martes, 7 de octubre de 2014

Nada más importante que la llenura del Espíritu Santo



Son tiempos de llenura del Espíritu Santo. La principal obra es glorificar a Jesucristo, pero eso solo se hace con la llenura del Espíritu Santo.

Ni siquiera las carreras o los trabajos, ni siquiera montarse en una gran empresa, todo eso es añadido, eso se pega a la unción, a nosotros nos sigue la bendición recuerden en Proverbios 10:6 “Grandes bendiciones hay sobre la cabeza de los justos“

Tenemos la Palabra en nuestro corazón, en nuestra cabeza.

A partir de este momento vamos a decirle: Papito Dios en el nombre de Jesucristo,  yo declaro que estoy totalmente convencido que nada podrá ser más importante en mi vida que la llenura del tu hermoso, glorioso, majestuoso Espíritu Santo, a ti oh Jesucristo, te doy toda la gloria, la honra y la alabanza. Declaro que soy tu servidor en el nombre de Cristo Jesús, me has hecho rey y sacerdote, por lo tanto la victoria está servida en la llenura del Espíritu Santo, cuyo templo glorioso, por tu misericordia, vengo a ser, para manifestarse en estos últimos tiempos como tu siervo, papito Dios, en el nombre de Cristo Jesús. Declaro abierto mi corazón de par en par para que tú oh Dios deposites esta hermosa palabra y que nunca se me olvide. Declaro con mis labios creyéndolo en mi corazón que a partir de este momento soy hacedor de tu palabra, soy, papito Dios, tu templo y como templo hay una explosión a partir de ahora, te doy gracias por el pan de vida, ya no es maná, es pan de vida, Jesucristo, el verbo de Dios, tu palabra escrita en las tablas de mi corazón. Gracias oh Dios de Israel, amén.

Por orden de Dios, del Dios Todopoderoso, el Altísimo, el Eterno es esta palabra, no se puede descansar a partir de hoy, Dios te va a demandar esta palabra por dondequiera que vayas. Ya no es el domingo, venir al grupo de oración. Reprendemos toda religiosidad. Entre nosotros no más celos de nada, no más odios de nada. Porque cuando estamos llenos del Espíritu Santo no es sino para rendirle alabanza a nuestro Señor Jesucristo, para que hagamos frutos dignos de arrepentimiento y para que seamos una familia en Cristo Jesús, vamos a romper toda cadena de indiferencia, tenemos que sentirnos ya como familia, como pueblo de Dios

Nada más importante que la llenura del Espíritu Santo. Vamos a empezar con:

Oseas: 2: 19-22

“Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.  Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.  En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.  Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel”.

Cuando recibimos a Cristo en nuestro Corazón nos unimos para siempre con él. Y esta palabra ha sido cumplida en nuestras vidas 

Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón, llego el Espíritu Santo estamos desposados con él, pero mire lo que dice aquí: “Te desposaré conmigo para siempre”.

Recordemos que la Justicia de Dios es Cristo el Seño.

El versículo 20: “Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Yahvé”.

Dios está demandando que con la llenura del Espíritu  Santo somos dotados de una fidelidad impresionante.
Dios está mandando a todo hombre y mujer en cualquier lugar del mundo a que se arrepientan.

Fidelidad, no te avergüences de tu Señor, tienes la simiente de la fidelidad. Solamente en la fidelidad se conoce a Dios, solo en ese desposorio con él, en esa comunión con él, en esa llenura del Espíritu Santo, vamos realmente a dimensionar lo que Dios es. Solo hemos tenido las primicias, goteritas, por nuestra poca disposición. No porque él no nos lo haya querido dar desde el principio, siempre lo quiso dar, pero nuestra mediocridad no ha permitido, pero hoy ha caído esa cadena por eso se reprendió en la oración. 

No nos podemos quedar con esta medida mediocre, tenemos que buscar más. Cierra tus ojos ahí vamos a orar: “Padre Celestial, en el nombre de Jesucristo yo renuncio a esta medida que tengo espiritualmente hablando quiero más como te dijimos en la oración, quiero más de tu unción, papito Dios, quiero más de tu gloria porque me has desposado contigo para siempre, se tiene que ir toda pereza, toda indiferencia y toda distracción hacia tus cosas. Ahora mismo desato en mi corazón, ese primero amor, ese gran mandamiento que me has dicho desde que me convertí: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con todas tus fuerzas”, te doy gracias porque así comienzo más y más a conocerte, a alabarte a bendecirte y me enamoro más y más de ti, en el nombre de Cristo Jesús te doy gracias, amen”.

Miremos como sigue la palabra en el 21: “En aquel tiempo…” ¿Cual tiempo? El día en que usted está recibiendo esta lluvia desde los cielos. “En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra”.   Son grandes respuestas de Dios. Si tu abres tu corazón hoy vienen grandes respuestas de Dios, lo que has estado esperando por tantos años, vienen grandes respuestas de Dios hoy, es hoy, no la  esperes para otro día, es hoy. Hay conexión entre cielos y tierra. Nosotros estamos en la tierra y las bendiciones para su pueblo vienen desde lo alto, el Holán, el altísimo, desde allá vienen y hay conexión, hay respuestas de Dios, hay solución, solo cuando obedecemos este mandato.

Ya estamos unidos a él en fidelidad, misericordia, bondad, ya estamos unidos a él,  ya vienen las respuestas y les digo no hemos visto nada a comparación de lo que vamos a ver a partir de hoy.

Y veamos lo que dice en el 22: “Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel”. Donde dice Jezzeel pongamos nuestro nombre. Nada más importante, pueblo de Dios, que la llenura del Espíritu Santo, no le estoy hablando al impío porque no entiende, esos no han nacido de nuevo, pero nosotros, somos los benditos de Yahvé ahora, estamos disfrutando del desposorio, de la unión con Dios. Lo mejor está por venir.

Esta es la bendición integral del Dios Todopoderoso.

Isaías 60: 1 – 3

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.  Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.  Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”.

