casa es bendecida toda nuestra casa.

6:12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.

Todo lo que tiene es bendecido en Cristo Jesús. Todo lo que tenemos es consagrado al Dios de Israel.

Llevó el Arca con alegría.

Esta bendición es para todos

6:13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado.

Nosotros sacrificamos alabanza y obediencia a su palabra.

6:14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.

David cantaba delante de la presencia del Dios de Israel. Sacudamos la tristeza.

No importa la situación podemos cantar alegremente porque esas situaciones se tienen que desvanecer.

La vestidura era lino fijo, los redimidos estamos de lino fino blanco y resplandeciente. Para poder cantar tenemos que estar en obediencia.

6:15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta.

Yahvé se nos apareció hoy en su palabra.

martes, 26 de abril de 2022

Movidos para bendición

 

Éxodo 2: 11 - 15

2:11 En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos.

2:12 Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.

2:13 Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo?

2:14 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto.

2:15 Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.

Moisés fue removido de su hogar, pero donde estaba había comodidad para él. Pero había un plan de Dios para moisés y para su pueblo.

Tuvo que ser movido de ahí de esa comodidad siendo el hijo adoptivo de la hija de Faraón.

¿De dónde te ha movido papito Dios?

Éxodo 2: 23

2:23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.

2:24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.

2:25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

Cuanto llevas llorando por tu situación. Dios te llamó hoy para bendecirte porque el día es hoy. Para que Dios escuchara ese gemido tuvo que ser por su misericordia

El pueblo se humilló.

Humillémonos delante de papito Dios, no vamos a humillarnos y rogarle a los hombres. Dios no desprecia un corazón contrito y humillado.

Debemos tener una actitud de sumisión delante del que todo lo puede.

Se acordó del pacto que hizo Dios con nosotros cuando recibimos a Jesucristo en nuestros corazones.

Cómo no se va a acordar Dios del pacto que hizo con nosotros cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón Dios nos reconoció.

Éxodo 3: 1 – 14

3:1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

A moisés lo movieron de Egipto a un desierto.

3:2 Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

3:3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.

3:4 Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

3:5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.

3:7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,

3:8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.

3:9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.

3:10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.

3:11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?

3:12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.

3:13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.

Dios tiene un plan para nosotros también.

Filipenses 2: 5-11

2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

2:7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;

Él se despojó de su gloria, él estaba cómo allá en su trono, y como el Hijo, el Padre se despojó de lo que más amaba, de su hijo unigénito.

Cristo se despojó de su Padre y de su gloria para venir aquí a salvarnos.

No se apegó a lo que tenía porque nosotros somos lo mejor de su creación. Somos la expresión máxima de su creación, por eso sintámonos amados, aceptos de Jesucristo, perdonados por Jesucristo.

No podemos permitir que el diablo venga y nos culpe porque Jesucristo nos libró de la culpa.

Nosotros nos tenemos que despojar del viejo hombre, no nos aferremos al mundo de pecado.

Dios nos quiere sacar de ahí para bendecirnos

2:8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

En condición de hombre se humillo a sí mismo dándonos el ejemplo, para que nosotros siendo hombres, tenemos que humillarnos ante su majestad.

En obediencia, él fue a la cruz por obediencia, por amor a su Padre, por amor a nosotros.

Si obedecemos a Dios espontáneamente, espontáneamente llega la bendición.

Debe ser una obediencia continua, no porque se la impongan, debe ser con convicción.

Dios quiere que usted sea un convencido de que está con el Dios que lo bendice HOY.

2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

Lo movió para exaltación. Dios mueve también a cada uno de nosotros para exaltación, donde lo ponga es para exaltación, para que su nombre sea puesto en alto a través de nosotros.

2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;

Las bendiciones son ante el Cristo de la gloria, no ante el hombre, no ante una imagen. Jesucristo fue el que murió por nosotros en la cruz del Calvario, no fue ninguna imagen, ningún yeso.

Para eso vino Jesucristo, para deshacer las obras de las tinieblas porque solo hay un Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo.

2:11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Jesucristo molido para salvación nuestra y para que, por este nombre tan glorioso, nosotros le demos la gloria a quien todo lo merece: a Jesucristo.

Lucas 4: 1 – 2

4:1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto

Jesús estaba lleno del Espíritu Santo. Nosotros debemos estar llenos del Espíritu Santo.

