sábado, 11 de abril de 2015

La Iglesia en el poder del Espíritu Santo (Últimos tiempos)




1.       Introducción

Apocalipsis 15:8

“Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles”.

El templo somos nosotros, el humo es la santidad.

Esa es la iglesia de los últimos tiempos, por lo tanto tenemos que empezar a fluir en el Espíritu.

La gloria es que llegue la tentación y nos resbale, lo más lindo es que no sucumbamos una y otra vez en los mismos pecados.

Eso de que somos seres humanos ya suena a disculpa. Si lo somos, pero ya somos templos del Espíritu Santo. Esa humana debilidad Dios la convirtió en Divina fortaleza.

Hay que buscar mucha a Dios en congregarnos, en reunirnos.

Juan 25: 5

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.

Entendemos que separados de Cristo no podemos hacer nada. Dependemos ciento por ciento de Jesucristo. Tenemos que ir a las rodillas para que Dios confirme sus deseos en nosotros. 

Nos tenemos que convencer de que sin el nada podemos hacer, declarémonos hoy Cristodependientes, espiritusantodpendientes.

Pongamos en primer lugar a Yahvé Dios en nuestras vidas.

Juan 5: 30

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”.

No puedo hacer nada por mí mismo. Cristo estaba conectado al padre y no hacía nada que fuera la voluntad del padre.

Dice la palabra: “hágase tu voluntad”, y nosotros haciendo lo que nos da la gana. 

Isaías 60: 1 – 3

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.  Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”.

Esa es la iglesia que Dios quiere ver, una iglesia resplandeciente.

“Levántese hacia mi hacia mi perfecta voluntad”, dice el Señor. 

Una de las cosas que Satanás más quita es el gozo.

Si nos dejamos quitar esa bendición del gozo, ofendemos a quien nos dio esa bendición.

  2. vemos que nos llegó el amanecer.

Los que no tiene a Cristo van a ver la luz y la van a ver en nosotros.

Salmos 27: 1

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”

El temor al futuro no nos deja ver la luz de Dios. 

Yahvé es la luz y la fortaleza. Si se desanima lea este versículo. 

Juan 2: 19

“Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”.

Viene el enemigo y con seguridad Dios lo saca de ahí.

II Corintios 2: 17

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.

Con esto se demuestra que cuando se recibe a Cristo se recibe al Espíritu Santo.

Por eso no podemos ser esclavos.

La Iglesia de los últimos tiempos tiene que tener mucha libertad. Debemos ser libres del pecado, estamos en mucha libertada para hacer la santa voluntad de Dios.

Somos esclavos de Cristo para hacer la perfecta voluntad del Padre.

Si hicimos un pacto y le entregamos nuestro corazón a Cristo, ¿con qué derecho se lo volvemos a quitar?

Jeremías 23: 29

“¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?”

Esta es la Iglesia de los últimos tiempos: que lo que salga por nuestros labios  fuego es. 

II Crónicas 7: 1 – 3

“Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre”.

Habla de la unción como en apocalipsis 15: 8 que vimos al principio. Cómo sería esa unción que el fuego consumió el holocausto.

3.       Manifestaciones del Espíritu Santo

Lucas 3: 21 – 22

“Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,  y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia”.

3.1. En forma de paloma.

Para que la gente lo viera. 

“orando, el cielo se abrió”, cuando oramos en el nombre de Jesús, el cielo se abre y Dios escucha.

Allí, estaban Presentes las tres manifestaciones de Dios, El Hijo, el Espíritu Santo y el Padre.

El Padre y el Espíritu, los dos dieron testimonio del Mesías.

No entendemos por qué decimos que tenemos al príncipe de paz en nuestros corazones y andamos en desasosiego.

El Espíritu Santo se quiere manifestar corporalmente en el cuerpo de Cristo, en su pueblo, dondequiera  que estemos: en el trabajo, en el estudio, Dios quiere hombres y mujeres llenos de paz y gozo y que esté, desde el cielo, Dios diciendo ese es mi cuerpo.

3.2. Inspiración 

II Pedro 1: 16 – 21

“Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

Dice el Espíritu Santo que los que allí escribieron es porque creyeron y vieron. Parte de lo sobrenatural, de Dios.

