domingo, 15 de octubre de 2017

La Iglesia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en ocho palabras II

NOTA: El blog no admite toda la palabra expuesta, por lo tanto desde hoy haremos segundas partes desde donde el blog borra, repitiendo el último párrafo de la primera parte 



A los que no creen, Dios los tiene que dejar por no creer.

El motor es creerle no importa la situación.

Dirección

Es la séptima palabra

Hechos 8: 26

“Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto”.

Ángel es mensajero. Hoy Dios me ha enviado con esta palabra a ustedes.

Iglesia, levántate dice el Señor, porque has dormido mucho ya, se ha despejado las tinieblas y mi pueblo se levanta, hoy, levántate, Iglesia es una orden del Espíritu Santo de Dios y yo les daré la victoria, solamente levántense, ahora dice el Señor.

Dirección, Dios nos dice hagan aquello.

Levántate, Iglesia dice el Señor, anda en mi gloria, están ordenados para ella, en el día a día, mi luz tiene que resplandecer en vuestras vidas. Han estado dormidos por largo, he traído esta palabra para despertarlos, no claudiquéis en vuestros pensamientos, seguidme y viviréis, ven a mí de todo corazón y recibid de la fuente inagotable de la vida, ¿quién es el que les habla; Iglesia, quién es el que les habla? No a la duda, si se puede, yo voy delante de vosotros como poderoso gigante, salid mostraos, porque mi gloria está en vosotros, sacúdete, Iglesia.

Fruto

La octava palabra

Romanos 6: 22

“Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”.

El fruto de santificación, si ve el fruto en sus 8 manifestaciones, todo conlleva a la santificación al apartarnos del pecado.

La iglesia en ocho palabras: Unión, viento, fuego, pasión, poder, pureza, dirección y fruto.

Nosotros somos parte de la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo donde la palabra que se dicta lleva a la santidad porque sin santidad nadie verá al Señor.

Ojo con las actitudes ante las distintas cosas de la vida diaria, buena actitud, este es el día que hizo mi Dios en el cual me alegraré y me gozaré.

La iglesia que se va en el arrebatamiento es una iglesia llena de júbilo, llena de gozo, no quejándose del diario quehacer, del diario vivir, es una Iglesia llena de alegría, no importa lo que esté sucediendo. Todo tiene un propósito, hoy estamos reunidos con tremendo propósito y ya nos quedó claro el tremendo propósito que Dios tiene sobre nuestras vidas.

lunes, 9 de octubre de 2017

La Iglesia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en ocho palabras

El motor es creerle no importa la situación.

Dirección

Es la séptima palabra

Hechos 8: 26

“Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto”.

Ángel es mensajero. Hoy Dios me ha enviado con esta palabra a ustedes.

Iglesia, levántate dice el Señor, porque has dormido mucho ya, se ha despejado las tinieblas y mi pueblo se levanta, hoy, levántate, Iglesia es una orden del Espíritu Santo de Dios y yo les daré la victoria, solamente levántense, ahora dice el Señor.

Dirección, Dios nos dice hagan aquello.

Levántate, Iglesia dice el Señor, anda en mi gloria, están ordenados para ella, en el día a día, mi luz tiene que resplandecer en vuestras vidas. Han estado dormidos por largo, he traído esta palabra para despertarlos, no claudiquéis en vuestros pensamientos, seguidme y viviréis, ven a mí de todo corazón y recibid de la fuente inagotable de la vida, ¿quién es el que les habla; Iglesia, quién es el que les habla? No a la duda, si se puede, yo voy delante de vosotros como poderoso gigante, salid mostraos, porque mi gloria está en vosotros, sacúdete, Iglesia.

Fruto

La octava palabra

Romanos 6: 22

“Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”.

El fruto de santificación, si ve el fruto en sus 8 manifestaciones, todo conlleva a la santificación al apartarnos del pecado.

La iglesia en ocho palabras: Unión, viento, fuego, pasión, poder, pureza, dirección y fruto.

Nosotros somos parte de la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo donde la palabra que se dicta lleva a la santidad porque sin santidad nadie verá al Señor.

Ojo con las actitudes ante las distintas cosas de la vida diaria, buena actitud, este es el día que hizo mi Dios en el cual me alegraré y me gozaré.

La iglesia que se va en el arrebatamiento es una iglesia llena de júbilo, llena de gozo, no quejándose del diario quehacer, del diario vivir, es una Iglesia llena de alegría, no importa lo que esté sucediendo. Todo tiene un propósito, hoy estamos reunidos con tremendo propósito y ya nos quedó claro el tremendo propósito que Dios tiene sobre nuestras vidas.
Introducción

Cantares 6: 8 – 10

“Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, y las doncellas sin número; mas una es la paloma mía, la perfecta mía; es la única de su madre, la escogida de la que la dio a luz. La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la alabaron. ¿Quién es ésta que se muestra como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden?”

Una iglesia, un solo Señor, un solo Dios, una sola fe, un solo conocimiento.

Es perfecta porque se nos ha dado el Espíritu Santo y tenemos que llegar a la estatura del varón perfecto: Jesucristo.

Lo único que tienen que hacer las sectas ante la iglesia es admirarse. Porque la Iglesia es escogida, yo me siento muy escogido muy bendecido.

La Iglesia se muestra con tremendo poder. Nadie puede estorbar la manifestación del Espíritu Santo en todo lo que hagamos, así como no se puede estorbar la salida del alba.

Estamos llamados a manifestar el poder de Dios. Pero todavía no hay excelencia, ¿por qué?

Hermosa como la luna, todos hemos visto esa hermosura de la Luna llena.

La Luna toma la luz del Sol, en Malaquías 4 dice que Jesucristo es el Sol de justicia. Así es la Iglesia, esposa de Jesucristo, alumbrando como la Luna en medio de la oscuridad.