 Nos toca levantarnos, ya tenemos a Cristo en nuestro corazón, toca levantarnos de la pereza, de la indiferencia, de la incredulidad. Él te saca de esta olla podrida donde estás,  abre tu corazón hoy, pero levántate, créele a Dios, atrévete a creerle a él. Levántate y resplandece que esta es nuestra naturaleza cuando estamos llenos del Espíritu Santo, es nuestra naturaleza el resplandecer, dar luz a diestra y a siniestra.
“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz...” Ha venido la luz de la palabra, nos está iluminando el verbo de Dios Jesucristo es la luz.

La gloria de Yahvé nació sobre ti cuando recibiste a Cristo en tu corazón. Lo que pasa es que algunos la tienen por allá a medio encender, pero recuerde se va a encender para siempre. Cada uno de nosotros somos portadores de la gloria de Dios.

No piense cosas suyas sino piense en aquel que puede hacer cosas grandes a través de usted, nosotros somos muy importantes para Dios y somos muy importantes para el mundo que está en tinieblas.

Isaías 9: 1-4

“Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.  Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián”.

Cualquier situación que estés pasando, ya no habrá más angustia para ti. Yo quiero más del poder de Cristo, pero no para que aparezca yo, al contrario para que ese poder se manifieste tengo que desaparecer yo y que aparezcas tú oh Dios, yo te prometo Dios darte siempre la gloria, la honra y la alabanza, pero lléname más de ti. Renuncio a lo que tengo ahora porque este no es el nivel.

Vuelve habla de la gloria esa regiones habían pecado y se profetiza la gloria sobre ellos.

“El pueblo que hablaba en tinieblas vio la luz”.

Dios quiere que tengamos la llenura del Espíritu Santo, porque necesitamos ver la gloria de Dios en frutos y milagros, por eso es perentorio es una orden, es de inmediatez, tenemos que reaccionar porque hay una fiera como Medellín y como el mundo entero que están en puras tinieblas.

Esta es una revelación porque la orden fue profetízales a los que conocen de Cristo que tienen que alumbrar y no están alumbrando.

Nada más importante que la llenura del Espíritu Santo. 

En el 3 dice: “. Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría” Dios multiplica con la unción con la llenura y viene con ello la alegría. Nótese que en la semana cualquier cosa les roba el gozo, sabiendo que el reino de Dios es justicia paz y gozo.

Si yo ya he sido justificado porque me desposé con Jesucristo entonces después de la justicia viene la paz y luego viene la alegría, el gozo.

La felicidad en la ciega, en la cosecha el sembrador está feliz porque está recogiendo. Hay abundancia por la llenura del Espíritu Santo.

Pero hay una escasez espiritual que conlleva a la escasez física, un espíritu de derrotismo como si nada estuviera pasando y como si Dios fuera un Dios débil.

El versículo 4 

“Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián”. Dios ha roto el yugo de miseria, de enfermedad cuando nos desposamos con él, que haces iglesia llevando ese yugo de derrota. Ese yugo se rompe con la espada de dos filos en el nombre de Jesucristo. Es derrotismo que cree que nada te va a acontecer bueno. Lo mejor de lo mejor está preparado para mi pueblo dice el Espíritu Santo de Dios. Lo mejor de lo mejor es lo que está preparado para nosotros; se ha roto el yugo.

En Isaías 10: 27 dice “Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción”. Este es el tiempo ha acontecido ahora y eso tiene que caer, esta palabra tiene que cortar cualquier maldición.

Y nosotros tenemos que estar llenos del Espíritu Santo, que las cosas de Dios a partir de hoy sean lo más importante para nosotros, nada más importante que la llenura del Espíritu Santo de Dios. Que oigan los infiernos y tiemblen porque el pueblo tiene sentimiento, tiene la mente de nuestro Señor Jesucristo. El yugo se pudrirá a causa de la unción, a causa de llenura del Espíritu Santo. Lo que Dios quiere para usted eso es irreversible, tienen que estar llenos del Espíritu Santo, nadie se los puede quitar.

Conocemos

Vamos a ver qué es lo que conocemos como sacerdotes de Dios.

1.       Conocemos el tiempo: El tiempo es este el Espíritu Santo lo viene diciendo hace rato.

Job 24: 1

“Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Por qué los que le conocen no ven sus días?”.

Por qué no estamos viendo que es el tiempo de la llenura del Espíritu Santo, porque un país que está en tinieblas verá la luz cuando usted y yo entendamos que lo más importante es la llenura del Espíritu Santo. No vamos a descansar, a partir de esta palabra, hasta que no seamos llenos, pletóricos, desbordados de él.

Si los tiempos no son ocultos para Dios y Dios nos viene diciendo que este es el tiempo. ¿Por qué sus redimidos, por qué los que lo conocen no ven esos días? Ahora Dios está echando colirio en estos ojos para que se abran y sepamos lo que somos en Cristo Jesús. Todo espíritu de derrota se tiene que ir.

Salmos 119: 126

“Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han invalidado tu ley”.

Esto es una súplica le decimos: Dios mío escuchamos tu palabra y tiempo es de que me llenes de tu Espíritu Santo porque no veo sino tinieblas en mi hogar, no veo sino al enemigo arrasando con todo lo que hay, ahora papito Dios es tiempo de actuar y yo también sé que es tiempo de estar lleno del Espíritu Santo, porque yo te conozco, me desposé contigo desde el principio y reconozco que no hay otro tiempo más glorioso que éste.

Estando en la llenura del Espíritu Santo usted jamás querrá salir de ell.

Modo 

¿Cómo me lleno del Espíritu de Dios? ¿Cómo hago para atizar ese fuego?

Vas a cerrar tus ojos y vas a decirle: “papito Dios, en el nombre de Jesucristo yo he entendido que no hay otro mejor momento que el día de hoy. Si oyereis hoy su voz no endurezcáis vuestros corazones. Yo no lo he endurecido, al contrario lo he abierto y le doy disposición para entender cuál es el modo de llenarme más y más de tu Espíritu Santo hasta llegar a la estatura de un Varón Perfecto,  no hay otra medida, no me conformo con menos, vengo por el poder del Espíritu Santo que produce en mí el querer como el hacer, tengo que llegar a la estatura de mi Señor y Salvador Jesucristo te damos toda la gloria, la honra y la alabanza.

Jeremías 31: 10 – 14

“Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño.  Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él.  Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor.  Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.  Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová”.