Esto hace que sea la palabra de Dios. Tenemos la profecía más segura, la palabra de Dios. Oramos para que el Espíritu Santo nos dé inspiración. 

El Espíritu Santo se manifiesta en nosotros como vida de ejemplo.

Mateo 10: 20

“Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros”.
Ande en santidad y él lo guiará.

3.3. En el aceite de la unción

Salmos 89: 20

“Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción”.

Lucas 4: 16 - 22

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;  
A predicar el año agradable del Señor.
Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?”

I Juan 2: 20

“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”.

I Juan 2: 27

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

El aceite se usa para la unción y también para las lámparas. El Espíritu Santo en nosotros es el que nos ayuda a vivir la palabra y en obediencia. Si no somos ungidos no somos nada en la oración.

Ya no somos nosotros los que debemos ser reconocidos sino que le que sebe ser reconocido es Cristo. 

Significa que el Espíritu Santo está en nuestras vidas y de nosotros deben salir, también palabras de gracia, no de maldición ni de destrucción. 

En los dos versículos el Espíritu Santo le apunta a la permanencia en Jesucristo, donde usted esté será respaldado por el Espíritu Santo.

Hechos 2: 1 – 4

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

3.4. Como viento recio, lenguas como de fuego, otras lenguas.

La gran función es glorificar a Jesucristo.

El poder de Cristo es ilimitado. Es el tiempo de meternos con Dios, ahora va a manifestarse en su iglesia es hora de sumergirnos en el océano de Dios. 

El poder sobrenatural que en nosotros va fluir va a ser importante. 

Hechos 19: 13

“Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo”.

Conocían a Jesús y a Pablo por la unción.

Hay que hacer mucha oración para que la unción fluya de tal manera que caiga todo. 

¡Vamos a marcar la diferencia!

domingo, 5 de abril de 2015

De la valentía a la santidad



Ser valiente es tener determinación, es ser sagaz, es tener valor, se valeroso, es tener voluntad, tener gallardía. ¿Sera que lo somos? 

Yo le decía a Dios: Señor te doy gracias por esta palabra porque me la has hecho vivir.

El señor no está llamando a ser guerreros, a luchar y a batallar por cada una de nuestras bendiciones.

Vamos a imaginar que Dios nos pone a cada uno a construir una casa, esa casa es su vida y esa casa se está construyendo en un territorio de guerra.

Hubo un hombre que el Señor le hizo un llamamiento y le ordenó que construyera un orfanato en Sudan en medio de la guerra y era en el límite de los dos bandos de la guerra y él hizo conforme a la voluntad de Dios.

Josué 1: 6 – 7

“6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas”.

Esta palabra la hemos visto una y otra vez y no la hemos vivido. 

No dice que en algunas cosas dice que en todas. Si somos esforzados para construir esa casa, por más problemas que vengan, el Señor te prosperará en todas las cosas que emprendas.

Ser valiente en los caminos del Señor no es una opción, es una orden. 

Mateo 11: 12

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”.

Antes volvamos al hombre del orfanato, ese hombre consiguió el dinero de donde no lo tenía y, contra los imposibles,  terminó la construcción del orfanato y al otro día el enemigo le destruyó todo.

Dios utilizó su esposa y ella le dijo “te vas a quedar llorando, vuelve y constrúyelo”.  Cuantas veces vengan las pruebas y las dificultades, Dios nos ha llamado a que volvamos a construir esa casa. Y eso se hace con la fe. 

La valentía la conseguimos en la oración que es donde nos fortalecemos.

Estamos luchando contra un enemigo derrotado, entonces por qué, muchas veces, nos quedamos llorando y nos sentimos derrotados.

Cómo se sentiría aquel hombre cuando vio todo destruido y volvió a la ciudad y nadie le tendió la mano, pero Dios le prosperó y volvió a construir.

Los violentos son los que arrebatan. Solamente los valientes y los violentos podrán llegar a la santidad a la cual Dios está llamando. 

Dios dice que él viene por un pueblo que esté en fuego. Los ojos de Cristo son como fuego solo verá a un pueblo que está en fuego. 

En Josué 1: 7

Dios nos ha llamado a cuidar.

Dios nos ha dado un ministerio y Dios te demanda a que prediques su palabra y debes empezar por tu casa. Dios te entrega a tu familia para que le prediques.