A él lo movieron, estaba en el Jordán, estaba acompañado, con todas las comodidades. Fue movido por el Espíritu Santo al desierto. Lo llevaron a la soledad para que se preparara.

Si estás en un desierto hoy debes glorificar a Jesucristo y no desanimarte ni renegar.

Alaba a Dios en el desierto.

Jesucristo fue al desierto a orar, a meterse en comunión con el Padre, a pedir dirección del Padre.

¿Está en una situación dura que es un desierto?, vaya a la oración.

Sacuda la situación por medio de la oración, eso cambia.

4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

El diablo es experto, cuando estamos en la situación adversa, en venir a decirnos: ¿Dónde está tu Dios? ¿usted no dizque es hijo de Dios? ¿Usted no habla mucho de la palabra?

Responda: Dios me va a sacar de aquí y yo veré su gloria y mis ojos lo verán, declárale al diablo eso.

No empecemos a desalentarnos.

Que salga por su boca la palabra que hay en su vida, la espada de dos filos que tiene poder, viértala por su boca, declare palabra viva.

Lucas 4: 14 – 21

4:14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

Fue llevado lleno del Espíritu Santo y volvió con el poder. Dios quiere mostrar su poder en nosotros para que los demás vean el Cristo de poder que tenemos.

4:15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

Cristo se fortaleció en el desierto para que fuera glorificado. Nosotros nos tenemos que fortalecer en el desierto para que Cristo sea glorificado.

4:16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

4:17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:

4:18   El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;

4:19 A predicar el año agradable del Señor.

Esos pobres éramos nosotros.

El evangelio son buenas nuevas para nosotros.

El que resuelve el problema es Cristo el Señor.

Cautivos en pecado.

Refugiarse en vicios y pecados para poder tener un poco de alegría, eso no es libertad es esclavitud.

Depender de una imagen para acercarse a papito Dios; Dios es Espíritu y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.

Él viene a libertar a los oprimidos, a sanar gratuitamente. No necesitamos pagar por la salvación, ya Cristo pagó por nosotros.

El evangelio es agradable. El pueblo de Dios es un pueblo que disfruta.

4:20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

Nos están dando a conocer esta palabra.

4:21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Hoy se ha cumplido esta palabra para nosotros.

Hoy Dios ha hecho maravillas en nosotros y lo que vamos a ver será aún más.

La orden de Yahvé nuestro Dios.

Miquea 2: 10-13

2:10 Levantaos y andad, porque no es este el lugar de reposo, pues está contaminado, corrompido grandemente.

Si el diablo te tiene en la miseria y te está estorbando la bendición, hoy es el día: levántate.

Salga del estado en que se encuentra ya no declare esa derrota, cambie la actitud, lo que Dios le está diciendo que deje, déjelo ya. 

¿Qué está corrompiendo su bendición? ¿Qué está estorbando su bendición?

¿Qué está pasando para que su relación no fluya, no sea restablecida? Cuando Jesucristo une una pareja es para que viva bueno.

2:11 Si alguno andando con espíritu de falsedad mintiere diciendo: Yo te profetizaré de vino y de sidra; este tal será el profeta de este pueblo.

Hay profetas que vienen a proclamar engaño.

2:12 De cierto te juntaré todo, oh Jacob; recogeré ciertamente el resto de Israel; lo reuniré como ovejas de Bosra, como rebaño en medio de su aprisco; harán estruendo por la multitud de hombres.

Nos reúne para bendición. Él nos sacó de Egipto espiritual para llevarnos a la tierra prometida.

2:13 Subirá el que abre caminos delante de ellos; abrirán camino y pasarán la puerta, y saldrán por ella; y su rey pasará delante de ellos, y a la cabeza de ellos Jehová.

En esté día él está abriendo puertas para ti y para mí.

No estamos solos, siéntase acompañado por el Dios de Israel.

El que va delante de nosotros como poderoso gigante.

Luego abriremos caminos con Él. Nosotros abriremos caminos.

No estamos solos.

Cantares 2: 10-13

2:10 Mi amado habló, y me dijo: levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Si dice mi amado es porque tengo que estar enamorado, enamorémonos de él, de Jesucristo.

Para Cristo somos hermosos.