Ese es Jesucristo pastor de pastores , te dispersó quizás por tu pecado a lugares de miseria o quien sabe que disciplina te dio, pero hoy tiene palabras Dios de alegría del algazara, de contentamiento, yo mismo te traigo a las bendiciones mías porque te has arrepentid.

En el 11 “Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él”. Ponga su nombre redimir es sacarlo de la esclavitud.

Levanta la mano y dile: “papito Dios hoy recibo la libertad para adorarte, para llenarme de tu gloria para que tus bendiciones sean en ti sí y en ti amén. Reconozco, asimilo, establezco que soy por cabeza y no por cola, en nombre de Cristo Jesús has roto el yugo de esclavitud a causa de esta unción, ha caído toda miseria, toda enfermedad de mi vida, ha caído toda tristeza papito Dios, todo desamparo, toda basura ha caído ahora por el poder de tu Santo y Bendito Espíritu. En Cristo Jesús te doy muchas gracias amen”. 

Hasta la manera de predicar está cambiando, Dios está poniendo mucha oración, Dios nos está dando esto para que nos enamoremos definitivamente de él. La mayor aspiración de todo hijo de Dios, desde el más pequeño de nosotros hasta el más grande es ser llenos del Espíritu Santo, la mayor aspiración de un hijo de Dios es servirle a su Señor Jesucristo y la única manera de servirle con excelencia es con la llenura del Espíritu Santo de Dios. Es debe ser nuestro principal objetivo lo demás es añadidura.

Versículo 12 dice: “Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor”. 

Para ser llenos del Espíritu Santo es corriendo, diligentes con las cosas de Dios, en las primicias, la lectura de la palabra, haciendo su palabra, viniendo a congregarnos porque el tiempo es muy definitivo, corriendo al bien de Yahvé Dios.

Nada ni nadie puede interponerse entre las cosas de Dios y nosotros. Dile a Dios que cuadre la agenda, pero ya nadie se puede interponer. 

“…Correrán al pan, al vino y al aceite…” 

Este versículo es glorioso, hay que correr al Pan que tipifica la palabra de Dios. Jesucristo dijo yo soy el pan de vida y resulta que Jesucristo es el verbo de Dios, la palabra encarnada, la palabra de Dios manifestada en carne, hay que correr a la palabra, prestarle atención. No dejemos volar el pensamiento para otra parte cuando Dios esté ministrando su palabra. 

Cuando usted tiene la diligencia de correr al pan viene el vino y el vino es el gozo, la alegría, la palabra hecha una realidad entonces produce en mi ser, espíritu, alma y cuerpo, produce alegría y gozo, da resultado de servirle a Dios, es hermoso servirle a Dios, pero llenos del Espíritu Santo.

Lo que se ansía es el aceite, el aceite es la unción de fuego, el poder del Espíritu Santo en milagros en prodigios y la gente totalmente impactada, por ello vendrán a Cristo. Talita Cumi: a ti te digo iglesia, levántate, resplandece porque ha venido tu luz y la gloria de Yahvé ha nacido sobre ti. 

“y su alma será como huerto de riego” Un riego que lo riegan continuamente es fértil, la vida de Jesucristo está en nuestra ser, reverdecidos totalmente en medio de tanto pecado. Los padres de la Patria aprobando la adopción de criaturas inocentes por homosexuales y lesbianas, alienados totalmente por demonios y el pueblo de Dios sin la llenura del Espíritu Santo para avergonzar esas tinieblas.

Miremos como sigue diciendo: “…y nunca más tendrá dolor” porque es tanta la alegría en la llenura del Espíritu Santo que nunca más volvemos a sentir dolor.

El versículo 13 dice: “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor”.

La virgen se alegrará alabando y bendiciendo, todo esto lo hace su majestad el Espíritu Santo. Es el tiempo y el modo es diligencia.

El 14 dice: “Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová”. El sacerdote somos nosotros, nuestras alamas estarán llenas totalmente satisfechas con la llenura del Espíritu Santo. Si no estamos llenos del Espíritu Santo hay insatisfacción, falta algo y ese algo es el rebozar de la copa de la llenura de la Gloria de Dios.

Es con abundancia como se satisfará el alma del sacerdote, los que está en tinieblas tienen que ver esa gran abundancia en nuestras vidas.

Hechos de los apóstoles 10: 44 – 48

“Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.  Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.  Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.  Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?  Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días”.

Señales para los incrédulos y los creyentes hablaban en otras lenguas y eso lo produjo la palabra de Dios. Nosotros llevamos mucho tiempo escuchando la palabra de Dios ¿y dónde está el poder?

El pan está servido, el vino se ve muy poquito y el aceite se ve menos.

Esto no es más para nosotros, iglesia, hoy hemos decidido de todo corazón que nada va a ser más importante en nuestras vidas que la llenura del Espíritu Santo de Dios, no sabemos a cuantos va bautizar el Espíritu Santo en los próximos días, cuantos van a sentir  un impulso hacia las cosas de Dios, si has abierto tu corazón hoy estas palabras van a producir lo que produjeron en ellos.

Cuando sientan ese hablar en lenguas, sientan un gran gozo, un gran fuego, un gran poder, que de pronto se les entumecen los labios y en sus oraciones empieza a hablar otros idiomas, no lo retenga, fluya que es el Espíritu Santo haciendo una explosión en su vida, no  lo vaya a detener.

Por esta palabra los yugos ha sido rotos, toda cadena ha sido rota y lo mejor se va a experimentar a partir de hoy.

En el 47

“Fueron bautizados en nombre del Señor Jesús”. 

Fue tanta la unción que le rogaron que no se fuera, que les siguiera compartiendo la palabra. Eso en el nombre de Jesucristo, es lo que desato sobre todos ustedes, ese buscar a Dios en las primicias de la mañana, desato ahora ese estar en la presencia de Dios, para que Dios nos exalte en toda situación y en todos los lugares, lo desato ahora sobre todo tu pueblo, oh Dios, en el nombre de Jesucristo que así como estos le rogaron a Pedro, nosotros como tu pueblo nos mantengamos en esa misma actitud, en las reuniones rogándote e implorándote que seamos llenos del Espíritu Santo porque nada es más importante en nuestras vidas que eso.