Dios nos nada a que cuidemos su palabra.

¿Dónde están esos valientes como Daniel, como Josué?

Nosotros no somos de los que retrocedemos sino de los que vamos hacia adelante.

Ser valiente implica sacrificio,  esfuerzos y cansancio.  Esto es lo que nuestra carne no quiere.

II Samuel 7: 1 y siguientes

“1 Aconteció que cuando ya el rey habitaba en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor,"

Acá el Señor dice que ya estás habitando en tu casa en medio de ese territorio de guerra y cuando terminas, Dios te da la victoria. Dios tiene un propósito y ese propósito es la bendición de los que está a tu alrededor. El propósito es bendecir todos los que está alrededor de ti.

Ya entraste en el reposo del Señor, pero solo si somos valientes podemos entrar al lugar santísimo que es donde Dios nos da el reposo.

2 dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas. 3 Y Natán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo. 

“4 Aconteció aquella noche, que vino palabra de Jehová a Natán, diciendo: 5 Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo. 7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado yo palabra a alguna de las tribus de Israel, a quien haya mandado apacentar a mi pueblo de Israel, diciendo: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedro? 8 Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. 10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como al principio”, 

Ese hombre empezó a construir afligido 

“11 desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa”. 

Dios te hará casa, pero solamente si eres valiente.

“12 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino”. 

No solamente tú serás bendecido, recuerda que será bendecido los que están alrededor,  tu familia. 

13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 15 pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente”. 

Nadie podrá derrumbar el orfanato porque fue Dios quien se lo mandó a hacer, no fue el hombre. 

“17 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David. 18 Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?"

El rey David entró en la presencia del Señor, en el lugar santísimo.

“19 Y aun te ha parecido poco esto, Señor Jehová, pues también has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. ¿Es así como procede el hombre, Señor Jehová?”

Vendrán grandes maravillas porque Dios hace maravillas.

“20 ¿Y qué más puede añadir David hablando contigo? Pues tú conoces a tu siervo, Señor Jehová. 21 Todas estas grandezas has hecho por tu palabra y conforme a tu corazón, haciéndolas saber a tu siervo”. 

Dios ha hecho conforme a su corazón.

“22 Por tanto, tú te has engrandecido, Jehová Dios; por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos. 23 ¿Y quién como tu pueblo, como Israel, nación singular en la tierra? Porque fue Dios para rescatarlo por pueblo suyo, y para ponerle nombre, y para hacer grandezas a su favor, y obras terribles a tu tierra, por amor de tu pueblo que rescataste para ti de Egipto, de las naciones y de sus dioses”. 

Dios pagó un precio por nosotros en la cruz del Calvario.

“24 Porque tú estableciste a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre; y tú, oh Jehová, fuiste a ellos por Dios”. 

Se ha establecido que tú eres el pueblo de Dios para siempre. 

“25 Ahora pues, Jehová Dios, confirma para siempre la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, y haz conforme a lo que has dicho. 26 Que sea engrandecido tu nombre para siempre, y se diga: Jehová de los ejércitos es Dios sobre Israel; y que la casa de tu siervo David sea firme delante de ti. 27 Porque tú, Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, revelaste al oído de tu siervo, diciendo: Yo te edificaré casa. Por esto tu siervo ha hallado en su corazón valor para hacer delante de ti esta súplica”. 

Dios le dijo al oído y lo podemos escuchar al oído cuando estamos en el lugar santísimo.

“28 Ahora pues, Jehová Dios, tú eres Dios, y tus palabras son verdad, y tú has prometido este bien a tu siervo. 29 Ten ahora a bien bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti, porque tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre”.

Lo pueden creer. Dios nos va a demandar esta palabra.

Cuando dejamos entrar el odio en nuestro corazón le estamos entregando el corazón al enemigo.

Dios ya nos dio la victoria. Estamos en constante guerra hasta que el Señor venga por nosotros.

II Samuel 10; 1 y siguientes

“1 Después de esto, aconteció que murió el rey de los hijos de Amón, y reinó en lugar suyo Hanún su hijo. 2 Y dijo David: Yo haré misericordia con Hanún hijo de Nahas, como su padre la hizo conmigo. Y envió David sus siervos para consolarlo por su padre. Mas llegados los siervos de David a la tierra de los hijos de Amón, 3 los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún su señor: ¿Te parece que por honrar David a tu padre te ha enviado consoladores? ¿No ha enviado David sus siervos a ti para reconocer e inspeccionar la ciudad, para destruirla? 