2:11 Porque he aquí ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue;

El invierno trae consigo males, pero ya ha pasado. Ese problema no lo vea más vea la solución.

Si no tiene nada que comer agradezca porque Dios se proveerá.

2:12 Se han mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

No vamos a pedir, sino que vamos a decir gracias Dios mío porque el milagro ya está hecho.

“Regocíjate y canta oh pueblo de Dios, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel”.

No vamos a lamentarnos sino a decir: gracias Dios mío porque el milagro está.

2:13 La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor; levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

No hay esterilidad, no hay desierto

Tenemos que proclamar victoria hoy

jueves, 14 de abril de 2022

Revirtiendo la situación

 

Lucas 18: 1

18:1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,

Requisito número uno era orar siempre y no desmayar. Esto está referido a los que estamos escuchando o sea a nosotros.

No podemos desmayar así veamos la situación bien dura, bien alta, que no se quiere remover tenemos la necesidad de orar siempre.

Jesucristo, cuando fue atacado por el enemigo, fue a orar. Fue a orar para poder resistir a lo que se venía.

Que pasa con nosotros que desmayamos, tiramos la toalla muy fácil.

Usted puede estar muy caído y si el Señor Jesucristo quiere levantarlo de ahí, lo levanta, pero nosotros no podemos desmayar, por nada.

Tenemos el Cristo de la Gloria y Jesucristo no es para quedarse quieto es para mostrar su gloria en nosotros.

Ponga a funcionar el poder de Dios.

Cuando no ponemos a funcionar nuestra fe nos volvemos raquíticos.

Dios nos da su poder para que lo pongamos a funcionar, no para que se quede estancado.

Jesucristo llamó a los discípulos para mostrarles su poder y que en ellos podía manifestarse ese poder. Los discípulos eran hombres como nosotros, pero le creyeron a Jesucristo y recibieron el poder del Espíritu Santo.

Jesucristo en este día necesita que nos cedamos a su poder y que empecemos a ejercitar lo que él nos dio. En cada uno de nosotros, él ha depositado un gran poder en nosotros.

Tenemos que sentir la necesidad de orar, de clamar por la situación para que esa situación se cambie, para que esa tristeza se convierta en alegría, ese gemido se convierta en un baile.

Jueces 16: 18-20

16:18 Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los principales de los filisteos vinieron a ella, trayendo en su mano el dinero.

La fuerza de Sansón estaba en su cabello, y era nazareo y se tenían que dejar crecer el cabello, el cabello espiritualmente significaba la cobertura de papito Dios sobre él. Cuando él se unió a Dalila Sansón le confió todo lo que había en su corazón a ella. Es como cuando nosotros estamos en Cristo y vamos a pedir consejo a alguien que no es de Cristo.

16:19 Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza; y ella comenzó a afligirlo, pues su fuerza se apartó de él.

Cuando nos apartamos de la cobertura de papito Dios, viene la angustia, nos sentimos tristes, nos sentimos deprimidos.

Que hacía Sansón descansando en las rodillas de la mujer. Qué hacemos nosotros descansando en otra fuente que no es la presencia de papito Dios. ¿Dónde nos estamos refugiando? No se refugie en otra parte, venga a los pies de Jesucristo

16:20 Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.

Cuántos como Sansón y sin saber que la presencia de Dios ya no está con ellos porque caminan como les da la gana y no como el Espíritu Santo quiere.

Si queremos sentir la presencia de Dios, queremos sentir paz, gozo, repongamos el camino y veremos que Dios vuelve a nosotros.

16:21 Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel.

Siendo libre terminó como un esclavo.

Nosotros somos libres en Jesucristo, Jesucristo vino a libertarnos, vino a romper las cadenas, qué hace usted como esclavo, qué hace usted sirviéndole al mundo, que hace usted cayendo en lo que Dios lo sacó, en lo que lo hizo libre.

Cristo está ahí para nosotros y no lo vemos. No estamos viendo el obrar de Dios en su vida.

16:22 Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer, después que fue rapado.

16:23 Entonces los principales de los filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio a Dagón su dios y para alegrarse; y dijeron: Nuestro dios entregó en nuestras manos a Sansón nuestro enemigo.