Nadie nos puede resistir por imponentes, el pecado, las huestes espirituales de maldad, no nos pueden resistir porque es un cuerpo lleno de poder.

La palabra dice que nosotros somos el ejército del Dios viviente, y el enemigo hace con nosotros lo que le da la gana: nos pone a pelear, nos pone en ruina, en miseria, nos pone en pecado, a que el pecado barra y trapee con nosotros.

Nosotros somos el pueblo de Dios, la perfecta de Dios, el pueblo escogido de Dios, ¿o es que no se están sintiendo así?, porque yo me siento así y cono nosotros un sinnúmero del planeta, una gran cantidad de hermanos y hermanas en el mundo que se sienten así.

El enemigo está sobre usted, todos los días él está mirando su lenguaje gestual, para enviarle lo que lo ponga mal o más mal.

El diablo es todo lo contrario a nuestro Señor Jesucristo, y Jesucristo es nuestra esperanza viva. Nosotros estamos llamados a marcar la diferencia, somos el ejército del Dios viviente. Si lo están atacando en brujería o en maldición, levántese en guerra y esas tinieblas tienen que retroceder. Nada ni nadie nos podrá resistir.

Miremos las primeras tres palabras.

Antes comentemos que nosotros tendemos a ser muy religiosos porque venimos de religiones católica u otras donde con cumplir un día a la semana tenemos, el que así piensa no le ha amanecido. Tenemos que quitarnos ese lastre religioso.

Las primeras tres palabras son Unión, Viento y Fuego y están en:

Hechos 2: 1 – 3

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos”.

Las tres primeras palabras:

Unión, en I Corintios dice: “el que se une al Señor un espíritu es con él”. Esa declaración es para usted y para mí que entregamos el corazón a Cristo. El propósito de Jesucristo para con el Padre era siempre agradarle.

Iglesia, Dios no está mandando la 24 horas, en unidad con él, en el trabajo, en el estudio todo hágalo para la gloria de Dios.

Tenemos el potencial de Cristo entonces tenemos todo para agradar a Dios. La pregunta es: ¿estoy agradando constantemente a Dios?

Si usted siente que en todo está agradando a Dios, siéntase un bendecido. Si usted hace como una cabra y empieza a saltar la cerca, a saltar los preceptos, a saltar la palabra de Dios, entonces sale de la cobertura de Dios.

Tenemos que tener mucha unidad con Dios e unidad con nosotros mismos, miremos al otro como si fuera superior, no lo mire por encima del hombro.

Viento

En Juan 3: 8 dice: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”, no se pertenece. La iglesia está en unión al Padre, está en el viento de Dios, ya no se pertenece, unido al padre no se pertenece.

Ese es un problema grande que nosotros tenemos, tomamos decisiones como se nos da la gana, hacemos lo que se nos da la gana, tratamos a nuestros cónyuges como se nos da la gana y eso no es así, usted ya no se pertenece, el viento de Dios está en su vida.

Fuego

 El fuego consume, Jeremías 20:9 dice yo no quiero hablar más en tu nombre, pero hay dentro de mí un fuego que no puedo soportar y tengo que seguir hablando, tengo que seguir hablando de él, tengo que seguir haciendo su voluntad porque él ha puesto ahí su Espíritu Santo.

Pero somos una iglesia que ha perdido el fuego.

Ellos estaban unánimes juntos, acá estamos juntos, pero quizás no hay unanimidad, hay asperezas entre muchos de nosotros, hay divisiones entre algunos de nosotros.

Jesucristo es la cabeza de su Iglesia y la cabeza no va despegada del cuerpo, tenemos que andar en unidad con él.

En pentecostés nació la iglesia cuando fueron llenos del Espíritu Santo.

Dios quiere hacer lo que te prometió, pero el querer tuyo donde está.

De súbito, de repente, los cogió de sorpresa. En un abrir y cerrar de ojos, de repente, así va a ser tu bendición de repente. Simplemente permanece en el aposento alto, en la presencia de Dios.

El fuego consumirá todo lo que tenga que sacar de nuestras vidas y  lo que más me decía Dios: la incredulidad, hay mucha incredulidad entre nosotros todavía, salimos fortalecidos con esta palabra y la semana o dos semanas ya no la estamos creyendo.

No le de tregua a la carne.

En todo y por todo hay que dar gracias, de repente vendrá lo que estás esperando, de repente vendrá, pero hay que estar en la unión, en el viento y en el fuego de Dios.

Comenzaron hablar en otras lenguas, eso quiere Dios que usted comience hoy, no hablar en el lenguaje de la derrota sino en el lenguaje de la bendición, todos bendecidos, todos redimidos de Dios, todo se puede en Cristo Jesús que nos fortalece.

El Espíritu Santo con esta palabra tiene que cambiar tu lengua, hablar en lenguas, hablar en las promesas de Dios, hablar de la bendición de Dios, porque de repente van a suceder cosas que ojo no vio ni que oído oyó.

No es según la emoción, sino según el Espíritu. El espíritu te pone a hablar constantemente cosas hermosas, cosas lindas sobre cada situación.