Imagínense a ese hombre que estaba construyendo ese orfanato, empezaron a murmurar contra él.

4 Entonces Hanún tomó los siervos de David, les rapó la mitad de la barba, les cortó los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y los despidió. 5 Cuando se le hizo saber esto a David, envió a encontrarles, porque ellos estaban en extremo avergonzados; y el rey mandó que les dijeran: Quedaos en Jericó hasta que os vuelva a nacer la barba, y entonces volved. 6 Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, enviaron los hijos de Amón y tomaron a sueldo a los sirios de Bet-rehob y a los sirios de Soba, veinte mil hombres de a pie, del rey de Maaca mil hombres, y de Is-tob doce mil hombres”. 

Que gran multitud, nosotros vemos los problemas y los vemos enormes y no nos acordamos que Dios es más grande que esos problemas.

“7 Cuando David oyó esto, envió a Joab con todo el ejército de los valientes”. 

De los valientes, tú eres valiente, tú haces parte del ejercito de Dios.

“8 Y saliendo los hijos de Amón, se pusieron en orden de batalla a la entrada de la puerta; pero los sirios de Soba, de Rehob, de Is-tob y de Maaca estaban aparte en el campo”. 

Dios nos quiere en el orden de Batalla, adelante. 

“9 Viendo, pues, Joab que se le presentaba la batalla de frente y a la retaguardia, entresacó de todos los escogidos de Israel, y se puso en orden de batalla contra los sirios. 10 Entregó luego el resto del ejército en mano de Abisai su hermano, y lo alineó para encontrar a los amonitas. 11 Y dijo: Si los sirios pudieren más que yo, tú me ayudarás; y si los hijos de Amón pudieren más que tú, yo te daré ayuda. 12 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere”. 

El pueblo que el Señor te ha dado es tu famili.

13 Y se acercó Joab, y el pueblo que con él estaba, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él. 14 Entonces los hijos de Amón, viendo que los sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai, y se refugiaron en la ciudad. Se volvió, pues, Joab de luchar contra los hijos de Amón, y vino a Jerusalén. 15 Pero los sirios, viendo que habían sido derrotados por Israel, se volvieron a reunir. 16 Y envió Hadad-ezer e hizo salir a los sirios que estaban al otro lado del Eufrates, los cuales vinieron a Helam, llevando por jefe a Sobac, general del ejército de Hadad-ezer. 17 Cuando fue dado aviso a David, reunió a todo Israel, y pasando el Jordán vino a Helam; y los sirios se pusieron en orden de batalla contra David y pelearon contra él”. 

Pasando el Jordán. Dios nos está llamando a ser valientes y esforzados.

“18 Mas los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac general del ejército, quien murió allí. 19 Viendo, pues, todos los reyes que ayudaban a Hadad-ezer, cómo habían sido derrotados delante de Israel, hicieron paz con Israel y le sirvieron; y de allí en adelante los sirios temieron ayudar más a los hijos de Amón.

Ese hombre después de reconstruir el orfanato nunca más volvieron en su contra. El señor lo mando porque iba a bendecir a esos niños. Era rescatar esos niños para la gloria de Dios. A esos niños los reclutaban para la guerra. Los niños se entregaban a él para que Dios pusiera otra arma en sus manos, esa arma  es la palabra de Dios.

Dios nos está llamando a Santidad.

Proverbios 16: 24

“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”.

Dios te ha puesta a pronunciar  su palabra y la palabra de Dios es miel, Dios te ha puesto como atalaya, como valiente, te ha puesto ahí en las filas para que declares la palabra de Dios, a toda tu familia, a los que están a tu alrededor, porque esa palabra que sale de tu boca será medicina para sus huesos, para sus almas.

Nahúm 1

“1 Profecía sobre Nínive. Libro de la visión de Nahum de Elcos. 2 Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos. 3 Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. Jehová marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies”. 

Si sabemos cuán grande y cuan poderoso es Jehová de los ejércitos por qué nos sentimos derrotados. Cuando recibiste a Cristo recibiste salvación y vida eterna y recibiste poder y autoridad. El Señor tiene pode.

