Este título no lo imagine, Dios
lo trajo por medio de otra persona. Dios señalo persona y título.
1.
Creación
y formación de los cielos
Si Dios ordenó este título es porque
necesitamos conocer que hay en los cielos.
Génesis 1: 1 – 2
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba
desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el
Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las agua.
Génesis 1: 6
“Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las
aguas de las aguas”.
Génesis 1: 8
“Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día
segundo”.
Obsérvese que dice los cielos
Nehemías 9: 6
“Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los
cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y
todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de
los cielos te adoran”.
El universo entero adora a su
Creador, porque no hay sino un solo creador.
Se observa que son los cielos en
plura.
Génesis 1: 14 – 17
“Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para
separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días
y años, y sean por lumbreras en la
expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la
lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que
señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos
para alumbrar sobre la tierra,”
I Reyes 8: 30
“Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren
en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos;
escucha y perdona”.
En todas las citas se observa los
cielos.
Deuteronomio 10: 14
“He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos,
la tierra, y todas las cosas que hay en ella”.
Por estas citas Dios nos enseña
que hay 3 cielos. Vamos a desglosar qué hay en cada cielo.
El primer cielo es el que
nuestros ojos ven, el firmamento. El
segundo cielo es donde están los planetas y las estrellas. El tercero es el
lugar donde habita Dios y es donde queremos llegar.
La prueba final es el
arrebatamiento de la iglesia y para irnos en él tenemos que estar en santidad.
Para llegar a ese tercer cielo
Jesucristo es “el camino, la verdad y la vida”: no hay otro camino.
2.
Tercer
cielo
Dios creó a Luzbel que quiere
decir portador de luz, no creó a Santanas: Luzbel estaba por encima de todos
los ángeles y era un ser bellísimo que tenía un santuario y era director de la
alabanza en el reino de los cielos.
Cuando Dios lo creo ya le tenía preparado los instrumentos de música y era
un querubín protector. Estuvo en el huerto del Edén, vestido de piedras
preciosas. Además paseaba en medio de las piedras de fuego que son las
estrellas.
Ezequiel 28: 11 – 19
“Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, levanta
endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el
sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en
el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de
cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo,
esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados
para ti en el día de tu creación. Tú,
querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí
estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos
tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A
causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y
pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las
piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu
hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por
tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de
tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario;
yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en
ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te
conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para
siempre dejarás de ser”.
Dios sacó fuego de en medio de
Luzbel. Lo hizo cenizas y dejo de ser. Ajora se llama Satanás o Lucifer.
Satanás como fue luz se disfraza
de luz, cuando Dios lo envió a la tierra se convirtió en el príncipe de este
mundo.
Juan 14: 30
“No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este
mundo, y él nada tiene en mí”.
Satanás maneja el primero y el
segundo cielo, él y sus ángeles caídos. Él fue el primero en habitar el planeta
tierra.
3.
Ejercito
celestial
Vamos a ver la jerarquía que hay en
el tercer cielo.
Daniel 10: 12 - 13
“Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que
dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios,
fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el
príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí
Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con
los reyes de Persia”.
Los arcángeles son los jefes
máximos conocemos a través de la escritura dos: Miguel que es el arcángel de
guerra; Gabriel que es mensajero de Dios, es el que Dios utiliza para dar
respuesta a nuestras oraciones o para comunicar lo que Dios quiere decir a su
pueblo.
En la jerarquía están los serafines.
Isaías 6: 1 – 3
“En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono
alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había
serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos
cubrían sus pies, y con dos volaban. Y
el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los
ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”.
Dios nos muestra que los
serafines adoran muy cerda del trono de Dios.
Querubines: quiere decir muy
cercano al trono de Dios.
Éxodo 37: 6
“Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro; su longitud de dos codos y
medio, y su anchura de codo y medio”.
Nos está hablando del mobiliario
del arca.
Éxodo 37: 9
“Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo con sus alas
el propiciatorio; y sus rostros el uno enfrente del otro miraban hacia el
propiciatorio”.
Éxodo 20; 5
“No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu
Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta
la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”,
Ordena que no se hicieran imágenes, pero Dios quiso ponerlos
en el propiciatorio para que vieran que estaban en adoración en el reino de los
cielos. El arca era un modelo del reino.
No le vamos a orar a los ángeles
y menos a imágenes de ellos.
Tercer grupo son los ofanim son
ángeles que tramiten la voluntad de Dios a otros seres de su misma categoría y
agrupan categoría menores como tronos dominios, principados y potestades esto
lo vamos a ver en Colosenses 1: 16
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos
y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios,
sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”.