Estoy en el edén, en el gozo del Señor, no importa lo que pase, estoy en la bendición de Dios, no reniegue por nada, ni por nada estemos afanosos. Hay siete características, siete acciones que la iglesia tiene que estar dando antes del arrebatamiento y estas son: gozo, gozo permanente, estar siempre gozosos, no importa la situación, gozo y alegría, Dios no nos ha dejado solos él está la frente siempre. Orar sin cesar, en todo tiempo en todo lugar, vaya caminando, vaya orando, la tercera es dar gracias a Dios en todo, porque esa es la voluntad de Dios en Cristo Jesús Señor nuestro, dele gracias a Dios por lo poquito, por lo mucho, por lo que sea, la cuarta dice: no apaguéis el Espíritu, eso es lo que no está pasando si no hacemos las tres primeras. La quinta no menospreciéis las profecías, las promesas que Dios te ha dado tanto escritas como a través de cualquier profeta o siervo de Dios, cáigase lo que se caiga usted militando en ellas. Luego dice saludarlo todo, retened lo bueno: Tenemos la mente de Jesucristo, tenemos suficiente discernimiento para saber qué es lo bueno o lo malo, tomo lo bueno de la situación y desecho lo malo. La última: absteneos de toda especie de mal, o sea de todo pecado, una de las manifestaciones del fruto es la templanza para decirle no a eso, usted tiene el poder que es en Cristo Jesús, el Espíritu Santo en usted es poder de Dios para salvación, para sacarlo del atolladero, tiene que salir de ahí, y el mismo Dios de paz os santifique por completo. Y todo nuestro cuerpo, espíritu, alma y cuerpo sea guardado irreprensible para la gloria de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

El que nos llama, él también lo hará, es que no es usted, de nosotros la disposición, del Espíritu Santo el poder y la acción para llegar a lo que el quiere, no hay nada imposible para el que cree, no limite más a Dios, lo limitamos con la incredulidad.

La Iglesia de nuestro Señor Jesucristo está en la unidad, en el viento y en el fuego.


Hechos: 2 5 – 6
“Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua”.

Estruendo, quien es esta que se muestra como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden, esa es la Iglesia, nosotros estamos llamados a hacer un estruendo, donde quiera que llegamos, donde quiera que estemos, las tinieblas se tienen que conmover, si no se están conmoviendo estamos, perdiendo el año. Ese estruendo es ese cambio, una manera de vivir distinta, somos perceptibles, la gente percibe que algo está pasando en esa vida, está impactando.

Hechos 2: 7 – 11

“Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”.

Ruina ya no eres más, las maravillas de Dios dicen que Yahvé es mi pastor y que nunca nada me faltará, enfermedad ya no eres más porque Dios es Yahvé Rafá, mi sanador.

Hechos 2: 12

“Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?”

Los que no tienen al Espíritu Santo no saben qué quiere decir lo que en nosotros está pasando, pero saben que está pasando algo. Vamos a dejar atónitas a las tinieblas: uy esa iglesia reaccionó.

Si empezamos a meternos en la unida con Dios, en el viento de Dios y en el fuego de Dios esto se llena.

Hechos 2: 13

“Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto”.

O sea están borrachos, esto lo decía porque no entendían lo que pasaba.  Por una o por otra cosa nosotros impactamos, a unos para burla, pero a otros para salvación y vida eterna son las almas que Dios nos da.

Pasión

Es la cuarta palabra con la que Dios define a su Iglesia.

Esa sí que nos queda bien grande. ¿Quién está apasionado aquí por nuestro Señor Jesucristo? Les voy a mostrar la pasión en dos personajes en Esteban y en Daniel.

Ultimátum de los ultimátum, esto es un llamamiento para siempre y que usted entienda que está en megavictoria.

Hechos 7: 53 – 56

“vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”.

La visión de alguien que está apasionado por Dios. Nada más importante que la llenura del Espíritu Santo. ¿Dónde está esa llenura?, Iglesia

¿Qué estamos haciendo con la palabra que escuchamos?, mas condenación tiene quien más conoce.

El que está lleno de Dios, sus ojos su esperanza está en el Dios de Israel y en el que está sentado a su diestra, Jesucristo. No en el que tienen plata, ni en el político que te puede ayudar, no, es en Jesucristo, él mueve los canales en la tierra y te ayuda para lo que sea, pero llenos del Espíritu santo y ¿Cómo me lleno del Espíritu Santo?, en oración, en alabanza, congregándonos y teniendo una mejor actitud para con Dios. A un corazón que se dispone, Dios le da, tocad y se os abrirá, pedid y se os dará, pero hay que insistir: Dios mío estas puertas está cerradas, pero en Isaías 45 me dices que tú has abierto las puertas, que los cerrojos de hierro han caído, hay camino abierto para tu pueblo, si oro así como no voy a ver la gloria de Dios, pero hay que estar llenos del Espíritu Santo para ver los cielos abiertos, para que no siga viendo las circunstancias, sino los cielos abiertos. Los cielos abiertos están sobre los hijos de Dios, estoy en el reino de Dios, en las delicias de Dios, en el edén de Dios; los cielos están abiertos para mí, para todo aquel que cree, porque la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.

Lleno del Espíritu Santo se ven los cielos abiertos y si cielos abiertos: la gloria de Dios. La gloria de Dios en mi matrimonio, la gloria de Dios en el hogar. No importa lo que esté pasando, la gloria de Dios se puede ver. Solamente llenos del Espíritu Santo se ven los cielos abiertos y la gloria de Dios en cada situación.

Nosotros no somos perdedores, nosotros somos más que vencedores, Dios ha cambiado nuestro lamento en baile, en regocijo.

Jesucristo a la Diestra de Dios está intercediendo por cada uno de nosotros para que todas nuestras peticiones, en su momento, sean concedidas.

Veamos a otro que estaba en pasión, vamos a:

Daniel 6: 13

“Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición”.

Daniel era de los cautivos en Babilonia y sin embargo nada que ver con los dioses de Babilonia. Tres veces al adía hacía su oración al Dios de Israel, sin importar la persecución y las acusaciones, estaba apasionado por su Dios, nosotros escasamente en la mañana hacemos una oración.

Hacía oración tres veces al día, tenía pasión y por eso Dios lo saca de cualquier situación. Estaba preso, pero su espíritu y su alma, libres.