“4 El amenaza al mar, y lo hace secar, y angosta todos los ríos; Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida. 5 Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan”.
 
El enemigo se derretirá delatante de ti porque Jehová va delante de ti como poderoso gigante.

“6 ¿Quién permanecerá delante de su ira? ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas. 7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían”. 

Cuando a ese hombre le destruyeron el orfanato Jehová le fortaleció.

“8 Mas con inundación impetuosa consumirá a sus adversarios, y tinieblas perseguirán a sus enemigos. 9 ¿Qué pensáis contra Jehová? El hará consumación; no tomará venganza dos veces de sus enemigos”. 

Cuando eres fiel a su llamado dios hará crecer tu ministerio. No le pongas límites a lo que haces para Dios porque Dios no le pone límites al propósito que tiene contigo. Todo lo que hagamos para Dios lo debemos hacer con amor.


1:10 Aunque sean como espinos entretejidos, y estén empapados en su embriaguez, serán consumidos como hojarasca completamente seca. 11 De ti salió el que imaginó mal contra Jehová, un consejero perverso. 12 Así ha dicho Jehová: Aunque reposo tengan, y sean tantos, aun así serán talados, y él pasará. Bastante te he afligido; no te afligiré ya más. 13 Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas. 14 Mas acerca de ti mandará Jehová, que no quede ni memoria de tu nombre; de la casa de tu dios destruiré escultura y estatua de fundición; allí pondré tu sepulcro, porque fuiste vil. 15 He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz. Celebra, oh Judá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más volverá a pasar por ti el malvado; pereció del todo.

Acá está hablando de Nínive.

Y luego dice: Celebra pueblo mío.

Nahúm 2

“1  Subió destruidor contra ti; guarda la fortaleza, vigila el camino, cíñete los lomos, refuerza mucho tu poder”. 

Sumergiéndonos en el lugar santísimo. Nos manda a que vigilemos nuestro camino. La oración tiene que ser una constante.

2 Porque Jehová restaurará la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque saqueadores los saquearon, y estropearon sus mugrones. 3 El escudo de sus valientes estará enrojecido, los varones de su ejército vestidos de grana; el carro como fuego de antorchas; el día que se prepare, temblarán las hayas. 4 Los carros se precipitarán a las plazas, con estruendo rodarán por las calles; su aspecto será como antorchas encendidas, correrán como relámpagos. 5 Se acordará él de sus valientes; se atropellarán en su marcha; se apresurarán a su muro, y la defensa se preparará”. 

Vamos al 11

“¿Qué es de la guarida de los leones, y de la majada de los cachorros de los leones, donde se recogía el león y la leona, y los cachorros del león, y no había quien los espantase? 12 El león arrebataba en abundancia para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas, y llenaba de presa sus cavernas, y de robo sus guaridas. 13 Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y espada devorará tus leoncillos; y cortaré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá la voz de tus mensajeros”.

Dónde están esos leones que arrebatan la presa.

Juan 20: 11 - 20

“1 Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; 12 y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.  13 Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. 14 Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús. 15 Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? 

No llores, Dios nos está llamando a que nos levantemos.

Vuelve y construye la casa.

jueves, 2 de abril de 2015

Una decisión



Lo que distingue a la Iglesia de Cristo es el fruto.

Para el arrebatamiento las profecías están cumplidas, Jesucristo no ha venido por pura misericordia.

Estamos en los postreros días.

I Corintios 3 – 16

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

Esta palabra nos trae una concienciación. La palabra trae edificación, consolación, exhortación.

Tenemos que entender de una vez por todas que somos templos del Espíritu Santo y que debemos tener esa morada siempre limpia.

I Reyes 18: 20 – 22

“Entonces Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.  Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres”.
  
No somos conscientes de que Dios habita en nosotros. Dios nos regala la salvación y de encima nos hace templos del Espíritu Santo.

Pero nosotros empezamos a revolverle pecado cuando Dios dice que sin santidad nadie verá a Dios. 

El versículo 22 vemos que la mayoría son paganos y la minoría es el pueblo de Dios.

Dios quiere que nos decidamos por él.  Al que sigue a Dios le va bien en todo. Dice la escritura que “somos más que vencedores”.