La otra parte del modo es con la palabra de Dios. Es corriendo y con la palabra de Dios. Lee más y más palabra de Dios, Escucha más y usted se va llenando más del Espíritu Santo porque él fue el que inspiró la Palabra de Dios, los hombres no escribieron porque les dio la gana, escribieron inspirados por el Espíritu Santo de Dios.

Esa inspiración nos llega hoy a nosotros y nos mantendremos de gloria en gloria y de triunfo en triunfo.

II Crónicas 5: 10 – 14

“En el arca no había más que las dos tablas que Moisés había puesto en Horeb, con las cuales Jehová había hecho pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto.  Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, (porque todos los sacerdotes que se hallaron habían sido santificados, y no guardaban sus turnos;  y los levitas cantores, todos los de Asaf, los de Hemán, y los de Jedutún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas:)  Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.  Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.”.

El arca tipifica la presencia de Dios, en el arca depositaron la palabra de Dios, nosotros somos templo del Espíritu Santo, nosotros somos esos recipientes donde Dios ha vertido tanta agua que es su palabra, nos ha dado tanto pan que es su palabra.

Miremos el modo de Dios que para tener su presencia tiene que estar morando en nuestras vidas su palabra.
Estamos en comunión con Dios, hicimos un pacto y le dijimos a Jesucristo: Te recibo como Señor y Salvador, ya no vuelvo a mandar yo, sino que eres tú Señor. En cambio de esto Dios nos dio la salvación y la vida eterna.

Versículo 11 y 12 habla de pura alabanza 

Iglesia, este es otro modo la alabanza, Somos adoradores, es espíritu y en verdad y se ha repetido hasta la saciedad que la mejor manera de alabar a Dios, la más excelsa es la obediencia. En la obediencia a la palabra también podemos ministrar alabanza y elevar cánticos de todo corazón.

Nosotros somos esos cantores, esos sacerdotes que ministramos delante de Dios. 

Ese es el modo de Dios primero la palabra y segundo la alabanza. 

Nosotros dejamos entra todas las cosas a nuestras vidas, pero hasta hoy fue porque de ahora en adelante, nada más importante que la llenura del Espíritu Santo.

II Crónicas 7: 1 - 3

“Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa.  Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.  Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre”.

Dios nos está dando a conocer hoy como adquirir la llenura del Espíritu Santo y la mayoría nos lo está es recordando. Primero ser diligente, segundo escudriñar la palabra de Dios porque fue inspirada por el Espíritu Santo, lo tercero la alabanza.

“Cuando salomón acabó de orar descendió fuego del cielo…” A partir de hoy nuestras oraciones no van a ser cualquier tipo de oraciones, nuestras alabanzas no van a ser cualquier tipo de alabanzas, vamos a escudriñas la palabra porque el pan se tiene que convertir en vino y el vino en aceite. Desde hoy lo más importante para cada uno de nosotros es la llenura del Espíritu Santo.

Lugar

Romanos 8: 1

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.

El lugar es estar en Jesucristo, para ser llenos del Espíritu Santo es estar en Jesucristo. Nuestro edificio espiritual debe estar cimentado en la roca que es Jesucristo, debe estar parado ahí. Pero también vamos a habla de esta casa, porque dice la escritura que el lugar donde estaban los apóstoles se llenó de la gloria de Dios. 

II Crónicas 7: 11 – 16

“Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey: y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová y en su casa, fue prosperado.  Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio.  Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; sSi se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.  Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, a la oración en este lugar: Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre”.

Pongámonos de pie y vamos a decirle a Dios: “Padre celestial, Padre amado, Dios de Israel, nuestro Dios, el único que hace maravillas, has hecho maravillas en mi vida, pero voy por más así como Salomón que vio tu gloria en su propia vida y todo lo que hizo fue prosperado, ahora en el nuevo pacto tú me has dicho, a través de tu unigénito hijo Jesucristo que soy más que vencedor en toda situación por lo tanto a partir de este momento todo lo que haga será prosperado, ha sido ya bendecido y veré su gloria cada día y ni a izquierda ni a derecha, ni para atrás, tengo los ojos puestos en Jesucristo autor y consumador de la fe y esa fe me dice que soy más que vencedor porque esa es la victoria que ha vencido al mundo nuestra fe, sé Papito Dios que este lugar físico es casa de oración y puerta de los mismos cielos, la bendecimos, te damos gracias por este recinto, te damos gracias por el canal que has bendecido, que has utilizado para facilitárnosla, a él y a su familia bendiciones a granel que a partir de hoy toda la bendición sea sencillamente espectacular Dios mío, te damos gracias por él, te damos gracias por su familia porque ella es tuya. Te damos gracias por este lugar porque nosotros siendo llenos del Espíritu Santo de Dios, esta casa se llena de tu gloria y va a haber un avivamiento tan fuerte que nuestros vecinos nuestra ciudad y muchas personas serán conmovidas, las coyundas, las cadenas, los hombres fuertes, las potestades, los gobernadores de las tinieblas en estos lugares van a desparecer, van cayendo por la unción, porque el pan, tu palabra, en nuestras vidas, se ha convertido en vino, Hay gozo, hay alegría, hay esperanza. Y ahora que se manifieste tu poder. Lléname de tu gracia, lléname de tu Espíritu Santo. Papito Dios desato (con todo tu corazón le vas a decir esto) Papito Dios yo desato sobre mi vida la llenura, el derramarse, porque antes de derramarse algo tiene que ser lleno. Yo soy templo de tu Espíritu Santo, lléname de tu gloria y que esta se derrame y produzca en tu reino salvación de muchas almas ahora mismo desato sobre mi vida milagros y prodigios, desato el mover de tu Santo Espíritu, el fruto que yo por estar lleno de gozo, lleno de amor, lleno de fe, de templanza para decirle no al pecado, en el nombre de Cristo Jesús, a partir de hoy mi mejor esfuerzo, mi mejor disposición y tú oh Dios fluirás en la unción y en el poder. Te doy gracias ahora en el nombre de Cristo Jesús, desato eso sobre mi vida y sobre la iglesia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, Gracias Papito Dios, Amén.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Yo soy fuego



Éxodo 3: 1-5

“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.  Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.  Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.  Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.  Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es”.