Daniel 3: 16

“Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre”.

Quién es esta que se muestra como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden, la Iglesia, Daniel, no le importó.

Lo que percibía, la autoridad, el rey: El Dios tuyo al que tu continuamente sirves, él te libre y ciertamente lo libró.

De qué manera Daniel le estaba sirviendo a Dios, porque el rey mismo lo identificó, de qué manera le estaba sirviendo en la administración de ese reino, le estaba sirviendo en fidelidad, en testimonio, trabajaba para la gloria de Dios, como en pentecostés, así es la Iglesia, así somos los hijos de Dios, en cualquier parte donde estemos, trabajo, estudio,  somos impactantes, producimos un efecto para salvación, aunque otros se burlen.

Daniel no era desobediente a la autoridad, nosotros tenemos que obedecer de acuerdo con la palabra de Dios.

Eso es lo que el Espíritu Santo me hace sentir, estoy siendo un vaso de honra donde se vierte sabiduría para su pueblo, eso no es más que la misericordia de Dios.

Otras dos palabras:

Pureza y Poder

Mateo 21: 12 – 17

“Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza? Y dejándolos, salió fuera de la ciudad a Betania, y posó allí”.

Pureza cuando saca los cambistas del templo, quiénes son el templo ahora: Nosotros, el templo del Espíritu Santo, los cambistas que están dañando el templo, ¿que está dañando tu vida espiritual?, Dios lo está sacando ahora con esta palabra, pero tienes que abrir tu corazón.

Dios ha echado colirio en nuestros ojos para ver bien que los cielos están abiertos y nunca más sufrirá de miopía, de ceguera, espiritualmente, porque mis ojos estarán en el que está sentado a la diestra de Dios Padre.

Hoy puedo ver la bendición que estás derramando sobre mi vida. No importa la circunstancia yo puedo ver la gloria de Dios en todo.

Puedo ver la lluvia de bendiciones sobre mi vida, sobre mi hogar.

A las circunstancias les digo: hemos sido sanados, somos sanos y podemos marchar en pos de la victoria.

Ahora vamos a ver el poder de Dios en toda situación.

Te creemos papito Dios, te bendecimos.

Quiero crecer y llegar a la estatura del Varón Perfecto, hoy comienzo a crecer de una manera descomunal.


A los que no creen, Dios los tiene que dejar por no creer. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Esperar en Dios

Salmos 37: 3-6

“Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía”.

En Dios hay recompensa, cuando nos deleitamos en su palabra. Cuando somos rebeldes Dios no nos ensalza. Él quiere que seamos humildes de corazón, que lo glorificamos, que glorifiquemos su nombre.

Hay un león rugiente que viene por almas arrebatemos esas almas para Dios.

Salmo 37: 34

“Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean destruidos los pecadores, lo verás”.

Dios no nos deja avergonzados, la palabra de Dios es verdadera, hay un Dios vivo.

Salmos 37: 40

“Jehová los ayudará y los librará; los libertará de los impíos, y los salvará, por cuanto en él esperaron”.

Dios nos ayuda, nos libra y nos salva. Cuando vamos por un camino perfecto, pero Satanás nos querrá quitar del camino, pero no nos podemos dejar engañar. Esperemos siempre en Dios.

Salmo 18: 30

“En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él esperan”.

Perfecto es el camino de Dios. El camino de Dios es nuestro escudo. Si declaramos que somos vencedores, vencedores seremos. Dios nos habla a través de sueños, visiones y revelaciones.

No nos dejemos caer en las manos de Satanás, hay que caer en las manos de Dios.

Salmos 31: 6

“Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado”.

Dios aborrece la soberbia y la altivez. A Dios no le agrada que seamos soberbios. Pidámosle a Dios que nos limpie y nos restaure.

Nosotros tenemos que ser como Cristo, tener el pensamiento de Cristo.

Así como Daniel sabía que Dios lo liberaría del foso de los leones, así nosotros debemos confiar en Dios.

Jesucristo pagó un precio por nosotros en la cruz del Calvario y le demostró a Satanás que está derrotado.

Salmos 31: 24
“Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón”.

Hay que ser como David  que sabía que iba a dar en el blanco, sabía que iba a ser victorioso. Así debemos ser nosotros saber que en Cristo somos victoriosos.

Salmos 39: 7

“Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti”.

Mi esperanza no está en las personas, está en Dios. Tenemos la esperanza en el Todopoderoso.

Salmos 40: 1

“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”.

Cuando nos humillamos Dios nos oye. Lo importante son las cosas de Dios, las cosas materiales son secundarias. Dios nos da todo, alimentos, empleos todo.

Santiago 5: 7

“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”.

Sed pacientes y esperad la venida de Jesucristo en Santidad. Cristo viene por segunda vez.

Pueblo, hay que dar fruto, hay que llevar fruto.

II Pedro 3: 12 – 14

“esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”.


Yo me voy con Jesucristo a un cielo nuevo y a una tierra nueva, ¿ustedes van?

domingo, 6 de agosto de 2017

Lo que el diablo sabe

Apocalipsis 12: 12

“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”.

Por eso pone pereza para venir a orar, por eso se ha desatado la maldad.

El diablo sabe que le queda poco tiempo

Juan 4: 23

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”.

El señor busca en estas reuniones la alabanza, porque es un arma principal contra el diablo, porque en medio de la alabanza el diablo tiene que salir.

Esta es la hora de encontrar esos adoradores.

¿Somos adoradores verdaderos o falsos? No todo el que canta una alabanza está adorando a Dios.

Si no estamos en espíritu entonces no estamos adorando al Padre.