Los filisteos eran un pueblo impío que adoraba ídolos por eso era que Dios no quería que Sansón se uniera con ellos

Un hijo de Jesucristo es aquel a que el diablo le tiene miedo.

16:24 Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había dado muerte a muchos de nosotros.

16:25 Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron: Llamad a Sansón, para que nos divierta. Y llamaron a Sansón de la cárcel, y sirvió de juguete delante de ellos; y lo pusieron entre las columnas.

16:26 Entonces Sansón dijo al joven que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas.

16:27 Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí; y en el piso alto había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansón.

Cuando estamos mal el enemigo se burla de nosotros

16:28 Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.

Él pudo ver espiritualmente cuando los sacaron y pudo clamar a Dios, nosotros cuando veamos la situación distinta que Dios lo puede todo, clamamos a él

Sansón pidió venganza a papito Dios.

16:29 Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra.

16:30 Y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Entonces se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.

El Espíritu Santo para nosotros manda que muera la duda, muera la incredulidad, muera la situación que usted está viviendo para vuelva y viva el poder glorioso de Dios reinando sobre la situación de su hogar, de su salud, de su vida.

Ester estaba viviendo en el palacio porque el rey la escogió como reina. Mardoqueo era el primo de Ester y la había adoptado como hija.

Ester 3: 8 - 15

3:8 Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y distribuido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey, y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir.

El pueblo de papito Dios tiene que ser diferente. Pertenecemos a un reino diferente.

3:9 Si place al rey, decrete que sean destruidos; y yo pesaré diez mil talentos de plata a los que manejan la hacienda, para que sean traídos a los tesoros del rey.

3:10 Entonces el rey quitó el anillo de su mano, y lo dio a Amán hijo de Hamedata agagueo, enemigo de los judíos,

3:11 y le dijo: La plata que ofreces sea para ti, y asimismo el pueblo, para que hagas de él lo que bien te pareciere.

3:12 Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes primero, al día trece del mismo, y fue escrito conforme a todo lo que mandó Amán, a los sátrapas del rey, a los capitanes que estaban sobre cada provincia y a los príncipes de cada pueblo, a cada provincia según su escritura, y a cada pueblo según su lengua; en nombre del rey Asuero fue escrito, y sellado con el anillo del rey.

El anillo significaba autoridad. A nosotros nos dieron las arras, más que un anillo, ¿por qué no ejercemos esa autoridad.

3:13 Y fueron enviadas cartas por medio de correos a todas las provincias del rey, con la orden de destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un mismo día, en el día trece del mes duodécimo, que es el mes de Adar, y de apoderarse de sus bienes.

3:14 La copia del escrito que se dio por mandamiento en cada provincia fue publicada a todos los pueblos, a fin de que estuviesen listos para aquel día.

3:15 Y salieron los correos prontamente por mandato del rey, y el edicto fue dado en Susa capital del reino. Y el rey y Amán se sentaron a beber; pero la ciudad de Susa estaba conmovida.

Iban a matar a todos los judíos y el hecho de vivir en el palacio no la iba a excluir.

Vámonos para el capítulo 4

Ester 4: 13 – 17

4:13 Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Ester: No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío.

Ya le había dicho a Ester lo iba a hacer el rey

4:14 Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?

4:15 Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo:

4:16 Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.

4:17 Entonces Mardoqueo fue, e hizo conforme a todo lo que le mandó Ester.

Había un problema grande y Ester y el pueblo ayunaron y oraron.

Si está en situación difícil pida apoyo en oración.

Ella fue a los mismos de su pueblo, nosotros también vamos donde nuestros hermanos.

En oración se rompen cadenas. La oración no tiene límites.

No se movió en sus fuerzas pidió apoyo de oración y ayuno para obtener fuerzas e ir al rey.

Cuántas veces nosotros nos movemos en nuestras fuerzas, en nuestros pareceres, en nuestras decisiones y en lugar de solucionar el problema, el problema se agrava.

Ester 9: 16 -22

9:16 En cuanto a los otros judíos que estaban en las provincias del rey, también se juntaron y se pusieron en defensa de su vida, y descansaron de sus enemigos, y mataron de sus contrarios a setenta y cinco mil; pero no tocaron sus bienes.

9:17 Esto fue en el día trece del mes de Adar, y reposaron en el día catorce del mismo, y lo hicieron día de banquete y de alegría.