Dios nos está hablando que cuando Dios nos llamó nosotros tuvimos ese fuego del Espíritu Santo. Él llenó nuestras vidas, nos transformó. Cuantos van a esas religiones y no pasa nada en sus vidas, no sienten el fuego.

Yo le preguntaba a una familiar: “¿usted ha sentido la presencia de Dios?” y me decía “¿Qué es eso?

¿Cuántos pueden decir que conocen un Dios vivo y real como nosotros lo conocemos? 

En este pasaje dice que la zarza ardía en fuego y no se consumía, esto significa que era algo sobre natural. El Dios todo poderoso se le había presentado a Moisés, el Dios que hizo los cielos y la tierra estaba hablando con el hombre. Dios tenía un propósito con Moisés y quería transformar esa vasija, pero le dijo que se descalzara, que se santificara, que en la presencia de Dios tiene que haber un cambio y una transformación. Cuando nosotros llegamos al Señor nosotros no lo estábamos buscando, él nos acogió. Él nos llamó y nos santificó y empezó a hacer cambios en nuestras vidas.

¿Por qué el fuego de la zarza no consumió a Moisés, por qué cuando Adán y Eva pecaron el fuego no los consumió? Dicen que Adán y Eva estaban revestidos de gloria y de poder, estaban desnudos y no sentían vergüenza, estaban revestidos de inocencia, de santidad y de pureza, estaban revestidos de la gloria, del poder, de la llenura del Espíritu Santo. Pero cuando pecaron se sintieron desnudos y el fuego se apagó en sus corazones. Así cuando dejamos la presencia de Dios se apagan nuestras vidas.

Dios no consumió a Adán  y Eva por su misericordia. Ellos se había puesto hojas para taparse, pero Dios los cubrió de pieles o sea que allí hubo un sacrificio de un cordero, estaba adelantándose al derramamiento de sangre que Jesucristo iba a hacer por cada uno de nosotros.

En Sodoma y Gomorra Dios consumió esa tierra porque había mucho pecado en ella.

En el antiguo pacto  ellos oían la voz de trueno de Dios y los israelitas le decían a Moisés que hablar el con Dios porque ellos tenía miedo.  Cuántos nos dicen oren por mí, porque ellos no quieren comprometerse con Dios.

Éxodo 19: 18

“Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera”.

Dios le dijo a Moisés que pusiera límite porque hasta los animales cuando entraban allí morían. Eso fue en el antiguo, pero en el nuevo testamento también cuando Ananías y Safira retaron al Espíritu Santo, también murieron. 

Dios es amor, pero también es fuego consumidor. Es por la sangre de Jesucristo que nosotros no hemos sido consumidos, que Dios nos mira con misericordia.

Cuando llegó Jesucristo la gracia de Dios llegó a nuestras vidas, pero no podemos convertir esa gracia de Dios en libertinaje. Nosotros tenemos que valorar esa gracia tan grande. 

Éxodo 20: 18 - 21

“Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos.   Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.  Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis. Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios”.

Había un fuego, pero Dios estaba en medio de la oscuridad. Jesucristo viene y alumbra nuestras vidas. 

 A veces nos conformamos con haber recibido a Cristo, pero no pedimos la llenura del Espíritu Santo, no permitimos que él moldee nuestros corazones, Dios le dijo a Nicodemo que tenía que nacer del agua y del Espíritu. Nicodemo sabía muchas letras, pero no había entendido esto que es revelado.

En I de corintios 2: 14 dice que el hombre natural no perciben las cosas que son del Espíritu. Solamente  el que está en el Espíritu puede entender las cosas del Espíritu. Si usted le habla a una persona que está en el mundo, de las revelaciones que Dios le ha dado, ella dice este está loco. Eso es locura para el mundo, pero poder de Dios para nosotros-

Deuteronomio 4:33

 Dice que Dios levantó a Elías en un carro de fuego con caballos de fuego, dicen que Eliseo estaba allí. ¿Por qué el fuego no consumió a Eliseo?, porque había fuego en el corazón de Eliseo. En el corazón de Eliseo había pasión por Dios. El fuego de Dios no nos quema no nos consume y no destruye, es cuando tenemos esa pasión por Dios.

“¿Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer?”.

Dice que nosotros hemos oído la voz de Dios y muchas veces Dios ha traído una y otra palabra y no hemos perecido por su infinita misericordia. ¿Cuántas veces se ha ido al mundo y han caído una y otra vez y por la misericordia de Dios no nos ha consumido? Nuestro Dios es fuego consumidor, nuestro Dios es amor y quiere que ese fuego arada en nuestras vidas.

En el 34 dice 

“¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos”?

El 35

“A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego”.

Cuantos hemos sentido la gracia de Dios, cuantos hemos visto sus milagros. Nosotros hemos visto milagros de parte de Dios, hemos visto su mano poderosa actuando a favor de nuestras vidas.

El fuego purifica, transforma.  Aquellos hombres en el horno de fuego no fueron consumidos por el fuego porque Jesucristo estaba con ellos y ellos pusieron toda su fe en Dios. Ellos sabían que tenían un Dios todo poderoso que se paseaba con ellos en medio de las angustias y de la tribulación. Hay que tener cuidado con desobedecer, porque verán consecuencias. Acaso estás pasando por pruebas, pero hay ese fuego en tu corazón, como Jeremías que había un fuego en su corazón que le obligaba a hablar.

¿Cuántas veces decimo es en vano ir a la oración, es en vano reunirme, es en vano yo no veo respuestas? Y Dios nos dice aguanta un poquito más en ese horno.

La fe se prueba en el horno, la fe se prueba en fuego para ver que hay en nuestro corazón, Entra en el horno de fuego y permite que Dios moldee tu corazón, así como una vasija de barro. Pero ¿cuántos se quedan en el proceso y se van? ¿Cuántos se quedan a medias? Por no permitir que Dios nos moldee nos quedamos en la mitad del proceso. No porque Dios no quiera sino porque nosotros no se lo permitimos y Dios te dice en esta mañana aguanta un poco más.

Dios quiere que nosotros perseveremos, que sigamos hacia adelante. Tu Dios, Nuestro Dios va a ver en nosotros el fuego.