El diablo sabe que Dios busca esos adoradores, el diablo sabe que si dejamos de adorar a Dios estamos perdidos, porque en la alabanza conquistamos cantidad de cosas y cosas extraordinarias suceden.

1.       El diablo sabe que Dios multiplica y que da gracias

Éxodo 1:   5-22
“Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.  Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.  Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños? Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas. Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias. Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida”.

El pueblo empezó con 70 personas, y se multiplicó, cuando venimos a Jesucristo él nos dio una gran cantidad de bendiciones, por eso el enemigo hace el trabajo para que no lleguemos o no sigamos a Jesucristo.

El diablo sabe que nosotros metidos con Dios somos fuertes, por eso nos da tan duro, porque él sabe que nosotros en oración somos fuertes y vencemos lo que sea, por eso trata de debilitarnos.

Dios dice que el pueblo de Dios está dotado por el Espíritu Santo para ser sabio. El diablo sabe que un hijo de Dios con la mente de Jesucristo ya es muy difícil que cambie su pensamiento.

El diablo interfiere con nosotros porque sabe que el pueblo de Dios somos soldados del ejército de Dios viviente.

El diablo nos mete mentiras para que creamos que desde que estamos en oración y en oración de guerra nos está yendo mal y no es así. Porque si seguimos en esa oración tan fuerte él sale derrotado.

El pueblo tenía que rendir tributo a los egipcios, estos le quitaban al pueblo de Dios, eso nos pasa a nosotros el enemigo nos quita.

El diablo sabe el potencial que hay, entre más lo golpeaban más se multiplicaban.

Cuando usted ora, el enemigo hace que todo en el mundo se le voltee, que las personas le dejen hasta de hablarnos, pero si usted persiste en oración todo eso tiene que caer.

Lo que quiere el diablo es que trabaje, pero para él. Cuando nosotros estamos en libertad conquistamos muchas almas para el reino de los cielos.  ¿qué te está poniendo el diablo a que hagas que no es la voluntad de Dios?

Las parteras temieron a Dios y no evitaron que el pueblo se multiplicara, y eso que las parteras eran impías, pertenecían al pueblo egipcio. Eso fue por la gracia que Dios da a su pueblo. Nosotros tenemos esa gracia.

Dios les dio beneficio a estas mujeres egipcias y si se lo dio a ellas, cómo no nos va a dar beneficio a nosotros que somos sus hijos.

Ellas por temerá a Dios fueron multiplicadas, el diablo sabe que Dios multiplica.

2.       El diablo sabe que Dios nos dio autoridad

Éxodo 4: 1 – 4

“Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella.  Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano”.

Con algo inanimado Dios hizo cosas extraordinarias.

El enemigo sabe que, si le declaramos la palabra, será derrotado, pues Dios nos dio autoridad. No hay que temerle al futuro pues está asegurado en Jesucristo.

Tenemos poder, pero no lo estamos creyendo.

Cuántas veces huimos del poder y de la autoridad que Dios nos ha dado.

Dios quiere que extendamos la mano y nos levantemos en poder.

El diablo sabe que somos duros para comprometernos.

Esa orden: “ahora pues ve”, es para nosotros.

El diablo sabe que cuando declaramos la palabra las artimañas de él queda anuladas.

Un hijo de Dios tiene el respaldo de Dios en todo.

Moisés le dijo a Dios que se había equivocado enviándolo a él. Dios no se equivoca. Dios nos eligió y nos da poder, él quiere hacer cosas grandes en nosotros.

3.       El diablo sabe que te tiene que entretener

Éxodo 5: 7 - 9

“De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja. Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, por eso levantan la voz diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios. Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan a palabras mentirosas”.

El diablo nos entretiene, si dejaba al pueblo de Dios suelto, ellos se iban.

Nos enreda con la familia, con el trabajo, con el estudio.

Satanás sabe que somos sacerdotes y ministros de Dios para ministrar alabanza y adoración delante de su presencia, por eso estorba, no quiere que alabemos a Dios. Él sabe que tenemos un título muy grande de real sacerdocio.  De nación Santa, pueblo elegido por Dios.

El diablo sabe que la Biblia hay poder, palabra de poder y por eso llama a la palabra de Dios, palabras mentirosas, para que usted no crea.

4.       El diablo sabe que él no puede resistir la santidad de Dios

Éxodo 9: 11

“Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios”.

El diablo con todo ese poder y no pudo evitar que a los brujos les diera sarpullido. Porque cuando Dios está actuando no hay demonio que se pueda levantar.

Éxodo 9: 16

“Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra”.

Dios nos ha puesto para deshacer las obras del diablo

Abandonémonos en las manos de dios para él pueda actuar. Satanás sabe que cuando estamos en oración, comprometidos con Dios, en santidad, el enemigo no puede hacer nada.

Era tanto la gloria de Dios en Moisés que a los hechiceros les daba pena estar en su presencia.

Así es el diablo cuando estamos llenos de la Gloria de Dios, al diablo le da miedo presentarse delante de los benditos de Dios.

5.       El diablo sabe que Dios convierte la maldición en bendición

Nehemías 13: 1 – 3

“Aquel día se leyó en el libro de Moisés, oyéndolo el pueblo, y fue hallado escrito en él que los amonitas y moabitas no debían entrar jamás en la congregación de Dios, por cuanto no salieron a recibir a los hijos de Israel con pan y agua, sino que dieron dinero a Balaam para que los maldijera; mas nuestro Dios volvió la maldición en bendición. Cuando oyeron, pues, la ley, separaron de Israel a todos los mezclados con extranjeros”.

Estamos puestos para bendecir y ser bendecidos.

Cuántos han sido atacados con brujería y Dios en su infinita misericordia convierte esa maldición en bendición. El diablo sabe que cuando Dios decretó una bendición, no hay nadie que pueda estorbar esa bendición. Cuando los cielos se abren para un hijo de Dios, muchas veces nos sorprendemos por esa bendición y por la abundancia.