Dios le dice a su profeta: “dile a mi pueblo que me siga de corazón”. Al que lo haga, Dios lo va a levantar en gran manera.

Esto de reunirnos es muy importante porque aprendemos. Lo que hay que decir hoy es que hasta cuándo vamos a hacer lo que nos da la gana.

El Evangelio no es más o menos, el Evangelio es radical, o usted es o no es, pero no hay términos medios.

I Corintios 1: 18

“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”.

El símbolo es el poder del Espíritu Santo. Es una iglesia llena del Espíritu Santo.

Dios está llamando a que tomemos una decisión y es HOY. Lo de Dios no es externo, es interno.

La Iglesia de Jesucristo es una iglesia que renuncia totalmente al mundo. La palabra de la cruz es renuncia a todo pecado.

1.       Adulterio espiritual 

II Reyes 17: 38 – 41

“No olvidaréis el pacto que hice con vosotros, ni temeréis a dioses ajenos; mas temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos. Pero ellos no escucharon; antes hicieron según su costumbre antigua. Así temieron a Jehová aquellas gentes, y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos; y también sus hijos y sus nietos, según como hicieron sus padres, así hacen hasta hoy”.

En la sabiduría todo se aprovecha, el tiempo hay que aprovecharlo.

La única justicia se llama Jesucristo.

Muchísimos niños mueren diariamente de hambre, esta es la justicia humana.

Dios trae esta palabra con afán hoy, Dios está apurado. Hay una decisión que tomar y el día es hoy, el único día es hoy. 

Esta palabra es para reconvenirnos, pues revolvemos mucho el mundo con la vida espiritual. Dios nos dice que no más mixtura. Hoy, pues, es la decisión.

Oseas 10: 1 -2

“Israel es una frondosa viña, que da abundante fruto para sí mismo; conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos. Está dividido su corazón. Ahora serán hallados culpables; Jehová demolerá sus altares, destruirá sus ídolos”.

Se dicen que son cristianos, pero ¿dan frutos por sí mismos?

Está dividido su corazón.

Dios es Dios santo, nosotros somos templos del Espíritu Santo y él nos dio capacidad de ser santos, a ser apartados del pecado. 

Andamos con el mundo juntos, pero no revueltos.

Santiago 4: 8

“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

Limpiad las manos. ¿Qué estás haciendo que está desagradando a Dios?

El reino de Dios es gozo, justicia y paz. 

Estamos a las puertas del arrebatamiento y lo que se está predicando en muchas denominaciones es sobre prosperidad material.

El tema es la santidad, la santidad trae todo lo bueno entre esas cosa buenas trae la prosperidad.

2.       No a la neutralidad. ¿qué hace un hijo de Dios consultando a un sicólogo?

Lucas 16: 13

“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.

O estamos con Cristo  o no estamos. No hay términos medios.

Lucas 11: 23

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”.

Dios nos ayuda a través de su palabra. Trajo esta palabra para llevarnos con él. El pecado es un engaño.
Hay que tomar una decisión hoy.

3.       ¿Quién desea seguir realmente a Dios?

Cristo es fuego, cuando venga va a ver una iglesia en fuego.

Éxodo 32: 26

“se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví”.

De las doce tribus, una sola se unió  a Moisés. Levi era el clan sacerdotal. Nosotros somos reyes y sacerdotes. 

Reyes para reinar son todo y acabar con el pecado y unirse a Dios. 

Sacerdotes  para ministrar alabanza delante de Dios.

I Corintios 6: 17

“Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él”. 

Estamos realmente unidos a Jesucristo, somos templo del Espíritu Santo.

Josué 24: 14 – 15

“Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.  Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.

En todas las áreas y en verdad: Cristo es camino, verdad y vida.

4.       Consejo de Yahvé Dios.

Hebreos 12: 2

“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.

Para seguir esta palabra tenemos que tomar una de cisión.

Si tomamos la decisión de salir del pecado no vamos a sentar a la derecha de Dios. Si se es una oveja a la derecha de Dios, si no, se es una cabra.

Hebreos 12: 12 – 13

“Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.

Dios quiere tomarnos hoy.

Hechos 7: 33

“Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa”.

Quitar el pecado porque el lugar de Cristo Jesús es tierra santa.