Sobre qué estamos edificando cada uno de nosotros, Cuál es nuestro fundamento dice:

I Corintios 3: 11 

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,  la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.  Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.  ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

Si nosotros decimos que somos hijos de Dios, si decimos que somos guiados por el Espíritu Santo de Dios entonces las cosas que se nos presentan dirán si realmente somos hijos de Dios. Cuando viene la prueba de la fe,  Dios revela que hay fe en nuestro corazón. En todo momento el pueblo de Dios es probado: en la escasez, en la abundancia, en la enfermedad, en la salud, en todo tiempo y en todo momento.- A cada uno de nosotros Dios nos está probando. Cada uno somos probados de forma diferente porque Dios sabe qué hacer con nuestras vidas, él fue el que nos formó y sabe hasta dónde nosotros podemos soportar.

I Pedro 4: 12 - 13

“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,  sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría”.

A Jesucristo también le llegaron esos dardos de fuego del enemigo de que habla Efesios, pero cuando le llegaban, Cristo estaba lleno de la presencia de Dios.

¿Cuántas veces nos fortalecemos más en las cosas del mundo que por el Espíritu Santo?

En el nuevo pacto el Espíritu Santo mora en nosotros, pero él no puede morar en una vasija contaminada, que no permite que él nos moldee. Él quiere morar en cada uno de nosotros y el avivamiento que viene es para aquellos que viven en fuego, que estén llenos del Espíritu Santo. Él dice que va a venir por una iglesia gloriosa, sin mancha y sin arruga.

Muchas veces dejamos apagar ese fuego, ¿Cuántos ministerios han dejado apagar ese fuego? Y lo ha dejado apagar por el cuestionamiento, por las dudas, por el orgullo, por el resentimiento, han dejado apagar ese fuego.

I Pedro 1: 7 – 9

“Para que es sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;  obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas”.

Dice que el oro es algo perecedero, pero dice que se prueba en fuego y tiene mucho valor. Dios dice que la ciudad celestial es de oro puro.

Allá no entrará ninguna cosa inmunda, nosotros tenemos errores, pero Dios quiere que permitamos que él nos moldee.

Nuestra fe es probada para salvación de nuestra alma que es lo que a Dios le interesa. No le interesa nuestra apariencia, le interesa nuestra alma.

Cuando vino el Espíritu Santo en el Pentecostés, en los corazones de ese pueblo reunido en el aposento alto había pasión, había amor, había disposición y entrega. El Espíritu Santo no se hubiera derramado de esa manera si ellos no hubieran dispuesto sus corazones, si en esos corazones no hubiera existido el fuego de Dios.

En Lucas 24 dice que Jesús se les apareció a sus discípulos y no le reconocían, cuando partió el pan, dice que se abrieron sus ojos espirituales y lo reconocieron. Decían ellos que ardían sus corazones en el camino cuando ese hombre les hablaba. Jesucristo es fuego.

Que arda tu corazón en esta mañana con fuego por el Señor, allí en I Reyes 18 habla de los profetas de Baal, cuando desafiaron a Elías a ver cuál era el Dios Todopoderoso y él sabía que Dios tenía. 

I Reyes 18: 30

“Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado”.

El altar estaba arruinado, si tú has arreglado en esta mañana tu corazón para Dios, él te escucha porque es un Dios que responde por fuego. Y en el 31 y siguientes dice:

“Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. 
 Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña.  Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.  Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.  Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.  Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja”.

Un fósforo en carbón enciende un fuego, cuando dijo que pusieran agua uno piensa: “pero cómo va a hacer eso” “¿Cómo se va a encender el fuego en el altar si hay agua?”  Les voy a dar la respuesta que me dio el Espíritu Santo ayer: Miremos Cantares 8: 5 –7

“¿Quién es ésta que sube del desierto,  Recostada sobre su amado? 

Debajo de un manzano te desperté;  allí tuvo tu madre dolores,  allí tuvo dolores la que te dio a luz.
 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 

 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían”.

El amor de Dios hacia nosotros es fuerte. ¿Cómo será el de nosotros hacia él?

Dios nos cela, ¿nosotros lo celamos a él también? Dios aborrece las cosas del mundo, ¿nosotros también aborrecemos las cosas del mundo?

Es como en un matrimonio son los dos, el Espíritu Santo siempre está dispuesto, faltamos nosotros, falta nuestra disposición.

Lo que significan las aguas: “las muchas aguas no podrán apagar el amor”. Esa agua significa que no importa los problemas que estemos pasando, no importa las tristezas que estemos pasando, no importa las tribulaciones que estemos pasando, no importa las dificultades, no importa lo que estés pasando en este momento, pero si tú dispones tu corazón para el Señor, él es Dios y envía su fuego y consume, consume con su fuego toda tormenta, toda tribulación, toda angustia, toda prueba que nosotros estemos pasando.

Elías lleno de agua el altar porque, entregó las cargas,  había un pueblo atribulado que dijo: “hay Dios en Israel” “hay Dios Todopoderoso que oye las tribulaciones de su pueblo y Elías se burlaba de los sacerdotes de Baal y les decía: “dónde está su dios”.

Dice Deuteronomio 4:7  que Dios está cercano a nosotros que oye y está atento a lo que nosotros le pedimos, las otras naciones tenían dioses de plata, esculturas, pero nosotros tenemos un Dios vivo y real.

“Dios es Espíritu y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. Por eso muchas veces cuando nosotros oramos por orar nuestras oraciones no llegan, porque él solo escucha la oración en el Espíritu. Nosotros podemos cantar muchas cosas y tener una voz bonita y lo que sea, pero si no lo hacemos de corazón, no hay nada, estamos perdiendo el tiempo.

Dios está aquí en medio de nosotros, Dios es espíritu y aunque nosotros no le podemos ver como dice la palabra, a Jesucristo quién lo ha visto, pero es la fe la que nos dice que él está aquí en nuestras vidas y  en nuestro corazón y es la fe la que nos dice que nos ha prometido grandes cosas, que estamos probados en este momento, pero que saldremos como el oro.

Dios quiere que vivamos el gozo, porque a veces se nos va el gozo en medio de las pruebas y las dificultades, porque no tenemos ese fuego en nuestro corazón.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Mata y come



La trompeta de Dios está sonando hoy, para que nosotros como su pueblo nos apercibamos de lo que está pasando, de lo que él quiere para nuestras vidas.