El diablo que sabe que Dios siente celo por nosotros. Por eso trata de cerrarnos lo ojos espirituales para que no vemos que Dios está obrando en nuestro favor.

El diablo sabe que el pueblo de Dios está protegido las 24 horas por Dios.

Cierre todas las puertas al enemigo para que Dios nos pueda dar todas las bendiciones.

El pueblo de Dios tiene que separase de las cosas que el mundo le ofrece. El pueblo de Dios es distinto, nosotros no podemos ser iguales.

Estamos llamados a santidad, a vivir para Cristo cada día, tenemos que vivir para Dios.

Dios no está diciendo que no puede andar con su familia o compañeros que no son cristianos, sino que no debe hacer lo que ellos hacen.

6.       El diablo sabe que Dios convierte la debilidad en fortaleza

II corintios 12: 9 – 10

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.  Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

Disfrutemos lo que nos ha regalado papito Dios. Tenemos necesidades y debilidades y ahí es donde a Dios le gusta glorificarse.

Cuando usted dice Señor no soy capaz, dependo totalmente de ti, tiene la divina respuesta. El poder y la valentía vienen de Dios.


Por la situación que estemos pasando, saquemos fuerzas de donde no las hay y veremos que la gloria de Dios se muestra. 

domingo, 30 de julio de 2017

La unción

Usted hoy está invirtiendo tiempo al escuchar o leer esta palabra por lo tanto concéntrese bien y si lo hace va a ver maravillas en su vida, les digo,  pueblo amado, como que soy un consiervo de ustedes, un ser humano igual a todos ustedes, la palabra de hoy es salida de tono, es como si fuera el ultimátum de los ultimátum.

Dios nos está diciendo que Cristo viene por segunda vez, hoy recibimos al Espíritu Santo con palmas.

Lo que estamos viendo, la descomposición social, la corrupción, la depravación, a lo malo le dicen bueno, a lo bueno le dicen malo, todo lo que se está viendo es señal de Cristo está a las puertas.

Nosotros hacemos parte de la iglesia de Jesucristo que existe en todo el mundo. Antes de la gran tribulación los hijos de Dios, la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo vamos a desaparecer y los que quedan le echaran la culpa a los extraterrestres.

No podemos ya estar distraídos en tantas cosas porque aquel día nos va a sorprender como ladrón en la noche que nadie lo espera.

Si ocurre el arrebatamiento los que no se fueron se quedan en la gran tribulación no es fácil.

Jesucristo viene a llevarse su pueblo y no viene por gente que esté murmurando, que esté parrandeando que esté en adulterio, en fornicaciones, en mentiras, en rencillas, en envidias, el no viene por esos.  Puede pertenecer a la denominación que sea, decir que da ofrendas, que se congrega, eso es basura para Dios, si no se hace y obedece la palabra de Dios.

Nadie se justificará delante de Dios por sus obras, se justificará por la fe en nuestro Señor Jesucristo y esa fe nos ayuda en el día a día a obedecer, esa fe viene por la palabra y nos ayuda a obedecer su palabra, es una realidad.

Si obedecemos, pensamos como Cristo piensa, hablamos como Cristo habla, miramos como Cristo mira y hacemos como él hace, mejor dicho: “ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí”.

Esta palabra que Dios trae hoy es para que desaparezcamos definitivamente nosotros y aparezca cristo en nosotros.

Como tarea para saber que es la gran tribulación vamos a leer en casa, desde Apocalipsis 6 hasta Apocalipsis 19, porque lo que hemos visto malo en la tierra no es nada con lo que se va a ver.

Antiguamente los profetas ungían a los reyes con aceite. Ungían las personas con aceite cuando estaban enfermas y eran sanadas, el aceite es prototipo del Espíritu Santo.

Isaías 10: 27

“Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción”.

¿Cuál carga? El pecado.

El profeta estaba anunciado al mesías, a Jesucristo que cuando el vertiera su sangre en la cruz del Calvario todo ese pecado iba a ser quitado, íbamos a descansar absolutamente de todo.

Dice “en aquel tiempo” y el tiempo se ha cumplido. Los que recibimos a Cristo en el corazón no podemos estar llevando cargas de pecado, no podemos estar en el pecado.

Algo que se pudre ya no aguanta más y se revienta y uno es libre. Usted es libre hoy totalmente.

Llegó a nuestro corazón el ungido de los ungidos, Jesucristo, y el yugo se tiene que romper.

Delante de Dios nos tenemos que presentar muy bien porque él dijo que venía por una Iglesia sin mancha y sin arruga. Y nosotros vivimos todos manchados y arrugado por el pecado.

Estamos cediendo a muchas cosas y ya no hay tiempo que perder. No están viviendo la Megavictoria porque no se han mentido en el océano del Espíritu Santo de Dios, no se han comprometido y Dios nos está despertando a eso.
Efesios 1: 13 – 14

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.

Este es un tiempo de esfuerzo, salga de aquí a vivir esta palabra. Salga a vivir el gozo y la alegría a pesar de las circunstancias.

Cuando recibimos a Cristo en el corazón ipso facto vino el Espíritu Santo de Dios.

En la verdad hay salvación, oyendo la verdad y militando en ella, tener fe, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.

Nuestro sello eterno es el Espíritu Santo de Dios por eso nos tenemos que llenar tanto de él. Tenemos que dejar las tonterías, que por cualquier cosa nos sentimos y se nos va la alegría y el gozo.

Dios nos va a demandar esta palabra ahora y para siempre, porque esta palabra no fue traída por voluntad de hombre, la trae el mismo Espíritu Santo por amor a nosotros.