9:18 Pero los judíos que estaban en Susa se juntaron el día trece y el catorce del mismo mes, y el quince del mismo reposaron y lo hicieron día de banquete y de regocijo.

9:19 Por tanto, los judíos aldeanos que habitan en las villas sin muro hacen a los catorce del mes de Adar el día de alegría y de banquete, un día de regocijo, y para enviar porciones cada uno a su vecino.

9:20 Y escribió Mardoqueo estas cosas, y envió cartas a todos los judíos que estaban en todas las provincias del rey Asuero, cercanos y distantes,

9:21 ordenándoles que celebrasen el día decimocuarto del mes de Adar, y el decimoquinto del mismo, cada año,

9:22 como días en que los judíos tuvieron paz de sus enemigos, y como el mes que de tristeza se les cambió en alegría, y de luto en día bueno; que los hiciesen días de banquete y de gozo, y para enviar porciones cada uno a su vecino, y dádivas a los pobres.

Ese mes de Arat es lo que llaman la fiesta de los judíos, celebran la victoria de no ser destruido.

Aman fue destruido, lo que él quiso para los judíos se le convirtió en juicio.

Si usted va al jardín de la oración, todo le puede cambiar.

Dios convirtió ese dolor, esa tristeza en fiesta.

Esa situación que usted está viviendo hoy, el Espíritu Santo le dice que sí hay solución y que esa tristeza la convierte en gozo, pero cuando usted siente la necesidad de orar y no desmayar.

Como a Job el diablo no nos puede tocar porque nosotros tenemos dueño y se llama Jesucristo, pero como somos tan miedosos e incrédulos le damos cabida

Job 1: 13-22

1:13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,

1:14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,

1:15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.

1:16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.

1:17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.

Una tras otra situación. El diablo viene a restar, sus finanzas, su salud, las buenas relaciones en su familia, la unidad en sus hogares.

1:18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;

1:19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

1:20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,

Adoró. No dijo si Dios me ama tanto por qué me pasó esto y aquellos. No.

Adoró.

El propósito del diablo es que reneguemos del Dios que tenemos.

El diablo no puede adorar ni alabar, nosotros sí porque hemos sido capacitados por el Espíritu Santo.

1:21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.

No tenía puestas la mirada en las riquezas, ni sus hijos ni en nada de este mundo.

Dios no quiere que su pueblo sea interesado, sino un pueblo dependiente de su creador.

La mirada tiene que estar puesta en Jesucristo no en las bendiciones.

1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

 Job 2: 9-10

2:9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

Era de las que estaba con Job en las buenas, pero en las malas no.

2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Ni a la mujer tenía Job.

Por eso hay que tener la mirada en Jesucristo no en los hombres porque los hombres fallamos.

Job 42: 7

42:7 Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job.

42:8 Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job.

El afligido tuvo que orar por los que se creían que estaban bien.

Uste que está afligido, ore que esto tiene que cambiar.

Job era el de la bendición

42:9 Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job.

42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.

Empecemos a orar por las personas que nos afrentan.

No venga a llorar, venga a clamar.

Dios le aumento la bendición.

Quiere cambiar la situación, empiece a orar.

42:11 Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro.

Vinieron a invertir en él. Dios traerá a sus mensajeros cuando cambiemos de actitud y oremos.

Lucas 1: 36-38

1:26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

1:28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

1:29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

1:30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

1:31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

Esta noticia no fue fácil: una mujer soltera y temerosa de Dios.

1:32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

1:33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

1:34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.

Como sería el susto.

1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

1:36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;

1:37 porque nada hay imposible para Dios.

1:38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Se humillo, con semejante noticia. Acepto lo que papito Dios le dijo.

Isaías 51: 1-3

51:1 Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados, y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados.

Nos sacaron del lodo.

51:2 Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué.

Lo sacaron de la tierra porque lo iba a bendecir

51:3 Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.

Déjese consolar.

Eso es lo que quiere Dios que esa tristeza se convierta en alegría. Que esa enfermedad se convierta en salud.

Gócese en medio de la situación, no es fácil, pero es la forma de salir.

Hay fuego en nuestras oraciones y el fuego consume.

Consolará todas sus soledades.

Cambiará su desierto en paraíso.

En el huerto de Jehová nada faltara.