Esta es una predicación profética: “He aquí yo vengo pronto reten lo que tienes para que nadie tome tu corona”.

Hechos 10: 9 – 16

“Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo”.

Nosotros tenemos que expresar una necesidad. Pedro tenía hambre. Le vino una revelación. Dios habla de la manera como él quiera. El lienzo habla del evangelio expresado al mundo entero, para la humanidad. Dios le estaba mostrando que el evangelio no era solo para los judíos sino para todos. Muchos no quieren recibirlo, pero es para todos.

Hoy nos están mostrando el lienzo de las promesas para que nosotros las cojamos. La mesa está servida y no puede ser despreciada por nosotros.

Cristo el Señor bajó al mundo entero.

“Mata y come” el Señor nos está diciendo que tomemos porción. No es hora de quedarnos quietos, de dormir, levantémonos y echemos mano de lo que Dios nos ha regalado, en el tiempo de sus benditas promesas, levántate y come, estoy comiendo de la palabra de Dios, ¿cuántas promesas Dios nos ha dado a cada uno de nosotros, cuánto hemos comido?

¿Cuántos hemos dicho esta palabra no es para mí, despreciamos la palabra y tenemos la comida por inmunda? En ested pasaje el Espíritu Santo fue específico para Pedro, hoy el Espíritu Santo es específico para tu vida: “Levántate y come”.

En el versículo 14 dice Pedro: “no Señor porque no he comido nunca ninguna cosa común o inmunda” muchas veces nos llenamos de religiosidad. 

El versículo 15: “lo que Dios limpió no lo llames tú común”. No tengas por inmunda la palabra de Dios, para que no te pierdas las promesas que Dios te da en sueños, en revelaciones, a través de un canal, a través de la predicación, a través de la oración para que no lo desprecies. Dios insiste para que seamos bendecidos, que tomemos la actitud de levantarnos a comer. 

En el versículo 16 Pedro tenía hambre y no comió lo que Dios le estaba dando. Cuantas veces nosotros con necesidades y el Espíritu de Dios nos dice recoge y nosotros no lo hacemos. Puede ser que a veces pedimos de labios para fuera, pero sin creer.

Dios ha traído toda clase de palabra en este lugar, de restauración, de avivamiento, de profecía y algunos cogen y otros no, ¿por qué?, si la palabra es para todos, la bendición es para todos. Dios nos dice hoy que dejemos la religiosidad y que tomemos lo que él nos ofrece.

Digámosle a Dios: “yo dejo la religiosidad, dejo a un lado el menospreciar la comida, menospreciar la mesa, dejo eso a un lado y hoy recojo lo que tú me estás dando en este momento, Señor, hoy recojo tus promesas, Padre, en el nombre de Jesucristo”.

Acá no venimos a perder el tiempo sino a obtener la bendición.

Hay hijos que no oyen la voz de Dios

Lucas 15: 25- 31

“Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;  y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.  El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.  Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.  Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.  El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”.

Se habla mucho del hijo pródigo, del que mal gastó todo el dinero, pero no se habla casi del otro hijo.
Este hijo pensaba que no había desobedecido.

Cuantas veces decimos llevamos tantos años en el Señor y clamo y no recibo respuesta.

El pensaba que no había desobedecido, pero si lo había hecho porque no había tomado lo posición de hijo. Porque cuando uno es hijo se apropia de lo que el papá le da.

El otro se apropió y gastó lo que tenía.

Es posible que nosotros no hayamos apropiada de que tenemos un Padre excelente, un Padre proveedor que lo que pedimos él nos lo da, porque él conoce nuestra necesidad. Muchas veces perdemos la posición de hijos, porque sabiendo lo que tenemos en Jesucristo no lo tomamos, sabiendo la autoridad que tenemos como hijos no la ejercemos, sabiendo que tenemos palabra en nuestro corazón no la declaramos con fe.

Tenemos todo el derecho por ser hijos, por ser hijos, coherederos con Cristo y no hemos querido tomar posesión.

¿No se siente amado por Dios, no se siente heredero? El hijo de este pasaje se sentía como un jornalero. No podemos sentirnos inferiores a lo que realmente somos, porque de pronto quedamos fuera. Los hijos están dentro y disfrutan de lo que Dios da, los reyes disfrutan de la realeza.

“Tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas”, todo lo que el Padre tiene es mío, es tuyo, es nuestro porque Dios nos lo dio.

Hoy el Espíritu de Dios te dice: “Todo lo mío es tuyo”, ¿lo cree?, ¿lo está arrebatando?

Dios dice “yo soy Yahvé de toda carne ¿habrá algo difícil para mí?” Que te está pareciendo difícil que no lo puedes ver, que la religiosidad no te lo deja ver. Abre tu corazón en este día.

Dios no se reservó nada, este padre no se reservó nada, Dios tampoco, no se reservó a su hijo amado, mucho menos las cosas materiales y toda clase de bendiciones espirituales, no se reservó nada por amor a nosotros.

Retenga

Apocalipsis 3: 11

“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”.

Retenga esta palabra para que nadie tome tu corana  que es tu realeza.

Reten la palabra, las promesas de Dios para que el enemigo no te quite nada. Retén lo que tienes.

Hoy viene Dios con su palabra, así la tengamos por tardanza viene hoy.

Que nadie nos quite la posición que tenemos en Jesucristo. El diablo sabe la posición que tenemos y por eso nos la quiere quitar.
El enemigo molesta tanto porque él sabe que si le declaramos la palabra él tiene que marcar retirada.

Espada 

I Samuel 17: 41 – 54

“Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él.  Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.  Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.  Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.  Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.  Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.  Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la linea de batalla contra el filisteo.  Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.  Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.  Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.  Levantándose luego los de Israel y los de Judá, gritaron, y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.  Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los filisteos, y saquearon su campamento. Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda”

David era un muchacho y no se sintió menos. Algunos nos sentimos menos por cantidad de cosas la edad y otras cosas, no se sienta menos que la bendición es para todos.

En el Versículo 41 Cuantas veces nos ha despreciado el enemigo y a veces nos dejamos convencer.