Nos ha rescatado para la alabanza de su gloria, en nosotros a partir de hoy se tiene que manifestar la gloria de Dios. No podemos seguir de agache, sino de frente y en victoria haciéndole frente a todo lo que se venga, esa es la iglesia gloriosa que se va en el arrebatamiento con nuestro Señor Jesucristo.

No se debe perder tanto tiempo, hay que orar.

Efesios 5: 13 – 21

“Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo”.

Cristo es la Luz del mundo y nosotros lo recibimos, esa luz tiene que manifestar los errores en los que estamos incurriendo y qué hacer para salir de ahí.

Versículo 14

“Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”.

Estamos muy dormidos, yacemos en la indiferencia cuando no hacemos la palabra de Dios, este es un trompetazo final, levántate tú  que duermes…

Dígale en la mañana que le entrega todo.

Dios nos está abriendo los ojos y de qué manera y nosotros durmiendo.

Escápate de la condenación eterna, mayor condenación tenemos los que conocemos la palabra y no la estamos haciendo. No estamos viviendo en el nivel que Dios nos pidió en la palabra llamada “Atletas de alto rendimiento”.

Versículo 15:

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,”

Persona diligente es la que se dispone rápidamente, miremos como estamos andando delante de Dios. El nacido de nuevo tiene un sello que no lo deja pecar, que lo hace andar en la bendita palabra de Dios.

Sabios, Dios nos dice que somos sabios porque tenemos la mente de Cristo. No siga ni en mentirillas pequeñas, no siga fornicando, no siga adulterando, no siga en eso, dice el Espíritu Santo de Dios.

Versículo 16:

“aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.

Hoy en los días son malos, muy malos, es un desorden total.

Toda la vanagloria del mundo pasa, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre, dice la Escritura.

Dios no los citó hoy para balbucear, no los cito hoy para mirar hombres, Dios no los cito hoy para no hacer lo que él está diciendo a través de su palabra.

Versículo 17:

“Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”.

La voluntad de Jesucristo es nuestra salvación. Santifiquémonos, y sigamos la palabra al pie de la letra, no nos separemos de ella.

Jesucristo es la única tabla de salvación.

Disfrute su trabajo, disfrute la naturaleza, disfrute  todo en santidad. Todo se puede hacer en santidad, obedeciendo la palabra de Dios.

Versículo 18:

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,”

Nos dice lo contrario a lo que dice el mundo, nos dice que seamos llenos del Espíritu Santo, y cuando estoy lleno del Espíritu Santo, no cometo errores, porque el Espíritu Santo es perfecto y me lleva a la estatura de ese varón perfecto que es Jesucristo el Señor, por eso la orden es llenos.  

Versículo 19:

“hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;”

Que todo lo que se hable sea para edificar no para destruir, lo que no edifica no lo hablen.

Versículo 20:

“dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

Dando gracias a Dios, incluso, por las adversidades.

Versículo 21:

“Someteos unos a otros en el temor de Dios”.

Contrario a lo que pensamos no debemos mirar a nuestro hermano como nuestro inferior sino más bien como si fuera nuestro superior.

Dios le señala un error a través de un hermano y usted no hace caso y muchas veces se muestra arrogante.

Hoy en día no se pueden regañar a los hijos según las teorías modernas y aquí dice someteos los unos a los otros.

Retomando los de las vírgenes prudentes y las insensatas, en el pueblo de Dios hay dos tipos de creyentes los prudentes y los insensatos, como el aceite es el prototipo del Espíritu
Santo, los prudentes son los que tienen el aceite, el Espíritu Santo en la vasija, en el corazón.

Nosotros somos templos del Espíritu Santo de Dios, vasijas, depósitos, cuando recibimos a Cristo vino también el Espíritu Santo, pero ¿cómo hago yo para que esa lámpara arda continuamente en el altar y nunca se apague?, tengo que frotar, tengo que machacar en la oración, en la obediencia, en la lectura de la palabra, en congregarse, porque si no se apaga la lámpara.

Advertencia de Dios

Hebreos 6: 6 – 8

 Está hablando de: Después de conocer a Dios y recaemos y volvemos al pecado.

“y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada”.

Iglesia de nuestro Señor Jesucristo, esto dice el Espíritu Santo, si estamos en eso estamos próximos a que la bendición se convierta en una maldición por nuestra indiferencia hacia las cosas de Dios, estamos muy dormidos.

La lluvia es la palabra de Dios, y viene para que produzcamos el fruto del Espíritu Santo.

Con tanto conocimiento y sin fruto estamos siendo reprobados por Dios. Hoy tenemos que pedirle perdón a Dios, Iglesia y salir de ese marasmo espiritual en el que andamos.

Reprenda todo lo que le esté quitando la bendición de Dios.

Muchos dicen que Dios no maldice, pero por ejemplo, Ananías y Safía, por mentir al Espíritu Santo recibieron la muerte y qué es la muerte, es una maldición. Estamos pues en maldición cuando no hacemos la palabra de Dios.

Por eso tenemos que llenarnos del Espíritu Santo y salir a buscar esas almas que están en maldición por ignorancia y no tener a Cristo, ir por ellas y que por el Espíritu Santo se conviertan. Que esas personas salgan de las tinieblas a la luz.

Pero toda la palabra que hemos recibido, pero poco se ve en algunos de nosotros, por eso es que muchos no han visto la megavictoria y no la verán si no reaccionamos a partir de ya. Hay que ponerle ganas.

La bendición de Dios es integral, espiritual, material, financiera. Pero el pecado estorba a la bendición.

Esto no es otra palabra más, si usted lo considera así se expone a disciplina de Dios.

Tipos de Unción

La unción del leproso, la sacerdotal y la real, las dos primeras ya las debemos tener y hoy estamos llamando la unción real.