El ejército celestial tiene su
organización.
Dominios encargados del reino
vegetal, animal, mineral y acuático.
Apocalipsis 16: 5
“Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que
eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas”.
Apocalipsis 16: 4
“El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de
las aguas, y se convirtieron en sangre”.
Principados: ángeles de la guarda
que es asignado a cada persona. L apalabra de Dios nos dice que Dios ha puesto
los ángeles a servicio de nosotros para que nos ayuden y nos protejan.
Potestades: Mantienen el
equilibrio de la creación y las leyes físicas. Colosenses 2: 9 – 10
“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la
cabeza de todo principado y potestad”.
Detrás de cada fenómeno natural
hay un ángel, que está controlado todo por orden de Dios.
Dios gobierna sobre tres ejércitos:
el ejercito que tiene por jefe a Miguel, el ejercito del Estado de Israel, Dios
defiende ese pueblo por medio de ese ejercito porque es el pueblo que Dios
eligió para él; y el ejército de su iglesia que el líder es Cristo el Señor.
4.
El
trono de Dios
Apocalipsis 4: 1 – 11
“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la
primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te
mostraré las cosas que sucederán después de estas. Y al instante yo estaba en
el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno
sentado. Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y
de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a
la esmeralda. Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en
los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de
oro en sus cabezas. Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante
del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de
Dios. Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y
junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos
delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo
era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto
era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno
seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y
noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era,
el que es, y el que ha de venir. Y
siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al
que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante
del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los
siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la
honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen
y fueron creadas”.
La principal enseñanza en el día
de hoy es escudriñar mucho el Apocalipsis.
5.
Que
se nos espera en el cielo.
5.1 El rapto o arrebatamiento
que está muy cerca, más de lo que podamos creer. Es cuando Cristo viene por su
iglesia.
Mateo 24: 39 – 44
“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se
oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo,
y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del
Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y
verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran
gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus
escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya
su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así
también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que
no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis
palabras no pasarán. Pero del día y la
hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como en los días de Noé, así será la
venida del Hijo del Hombre. Porque como
en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en
casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta
que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo
del Hombre. Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro
será dejado. Dos mujeres estarán
moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de
venir vuestro Señor. Pero sabed esto,
que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría,
y no dejaría minar su casa. Por tanto,
también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora
que no pensáis”.
Que va a pasar, no sabemos el día
ni la fecha, vendrá cuando menos pensemos, por eso tenemos que estar muy
preparados.
Cristo no pisa tierra viene en
las nubes. Nos da la orden, a los redimidos y nos unimos a él.
5.2. Las bodas
del Cordero
Apocalipsis 19: 9 – 10
“Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados
los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son
palabras verdaderas de Dios. Yo me
postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy
consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a
Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
Estaremos en las bodas del Cordero
los que nos vamos en el rapto estaremos allí.
5.3. El Milenio
Apocalipsis 20: 1 – 4
“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una
gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el
diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su
sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen
cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y
vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la
palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no
recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con
Cristo mil años”.
Vamos a reinar con Cristo, la
iglesia, los que no se dejaron marcar con la marca de la bestia. Estemos pues
muy pegados de Dios y no nos dejemos engañar.
No nos contentemos con la llenura
del Espíritu Santo busquemos estar rebosantes.
5.4. El juicio
ante el gran trono blanco
Apocalipsis 20: 11 – 15
“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante
del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y
vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron
abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron
juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según
sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades
entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus
obras. Y la muerte y el Hades fueron
lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló
inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”.
Se reunirán todas las naciones
unos que van a salvación y otros a condenación.
Tenemos que recibir a Cristo y
nacer de nuevo, dejarnos transformar por el Espíritu Santo.
5.5. Los
galardones o coronas
Mateo 5: 12
“Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos;
porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.
I Corintios 9: 25
“Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para
recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”.
5.6 Cielos nuevos y tierra nueva
Apocalipsis 21: 1 – 8
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la
primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa
ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa
ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el
tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su
pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima
de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni
dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono
dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas
palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la
Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la
fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré
su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y
homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos
tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte
segunda”.
Tendremos cielos nuevos y tierra
nueva porque serán transformados.
5.6. Morada
final de los santos
Nosotros somos los santos, los
que hemos nacido de nuevo y hemos sido transformados por el Espíritu Santo.
Juan 14: 1 – 6
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la
casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho;
voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré
otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también
estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no
sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo
soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.
Nadie va al Padre sino a través
de Jesucristo, él está preparándonos morada, donde vamos a vivir con él.
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