En el 43, El enemigo nos maldice, los hijos del diablo nos maldicen y Yahvé Dios nos bendice, los enemigos maldicen este lugar, pero Dios lo bendijo, Dios lo destinó para que hiciéramos oración y mientras más maldicen más bendice Dios.

No se coma el cuento cuando le manden maldiciones, usted es un bendito y está en bendición-

El enemigo intimida, pone miedo, para que usted crea que está mal en todas las áreas. 

“Vos de júbilo y de salvación hay en la tienda de los justos”. “La diestra de Jehová hace proezas, la diestra de Jehová sublime es”.

Goliat maldijo por sus dioses. A nosotros nos maldicen por yesos y por brujería, pero nosotros tenemos al Dios vivo Yahvé su nombre.

Entre David y Goliat era una pelea de vida o muerte, así es hoy es una palabra de vida o muerte, y la tenemos que coger hoy, se vive por esta palabra si se recibe.

En el 45, cuantos provocan a nuestro Dios, declárele al enemigo la palabra, “has provocado al Dios de los escuadrones”. Mata al diablo con la espada de dos filos: la palabra.

Declaró yo te venceré, eso debemos declara al enemigo. 

Tome su armamento, tome la palabra que Dios le ha dado. 

“Y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel”: y todo este barrio sabrá que Dios está en este lugar, sabrá que en este lugar se invoca el nombre de Jesucristo y todos sabrán que Dios hace proezas en este lugar. Dios no nos trajo aquí a perder el tiempo y si Dios nos trajo a este lugar no nos trajo a perder el tiempo.

Sabremos todos nosotros que Jehová pelea por ti y por mí. No es en nuestras fuerzas es por el poder del Espíritu Santo que se sacuden los mismo infiernos.

David no tenía armas y Dios le dio una estrategia con una honda y con una piedra y con eso venció. ¿Qué estrategia nos ha dado a nosotros? Para que las usemos y no las hemos querido usar.

Hoy la batalla es de Jehová y Jehová entregara en nuestras manos la bendición hoy. 

En el 48 dice que David no se quedó quieto sino que se dio prisa y corrió a la línea de batalla. David no se quedó quieto David dio el paso: levántate y come.

En el 49 dice que David tomó la roca que era lo que tenía, Jesucristo es la roca, parémonos en esa roca.
El mundo pelea en sus fuerzas nosot5ros no porque nosotros no somos del mundo.

David tomó el armamento del enemigo y con eso mismo le dio duro. Las cosas no son a medias, David hasta que no vio su triunfo no se quedó quieto. Así usted hasta que no vea las bendiciones en su mano no se quede quieto.

David despojó al gigante, cual es nuestro gigante, para que oigamos esta palabra: mata  y come.

Los israelitas saquearon el campamento y nosotros a veces nos dejamos saquear. ¿Vamos a seguir permitiendo que el enemigo se nos lleve todo?, las finanzas, la salud, el área sentimental. No levántese y arrebate lo que suyo es. 

Isaías 49: 1-3

“Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.  Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba;  y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré”.

Oídme los infiernos Satanás y sus demonios: “Jehová me llamó desde el vientre de mi madre”, Jehová te escogió desde antes de la fundación del mundo, por eso eres un bendito de Dios.

Digamos: “Jehová me llamo en las entrañas de mi madre, él tuvo memoria de mí, se acordó de mí”, que esto lo escuchen tus enemigos.

Eres un bendito de Dios, un escogido de Dios, ¿quién acusará a los escogidos de Dios?, si Dios es el que justifica, ¿quién condenará a los benditos de Dios? Si Cristo nos justificó con su preciosa sangre. 

Estamos en la mente de Dios, a Dios no se le ha olvidado que somos sus hijo, sus herederos.

Que esa espada de dos filos corte cabezas.

No se sienta un desprotegido. Mi siervo eres, porque en ti me gloriaré, porque eres mi hijo. 

Cadenas

Hechos 12: 6-7

“Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.  Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos”.

Estaba encerrado, encadenado, con guardias adentro y afuera. 

Que está estorbando su bendición, que lo tiene encadenado. 

La luz de Jesucristo resplandece en este día para esa cárcel en la que se está viviendo. El Espíritu de Dios está sobre ti y sobre mí para liberar a los oprimidos. Ahora Cristo con su palabra toca nuestro corazón.
Las cadenas se cayeron de sus manos, Pedro se levantó.

Bombas

La bomba al reventarse hace ruido, cuando el enemigo asusta hace ruido, pero cuando nosotros declaramos la palabra también hay un ruido de las bendiciones de Dios.

Dios quiere que usted le quite hoy al enemigo lo que es suyo.

El enemigo intimida y pone miedo para que usted no siga pidiendo a Dios y si nos vamos a dejar llenar de miedo no vamos a recibir nada, además pone pereza, desanimo, enfermedad, pone cobardía.

No haga caso de eso que somos más que vencedores.

Nehemías 6: 1 – 5

“Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe, y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas),  Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal.  Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.  Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera.  Entonces Sanbalat envió a mí su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano”,

Mire como persiste el enemigo para sacarlo a usted de la bendición y usted no persiste para entrar.

Los enemigos vieron que no había ningún hueco. Nosotros no podemos dejar ningún hueco por el cual el enemigo entre y nos quite la bendición.

Ciérrele todo portillo, toda puerta que tenga abierta al enemigo.

El enemigo nunca va a querer el bien para usted, va a querer hacerle mal, verlo enfermo, arruinado, verlo fuera de las cosas de Dios, quiere verlo en condenación. El enemigo persiste porque le interesa su alma.

Dios quiere que seamos de determinación, determine usted de que bando está, determine que usted va a matar y a comer hoy.

Dígale al enemigo: yo estoy haciendo una gran obra, persistiendo en el Señor  y no me voy a salir, no voy a desistir. 

Hechos 2: 1- 6

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.  Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;  y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.  Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.  Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua”.

Estruendo: la bomba de las bendiciones de Dios, llenó todo dice la escritura, la presencia de Dios llena todo. 

Sobre todos ellos llegó el Espíritu de Dios que acá va a llegar sobre todos los que acá estamos. 

Créale el Señor y recibirá grandes bendiciones