1.       La unción de leproso

La lepra era una enfermedad incurable y contagiosa. Así andábamos antes de conocer a Jesucristo llenos de lepra,  de envidia, de inmundicia, de adulterio, Jesucristo nos limpió de todo eso.

Marcos 1: 40 – 42

“Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio”.

Hubo actitud de humillación y sinceridad, sabía que tenía un problema grande y sabía que solo Jesucristo lo podía curar.

Eso nos dice Jesucristo hoy: si quiere yo puedo limpiarte.

Hay que reconocer el pecado, y salir de aquí a obedecer lo que hemos escuchado.

Quedamos limpios en este momento se fue la lepra.

Viniendo, usted hizo una inversión hoy y Dios está honrando la inversión que usted hizo.

2.       Unción sacerdotal

Un sacerdote de Dios ministra delante de él. Acá no se habla de sacerdotes de las religiones, sino del sacerdocio bíblico que es para todo hijo de Dios.

Éxodo 19: 5 – 6

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”.

El pacto es el que hicimos cuando recibimos a Jesucristo.

Si nosotros obedecemos somos especial tesoro para Dios. Hay que guardar la palabra, tiempo de vivir la megavictoria.

No le hemos puesto las ganas, ahora a clamar, a pagar precio en oración, en santidad para alcanzar esa megavictoria.

Si hay un tiempo de reverenciar a Dios, si hay un tiempo de vivir en santidad, es éste.

Confiando en él todo se logra porque él va delante de nosotros, él lo prometió.

Santidad es estar apartados del pecado. Dios le dará el discernimiento para que usted sepa qué le agrada a Dios y qué le desagrada.

A partir de hoy la medida para mí va a ser muy distinta, no sé para usted.

Su palabra dice que somos reyes y sacerdotes.

Por ese sacrificio en la cruz Dios nos dio el ministerio sacerdotal, somos sacerdotes, podemos orar, podemos cantar.

3.       La unción real

El rey gobierna, reina.

Salmo 45: 7

“Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”.

Esa es la característica de un rey amar la Justicia, a Jesucristo y aborrecer la maldad, lo que Dios aborrece.

Es una unción superior. A eso estamos llamados a ser ungidos más que la mayoría de los seres humanos que han desechado la palabra de Dios.

Estoy contento siempre porque sé que soy más que vencedor en cualquier cosa que esté pasando.

Felices y contentos con Cristo por dentro, no importa la situación que estés pasando.

En I Juan 2: 20 y 27  nos enseña que la unción nos enseña todas las cosas.

I Juan 2: 20

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”.

Jesucristo está a las puertas, levántate tú que duermes. Es tiempo de estar en la bendición de Dios.

I Juan 2: 27

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

En la unción real, en los que se van en el arrebatamiento día y noche permanecemos en él. No un rato en el mundo y otro en él.

Si usted dice que es de Cristo y no obedece su palabra no está en él.

En la unción real tiene que suceder lo siguiente:

Hechos 5: 12 – 16

“Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente. Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados”.

Se congregaban en unanimidad y en santidad.

La unción real es para la manifestación de la gloria de Jesucristo en nuestras vidas. Cómo nos vamos a perder esta tercera unción si ya estamos en ella.

No podemos seguir jugando al grupo de oración.

Dios con esta palabra nos quiere impactar de una vez por todas.

Yo quiero entrar en esa unción real donde se manifieste la gloria de Dios en mi vida, declaro que lo que toquen mis manos y mis pies bendito es.

Somos un pueblo santo, bendecido entre tantos pueblos de la tierra.

Solo con el pasar y que su sombra los tocasen se sanaban.

El pecado, la insensatez y la tibieza ya no pueden reinar más sobre mi vida, tengo que ser muy diligente.

Pagamos un precio por la unción real, con nuestra disposición, la gran tribulación se acerca y eso es espantoso.

Sé que hay un arrebatamiento y solo se van losa que estén en esta unción real.

Algo que mide que no estoy en la unción real es cuando falta algo en la casa y me preocupo, pero cuando le creo a Dios estoy en la unción real y no me preocupo.

Levantemos la mano los que vamos a entrar a la unció real a partir de hoy.

Nos vamos a disponer a entrar porque las puertas están abiertas. Tenemos acceso al lugar santísimo y si tengo comunión con Dios ¿quién me podrá hacer frente?

Dice en proverbios 13 que tus enemigos te servirán y vendrán pidiendo tu favor.

Salmo 105: 37 – 45

“Los sacó con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo. Egipto se alegró de que salieran, Porque su terror había caído sobre ellos. Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche. Pidieron, e hizo venir codornices; y los sació de pan del cielo. Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los sequedales como un río. Porque se acordó de su santa palabra dada a Abraham su siervo. Sacó a su pueblo con gozo; con júbilo a sus escogidos. Les dio las tierras de las naciones, y las labores de los pueblos heredaron; para que guardasen sus estatutos, y cumpliesen sus leyes. Aleluya”.

Después de la esclavitud viene la abundancia.

No había ningún enfermo. Tenemos derecho a la sanidad y a la provisión.

Los egipcios tuvieron terror porque vieron la mano de Dios obró contra ellos. Así la enfermedad y la escasez se tienen que ir.

Pidieron y se les dio. Papá Dios es un Dios de abundancia.

Lo que está viendo tan imposible le va a clamar a Dios con todo su corazón y vendrá.

Todo esto se da bajo la premisa, la columna, la gran piedra que es la obediencia a la palabra de Dios.

Juan en Pasmos estaba aislado por causa de la palabra y el testimonio.


En el arrebatamiento con una voz como de trompeta oiremos que nos dicen como a Juan: ven sube acá.